Esperanza

 

 

Busca en el desierto más extenso

y hallarás un digno atisbo de vida persistente.

Mira caer la lágrima más honesta

y verás que termina por secarse.

Recuerda la propuesta más creíble,

esfumada y perdida en el pasado.

Retoma los senderos caminados, comprobando

que ya no tienen la grama ni los ocres que has pisado.

Imagina el verde adolescente

del brote que creías permanente.

Observa la corteza que sustenta

la robustez del roble olvidado.

Recurre a la memoria del momento,

te llevará de la mano por lo andado.

Recorre las veredas de los bosques

de helechos y de pinos aún no talados.

Rememora las palabras ya sembradas,

que el tiempo transformó en un fracaso.

De promesas se nutren los presentes

que expiran en futuros deseados.

De ausencias se enmascaran sentimientos,

que intentaron ser esbozos de lamentos.

Comprobando que la vida, dejada a su sustento,

transforma a tu alma en un intento.

Y que el árbol admirado en su belleza,

tan sólo cuando arrecia la tormenta, demuestra su entereza ...