|
Muñecas de porcelana Te deslumbran cuando pasan son perfectas a la vista, con mejillas sonrosadas de piel tersa y humectada. Son emblemas casi eternos con maquillaje indeleble, hacen gala de su paso sin que el dueño las altere. Tienen el gesto muy suave, mirada algo huidiza y unos labios delineados que dejan escapar sonrisas. Sus manos son delicadas, parecen siempre dispuestas a recibir intenciones, pero nunca dan caricias. De vestimenta a la moda que encaja bien a su talle, se pasean por las calles del brazo de quien les cuadre. Se parecen a muñecas con porte muy agraciado, destinadas a vitrinas de un señor adinerado |