|
Apuesta Nadie apostaría ni un instante de vida, aún por la memoria de lo que he sido hasta hoy. Me siento un despojo de sueños frustrados, de ambiciones truncas, residuos de amor. Y hoy si te afirmara que toda esta historia comenzó en tus ojos, con esa mirada. Que se entrecerraban al aproximarme, ante una caricia, con una palabra. No me creerías, hoy si te dijera que lo daba todo por nuestra quimera. La apuesta fué grande y quedó en la mesa, es que el amor es un juego que desnuda promesas. S i pierdes el juego queda la salida, llamarse a un retiro casi monacal.
Aún hoy si me enclaustro
en sueños perdidos,
siento tu mirada
como desde atrás.
Sabes que apostaría
tan sólo mi vida,
por lo que he sentido
al verte mirar. |