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Ladrones de afectos Puedes creer hasta la última palabra, confiar en aquél gesto que precede a la muerte. Tratar de responder cada pregunta y extender hasta la última mano. Atender a la mirada más profunda, recibir el beso más claro y llano. Obedecer desde siempre los designios y amagar tu último deseo, como en vano ... Pero te roban hasta la última palabra, no escuchan a todas tus respuestas, te sueltan la mano desesperada y tan sólo te miran de soslayo respondiendo con un “chuic”, al beso mejor dado ... A veces sientes, que te roban de principio a fin, como si te sobrara. Y no saben que estás diciendo la última
palabra, ofreciendo el último
gesto o extendiendo la mano final ... |