Flor de Oriente Mas
de mil y una fueron, las
centellas trazadoras de ira que
atravesaron el cielo. La
noche otomana y ancestral perdió
sus mil y una estrellas y
la princesa no resistió el fuego. Mas
de mil y uno fueron, los
hongos encendidos y humeantes que
nacieron en suelo sumerio. Persas
y sirios seculares, recibieron
cadáveres trocados
por sus sueños. Dime
antiguo Tigris, quien
tiñó tus aguas por
un cambio de dueño. Mas
de mil y uno fueron, Bagdad
fue destrozada, ¿quién
velará sus cuentos? |