¡  pueblo !

1934

 

 

¡ PUEBLO ! En la entraña miserable que te cedió el destino se forjan las cadenas de la vida., de esa vida andrajosa y cruel que no desechas por sofísticas convicciones.

 

¡ Despierta pueblo! ¡ ! y con coraje rompe el negro manto en que yace tú ignorancia; pues desde aquella época en que erigiste tú caudillo, has sufrido el infame y oprobioso peso del servilismo y la coerción.

 

¡ Basta ya pueblo !

 

 

Y QUE EL HACHA MAGNIFICICENTE DE TU LIBRE CONCIENCIA DERRIBE EN AUDAZ GOLPE AL ESBIRRO QUE IMPIDE TÚ LIBERACIÓN.