INUNDADO EN LA OFICINA

 

Siento

cómo

en una tarde de lluvia     

se me escapan las manos     

 

no están    

 

no las veo     

 

se fueron      

 

son como gatos    

que después se acercan     

                   ronroneando

entre caricias de patas de silla     

 

y trato de hacerme el bueno    

para que vuelvan,  

porque son las 6

y tengo que volver a casa,

aunque afuera

el agua...

 

                   no importa.