Adiós con aviso

 

 Tengo necesidad de contarte

que no me siento querida,

que contigo ya no estoy a gusto

y que apenas te soporto unos días.

 

 

Que me demuestras cariño, tan sólo por un momento

y yo lo necesito todo el tiempo.

Que por veces, noto que pido permiso para todo,

que tú haces siempre lo que quieres, y yo ni modo...

 

 

Que siempre vuelves a casa

porque tienes sueño o deseos de comida.

Que en las noches, al contarte detalles de mi vida,

levantas la cabeza y abres los ojos, en forma aburrida.

 

 

Debes saber que lo nuestro, llevado de esta forma

hace caer los brazos y desgasta.

Te lo digo desde siempre, como norma,

pero tu silencio ya me harta.

 

 

Cuando te ordeno la vida, por cariño,

te pones hosco y hasta me muestras los dientes.

No te das cuenta que lo hago por tu bien

y aunque simules estar alegre, estoy segura que mientes.

 

 

Muchas veces te pregunto, al verte mirarme fijo,

si te parece correcto el trato que me dispensas.

Y tú tan sólo respondes con un gruñido impreciso,

no quiero menoscabarte, pero parece que piensas... 

 

 

Sin duda que no entiendes lo que digo,

aunque muevas el rabo con modo canino.

Me voy, con una caricia no correspondida,

con todo mi amor no retribuido, así quedas tranquilo ...