Anoche soñé

 

Que despierto estaba

que yo como cada día

a la hora misma

a la pelotilla había ido

 

Pero cierto no era

al igual que tú

que echaste también un “ bolo “

para salir de casa dos horas antes

 

Con meses de tiempo

en secreto nos habíamos apuntado

a estrenar el ***** atardecer

en la más grande habitación

 

La última superior izquierda

a Barcino mirando

con el marco exterior blanco

de pedigrí sinónimo

 

A ella llegamos

con casi de ascensor dos minutos

quedamos boquiabierto

nos cogimos de la mano y por el recinto volanteamos

 

Sabiendo el tiempo era corto

era ocasión única

los ciento veintes minutos se iban descontando

al colchón de agua nos tiramos

 

Toda la sangre mía

a hervir se puso

nada más soltarte el cabello y...

verte los hombros

 

Tal como te imaginé

como te pensé eres

divina diosa

en traje natural maravillosa

 

Bajo el celeste mar de sábanas

de celeste algodón fino

allí juntos navegamos

por el edén más fecundo 

 

Fue tiempo corto por lo que nos amamos

fue largo por el maravilloso aprovechamiento que hicimos

fue el sueño cumplido

estando despierto

 

Ahora confieso

tras a tope gozarnos

aay

puedo morir tranquilo

 

Cuando ese cuerpo

de Sirena de las Nieves cubrías

pensaba dolorido morir no quiero

a cada segundo que pasa me cuesta más cumplas lo pactado

 

Nos despedimos con un eterno beso

el cual acabaríamos

cuando pasados unos años en el cielo nos veamos

sin temor a tu marido.