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Ausencia Escucha, no te vayas, es que hay momento en
que el frío entumece las
palabras. Sé que no lo sabes,
pero te alegrará. Sucedió de manera
irrevocable y comprendí que
estaba sólo, luego ... Cerré los ojos y me
perdí en esos segundos
eternos rodeado de ese polvo
que, como en un desierto,
lo confunde todo. Y entonces los poemas
dejan de ser momentos, los sentimientos
leyendas antiguas y las palabras, tan
sólo lamentos. Cayendo de cabeza, en
esa inmensa ciénaga, sientes como vas
formando parte de su lecho, oscuro y sin
fronteras ... Te ves transformado
casi en un arbusto, con las raíces
naciéndote por los ojos y te sientes
forzadamente inmóvil. Me dí cuenta de que
necesitaba de ti y al saberlo todo, te
lo quise contar : Sombra, noté tu
ausencia. |