Muñecas de porcelana 

 

Te deslumbran cuando pasan

son perfectas a la vista,

con mejillas sonrosadas

de piel tersa y humectada. 

 

Son emblemas casi eternos

con maquillaje indeleble,

hacen gala de su paso

sin que el dueño las altere.

  

Tienen el gesto muy suave,

mirada algo huidiza

y unos labios delineados

que dejan escapar sonrisas. 

 

Sus manos son delicadas,

parecen siempre dispuestas

a recibir intenciones,

pero nunca dan caricias. 

 

De vestimenta a la moda

que encaja bien a su talle,

se pasean por las calles

del brazo de quien les cuadre. 

 

Se parecen a muñecas

con porte muy agraciado,

destinadas a vitrinas

de un señor adinerado