PASA DE MI  

 

 

Intentas sorprenderme,

como lo hacen las primeras gotas

del aguacero en el estío.

 

Quieres rodearme,

dejando que me sienta acorralado,

saciando tu apetito con mi frío.

 

Deseas alumbrarme,

hasta hacerme sentir incandescente,

sabiendo del final y aunque me cueste.

 

Luego me abandonas,

como acostumbran los viejos asesinos,

que matan al abrigo de las sombras.

 

Ay pasión, pasa de mi,

dejándome a un costado del camino,

que en el amor prefiero ser un peregrino.