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Comparando La vida es como
un cirio, que antes de
encenderlo parece interminable. Calculas su volúmen y palpas sus
relieves, con una mecha virgen que te invita a
encenderla. Y cuando al fin da
luz, ves una llama inmensa
: que alumbra hasta tus
sueños, que guía tu camino, que recorta con
sombras selectivas tus
recuerdos. La cera que gotea, en cada esfuerzo deja frustraciones y
aciertos, que ya no modificas, que te marcan a
fuego. Por veces esa luz parece abandonarte, titila con tus miedos y te hace dudar. Por otras te ilumina como el neón nocturno y ves más allá de lo que quieres
ver. Si acaso te molesta, porque muestra
defectos; la cosa es muy
sencilla, sólo bastan tus
dedos. La enciendes muchas
veces, la cera sigue cayendo y cuando te das
cuenta, ya no es el cirio del
comienzo. Aún sin esperarlo, su cera diluye
quimeras y deseos, que no pudieron ser.
Detienes cada paso y miras el sendero, blandiendo el
estandarte que derritió el
intento. La vida es como un
cirio, tiene un final y un
comienzo. Su cera te recuerda, que cada gota quema, pero enfría con el
tiempo. |