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Marcha Caminaré las calles y senderos deteniendo mi paso en cada pueblo, preguntaré por todas esas gentes que apretaron mi mano, tan sinceros. A cada paso dado habrá preguntas buscando las razones y motivos, de lluvias de domingos solitarias y agonías de tardes que se han ido. Recordaré madrugadas transitadas, amaneceres y horizontes como fuego. Besos breves de aquél viento del norte, promesas de un estío venidero. Regresaré a antiguos cementerios, albergue de recuerdos olvidados. Que como viejas ciudades evacuadas tan sólo archivan afectos lapidarios. Desataré memorias embaladas, como cartas que nunca han sido abiertas. Palabras en papel arrepentido, encomiendas que perdieron su destino. Y esa marcha que ya no se desanda, si la haces en otoño es más propicia. La hojarasca crujiente que se pisa te envuelve en
melodías, te acaricia ... |