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Huellas Sin duda hay días en que lo bello se te muestra sin buscarlo. Lo notas en un simple movimiento, en esa voz que dejó huellas de tinta y hasta te sorprende el rumor del viento. Lo encuentras en el
sabor del momento sentido, con el amor de la sombra en la
pared o andando con
confianza el sendero nocturno que no se ve. Y te rodea esa
música, que te parece
extraña, pero no lo es. Es aquella que se presenta siempre, durante esos
segundos, que como siglos
diminutos, se adentran en tu
memoria y ya no pueden decir adiós al
recuerdo. |