Huellas 

 

Sin duda hay días

en que lo bello

se te muestra

sin buscarlo.

 

Lo notas en

un simple movimiento,

en esa voz que dejó

huellas de tinta

y hasta te sorprende

el rumor del viento.

 

Lo encuentras en el sabor

del momento sentido,

con el amor

de la sombra en la pared

o andando con confianza

el sendero nocturno

que no se ve.

 

Y te rodea esa música,

que te parece extraña,

pero no lo es.

Es aquella que

se presenta siempre,

durante esos segundos,

que como siglos diminutos,

se adentran en tu memoria

y ya no pueden

decir adiós al recuerdo.