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QUE NO... Que
no, sólo parece... En
ella encuentras figuras permanentes, sonrisas
que contagian detrás de los espejos. Voces
y susurros como ausentes, ruidos
de pasos que se arrastran como viejos. Que
no, sólo argumenta... Tener
pasillos transitados y sin huellas, puertas
que golpean cuando cierran. Paredes
con recuerdos que confunden el presente, el
amplio ventanal inexpugnable, que no deja ver la gente. Que
no, sólo simula... Ser
anfitriona de tu vida, solidaria, que
te recibe para hacerse necesaria. Como
cobija por las noches, protectora y
te desnuda, cuando el rocío forma escarcha. Que
no, ya no te engaña... Has
descubierto que sus caricias dañan, que
su hogar tiene leños con musgo y apagados. Será
mejor cerrar para siempre sus candados, echarle
una última mirada y buscar otra posada. |