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La una y la otra El niño
mira que mira al cielo y
al viejo árbol, que el
viento jugueteando de un lado
a otro mecía. El niño
mira que mira al cielo
tan claro y pulcro, con auroras
escarlatas y con
verdes al crepúsculo. El niño
mira que mira al viejo
árbol de siempre, que aún
soporta inclemencias y cobija a
tanta gente. El niño
mira que vio dos palomas
en el cielo, volando
como sabiendo cuál era su
destino cierto. El niño
mira que vio dos palomas
tan distintas, que andaban
siempre muy juntas, la una
negra y mortecina; la otra blanca, como vida. |