Recordando a María del Reposo M. S.

 

Reposo:  Te has marchado como esas Rosas pálidas que se arquean sobre sus tallos vencidos por el tiempo inmisericorde, y que luego dispersan sus pétalos al aire en el más puro anonimato.

 

¡ Tú !  que tanto retenías y guardabas en tú mente de asceta privilegiada...

Consumista de ensueños y vocaciones con matices Teresianos...

Con sentimientos espirituales emanados de la riqueza de tú Alma...

De tú noble espíritu dado a los silencios de la Paz y al rezo vocacional por el destino de

los otros...

¡ Tú que tantos ratos agradables que me hiciste pasar con tús recitados y

                                                                                     declamaciones...!

¡ Aún todavía recuerdo de aquellos bellísimos apuntes del Autor de “ Los Cerezos del

Cementerio “..!

¡ Que prodigio de Artista Consagrada...!..

 

 

Ya vence el Otoño y se revestirán los árboles con nuevos y repetidos presagios de vida

  agorera...

En la primavera resurgirán las primeras flores, y junto al sitio sagrado de tú último descanso, no faltará una manos piadosas que te dejen manojos de Crisantemos y de Lirios Albiazules.

 

Descanse en paz, en el nuevo aposento de tú Gloria.