Apuesta

 

 Nadie apostaría

ni un instante de vida,

aún por la memoria

de lo que he sido hasta hoy.

 

Me siento un despojo

de sueños frustrados,

de ambiciones truncas,

residuos de amor.

 

Y hoy si te afirmara

que toda esta historia

comenzó en tus ojos,

con esa mirada.

 

Que se entrecerraban

al aproximarme,

ante una caricia,

con una palabra.

 

No me creerías, hoy

si te dijera

que lo daba todo

por nuestra quimera.

 

La apuesta fué grande

y quedó en la mesa,

es que el amor es un juego

que desnuda promesas.

 

S i pierdes el juego

queda la salida,

llamarse a un retiro

casi monacal.

 

 

             Aún hoy si me enclaustro

             en sueños perdidos,

             siento tu mirada

             como desde atrás.

 

             Sabes que apostaría

             tan sólo mi vida,

             por lo que he sentido

             al verte mirar.