|
PASA DE MI Intentas sorprenderme, como lo hacen las primeras
gotas del aguacero en el estío. Quieres rodearme, dejando que me sienta acorralado, saciando tu apetito con mi
frío. Deseas alumbrarme, hasta hacerme sentir
incandescente, sabiendo del final y
aunque me cueste. Luego me abandonas, como acostumbran los
viejos asesinos, que matan al abrigo de las
sombras. Ay pasión, pasa de mi, dejándome a un costado del
camino, que
en el amor prefiero ser un peregrino. |