Ausencia

 

 

Escucha, no te vayas,

es que hay momento en que

el frío entumece las palabras.

Sé que no lo sabes, pero te alegrará.

Sucedió de manera irrevocable

y comprendí que estaba sólo, luego ...

Cerré los ojos y me perdí

en esos segundos eternos

rodeado de ese polvo que,

como en un desierto, lo confunde todo.

Y entonces los poemas dejan de ser momentos,

los sentimientos leyendas antiguas

y las palabras, tan sólo lamentos.

Cayendo de cabeza, en esa inmensa ciénaga,

sientes como vas formando parte de su lecho,

oscuro y sin fronteras ...

Te ves transformado casi en un arbusto,

con las raíces naciéndote por los ojos

y te sientes forzadamente inmóvil.

Me dí cuenta de que necesitaba de ti

y al saberlo todo, te lo quise contar :

 

 Sombra, noté tu ausencia.