Dorita Chatita era mi niña del arrabal de allá arriba bajo la Fortaleza Veleña nació mí rubita Menuda y esbelta con sus diecisiete años en sus hombritos lindos el parecer más edad tenía mucho la embellecía Aplomo seriedad saber máximo todo eso y más mí rubita tenía Cuerpo de sirena bonitura de diosa este conjunto de moza loco me volvió Hasta el extremo llegó de que mis quereres en puñales de celo se convirtieran que de “ nipinipizar
“ la dejaba De mis absurdos celos ya se iba cansando tras cada ataque mío perdón le pedía yo Los fines de semanas sobre todo cuando en pandilla salíamos por los alrededores y el centro de Vélez más tenso me ponía yo El sábado a veces acabábamos en el Mesón del Conde alguna que otra vez en los Mayorales también Cada uno del grupo cosas diferentes bebía desde los que Manzanilla tomaba a... yo mismo los Cuba Libre de dos no podía pasar Porque no me convenía de esa cantidad pasar los Celos hasta el infinito se multiplicaban sufriendo más por mi culpa mi amorosa Dorita Compungida ella me los solía conceder sinceros eran mis arrepentimientos hasta de noche cuando me acostaba se mojaba mi Almohada Al día siguiente como nuevo estaba con gozo recordaba su perdón Compramos el piso en el reñidero para la boda un mes y tres día s faltaba de gestiones estábamos y ella miró a un guapo
mocetón con dura mirada la fulminé Mi dulce Dorita no dormía su madre me preguntó que pasaba en pocos días de sus labios la sonrisa se evaporó A los cursillos prematrimoniales a ir comenzamos lo que del amor nos dijeron con mí comportamiento nada coincidía Dorita linda recapacitó en la tercera vez que fuimos al salir me dijo “ ya no te quiero
vete con viento fresco “ Pateé le imploré la odié pero no la toqué Ella era mi amor pero no era mía eso claro lo tenía yo a pesar de los celos |