A DIEGO ROMERO ALVAREZ

 

La voz idílica que vibra los sentidos

 

¡ He oido tu voz de górgola fluctuante..!

¡ tú voz hecha cristal en los picos de los pájaros

y en la boca de los Ángeles..!

 

He oido tú voz subir en son de enredadera,

y la he sentido bajar luego,

cual leve suspiro penetrante...

 

Voz angelical que aprisiona su sonido,

soltándolo después de haberlo retenido.

Voz dimensional la tuya..,

que encima al cielo, al mar y a la montaña..,

y tras haberse enredado en el misterio.,,

se deja caer suavemente

en un halo mortal de herida Mariposa...

 

Hoy te he visto, Diego amigo.,

contándole a los Prados lunarados..,

y he sentido mi alma adormecida

trás los quedos suspiros en espirales

que dejaron tú voz eternecida...

 

Tú voz vital, sinuosa y serpentina..,

que a veces sube los caminos rectilíneos de la Gloria

y desde allí, subiendo los caminos blanquiazules se regoza:

¡ Voz que sortea a las estrellas y las vuelves envidiosas !

 

¡ Por dios, mi amigo.!No dejes de triunfar en tu ventura, al mítico concepto de la nada..,

¡ Y cubre..! Cubre tú corazón de rojas amapolas, para cantarle a la vida con nuevas Esperanzas..