Parque Natural de la Garrotxa


Este parque constituye la zona volcánica mejor conservada de la península y una de las más destacadas de la Europa continental.

Esta zona volcánica fue declarada Parque Natural por el Parlament de Catalunya, en el año 1982.

Su ubicación

.Los terrenos del parque están repartidos entre el alto valle del río Fluvià (entre los valles de Olot y de Ridaura), el altiplano de Batet y el alto valle del río Brugent, y ocupan la totalidad de los términos municipales de Olot y Castellfollit de la Roca (salvo el suelo urbano) y parte de otros nueve municipios: Santa Pau, Les Preses, Sant Joan de les Fonts, Sant Aniol de Finestres, Les Planes d’Hostoles, Sant Feliu de Pallerols, Montagut, La Vall de Bianya y Mieres.

Dentro del parque existen 25 reservas naturales: 24 corresponden a conos volcánicos, y la vigésimo quinta es la Fageda d’En Jordà.

El clima

Dentro de los rasgos comunes al clima de montaña, la Garrotxa posee una serie de microclimas definidos por la orientación de los relieves y la altitud del terreno. Los valles que miran hacia el este reciben influjos del mar Mediterráneo, que templan las temperaturas y hacen decrecer las oscilaciones termométricas entre el día y la noche, más acusadas en los valles interiores y cerrados. La inversión térmica provoca que los lugares más fríos se encuentren en el fondo de los valles.

Llueve bastante en la Garrotxa, que es una de las zonas más húmedas de Cataluña, como puede comprobarse al admirar la feracidad de su paisaje; las precipitaciones medias anuales superan los 1.000 mm. Los veranos son suaves, aunque ocasionalmente se pueden registrar como máximas temperaturas superiores a los 30 °C. La temperatura media anual ronda los 12,4 °C.

La cuenca del Fluvià

Los terrenos del parque natural pertenecen en su mayor parte a la cuenca del río Fluvià, que nace en las montañas del sur de la Garrotxa, cerca de Les Preses, e imbrica con su cauce los principales núcleos de población comarcales (Olot, Sant Joan de les Fonts, Castellfollit de la Roca, Besalú). El Fluvià tributa sus aguas al Mediterráneo, junto a la localidad gerundense de Sant Pere Pescador, comunicando así dos espacios protegidos de Cataluña: los parques naturales de la Garrotxa y de los Aiguamolls de l’Empordà .

Por tener suelos porosos y recibir considerables precipitaciones, la Garrotxa es tierra rica en aguas subterráneas, que fluyen a la superficie en forma de numerosas fuentes.

El prepirineo

En los ríos aparece el bosque de ribera, formado por fresnos, alisos, sauces blancos , sauces cenicientos y álamos blancos. En su sotobosque hallamos helechos, colas de caballo y berros. En los prados de ribera crece el lirio de nieve, que florece en el mes de enero.

Las zonas bajas de la solana -sobre todo las orientadas hacia el sur, de clima más templado- están cubiertas por densos encinares, con sotobosque de hierba de hígado, fresera y rusco. Las umbrías de este estrato acogen árboles de hoja caduca más resistentes al frío, caso del roble pubescente .

En las laderas más altas y húmedas de la umbría crecen fastuosos hayedos con un sotobosque pobre en especies, como es habitual en los hayedos puesto que su fronda detiene el paso de los rayos solares. En las sierras del Corb y de Finestres se dan bosques mixtos de haya, arce y roble albar. Aunque llegados a este punto, es obligado aclarar que el hayedo más conocido del parque, la Fageda d’En Jordà (Hayedo de Jordà), arraiga sobre terrenos llanos, recubiertos por una colada basáltica.

Aparte de la Fageda d'En Jordà, el parque cuenta con otros bosques monumentales: el encinar de Can Solà de Batet, con especímenes más que centenarios; y los robledales de Cuní, la Font Moixina y el Parc Nou (Olot). Todos estas formaciones arbóreas se caracterizan por su frondosidad y microclima húmedo, de frescas temperaturas veraniegas. En todos ellos hallará el visitante rincones de gran belleza; solo cabe pensar que a finales del siglo pasado se convirtieron en fuente de inspiración para los artistas de la Escuela de Olot, un grupo de pintores paisajistas que difundieron con sus lienzos las bellezas de la Garrotxa.

La fauna

Han sido catalogadas en el parque 222 especies de vertebrados, de las cuales 30 corresponden a mamíferos. A falta de grandes ungulados como el ciervo, y de grandes predadores como el lobo y el lince, exterminados todos por el hombre, los mayores mamíferos del espacio protegido son el corzo -en fase de repoblación- y el jabalí, cuya presencia se ha visto favorecida por el abandono de algunas masías y explotaciones agropecuarias que restaban terreno al bosque en que vive.

La nómina de predadores del parque está integrada por el zorro, la gineta, el gato montés, la marta y la comadreja, que se alimentan de ardillas, conejos, liebres, y micromamíferos como la musaraña (cuatro especies), el ratón (tres especies), el topillo (dos especies), el topo y el erizo.

En los ríos y ambientes fluviales del parque habitan 10 especies de anfibios (entre ellas la salamandra, la rana común, el sapo y varios tipos de tritón).

Entre las 16 especies de reptiles que están presentes en la zona sobresalen la víbora áspid, la culebra de agua, la víbora hocicuda, la víbora de Seoane, la culebra bastarda, el lagarto verde, el eslizón tridáctilo y el sapillo pintojo.

Las aves suman 166 especies en el espacio protegido, y constituyen el grupo más numeroso de su fauna vertebrada. Un centenar de estas especies nidifican en la Garrotxa (unas son aves migratorias de permanencia estacional en el parque, otras sedentarias). En los bosques habitan el azor, el pito real y el herrerillo, y en las zonas arboladas más abiertas se puede ver al milano rojo y al águila culebrera, ambas especies nidifican en las copas de los árboles. En los roquedos anidan otras tres rapaces, el águila culebrera, el alcotán y el halcón peregrino. Por los prados y campos de cultivo se ve al alcaudón real, a la perdiz y al acentor común. Ríos y bosques de ribera acogen a la polla de agua, el mirlo acuático y el martín pescador. Al caer el sol se despereza el búho real, la más grande de las rapaces nocturnas europeas; parientes suyos son el búho chico, el mochuelo, el cárabo y la lechuza

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