PEDIDO

 

 

Sólo dame la oportunidad

de intentar acariciarte,

no ves que voy sin fuerzas y cansado

por no poder alcanzarte.

 

 

Sólo déjame probar por un instante

cómo es estar a tu lado,

lo he imaginado tantas veces

que no quisiera estar equivocado.

 

 

Es que te veo tan distante

aunque te encuentres frente a mí,

sin duda que ni siquiera te imaginas

lo que yo siento por ti.

 

 

Sólo déjame decirte

que en cada puerto estoy perdido,

cuando te acercas y te acercas

desaparece hasta el olvido.

 

 

Espero cada día que te veo

alguna señal alentadora,

que me ayude a creer en el empeño

de que mi vida contigo mejora.

 

 

Así le hablaba el marino al horizonte

cuando en su barca quería alcanzarlo,

aferrado con esmero a su timón

poniendo proa al sueño deseado.