Tránsito 

 

Transitarás el camino de la vida,

que es como una calle con aceras.

Como el antiguo lecho de un viejo río,

que extraña su caudal y aún espera.

 

A cada lado del camino habrá una escena,

que se acerca o se aleja.

Que tomas o que dejas,

según la dirección que en el río llevas.

 

La calle, que obra de escenario,

por veces parecerá una gran recta.

Por otras, sus meandros te confunden

y el viejo norte de tu brújula, se desorienta...

 

En cada acera del camino, se te muestran

como en vidrieras de una gran tienda.

Piedras de colores, modas de valores

y aún realidades, que te pesan.

 

El tránsito es contínuo y te rodean

palabras, voces y susurros, como idos.

Que circulan en torrente y remolinos,

el antiguo lecho del viejo río.

 

Hallarás, al doblar alguna esquina,

un remanso tranquilo y apacible.

Te sentirás feliz y casi eterno,

sin sospechar, ni por un momento, que el río sigue...