Embarazo y Conducción
La mujer gestante
tiene el mismo riesgo de sufrir lesiones por accidente que cualquier ocupante
del vehículo. Sin embargo, las consecuencias se traducen en daños tanto para
ella como para el feto. De ahí la importancia del conocimiento y empleo
correcto por su parte de los dispositivos y otras medidas de seguridad con el
fin de prevenir los riesgos derivados de esta accidentalidad.
Durante el embarazo, hay dos períodos de gran riesgo tanto para la mujer como para el feto: los tres primeros meses, cuando existe mayor riesgo de desprendimiento de placenta o rotura uterina, ya que apenas hay líquido amniótico; y el período más avanzado, en el que existe un riesgo elevado para la vida de ambos.
Muchos trabajos
de investigación actuales enfatizan la importancia del uso correcto del
cinturón de seguridad para la reducción de lesiones por accidente de tráfico en
las embarazadas y sus hijos. Sin embargo, la mujer encinta tiene un gran
desconocimiento de las ventajas y desventajas de su utilización.
Aunque, en
general, la mujer usa el cinturón de seguridad con más frecuencia que el
hombre, durante la gestación tiende a utilizarlo menos bajo la creencia errónea
de que puede generar lesión fetal o muerte en caso de colisión. Muchas mujeres
creen que el cinturón de seguridad les
va a perjudicar.
El REAL
DECRETO 965/2006, de 1 de septiembre, por el que se modifica el Reglamento
General de Circulación, aprobado por Real Decreto 1428/2003, de 21 de noviembre,
establece la obligatoriedad del uso del cinturón de seguridad y de los
dispositivos de retención y su exenciones. Siendo obligado el uso del cinturón
durante el embarazo, salvo aquellas personas provistas de un certificado de
exención por razones médicas graves o discapacitadas. Este certificado deberá
ser presentado cuando lo requiera cualquier agente de la autoridad responsable
del tráfico, deberá expresar su período de validez y estar firmado por un
facultativo colegiado en ejercicio. Deberá, además, llevar o incorporar el
símbolo establecido por la normativa vigente.
Con
independencia de la normativa, la mayoría de los estudios de investigación
sobre mortalidad y lesiones acaecidas en accidentes de tráfico en mujeres
embarazadas demuestran las consecuencias negativas -desprendimiento de
placenta, rotura de útero, amenaza de aborto...- de la utilización incorrecta del
cinturón de seguridad. Lógicamente, también señalan los graves efectos de no
usarlo, que incluyen mayor riesgo de expulsión o eyección con fallecimiento de
la madre y del feto.
El correcto uso
del cinturón de seguridad reduce el número de fallecidos y severidad de
lesiones de la madre y el feto. Para usarlo adecuadamente, la banda pélvica
(cinta horizontal) no debe ir situada nunca sobre el vientre, ya que, en caso
de accidente, el peso de la madre y presión del cinturón provocarían daños para
el feto. La forma correcta es colocar la banda pélvica sobre los muslos, a la
altura de las ingles, y por debajo del abdomen -recientemente ha salido al
mercado un dispositivo que permite adecuar la posición del cinturón al abdomen
grávido en la posición descrita- y la banda superior, entre los senos.
El airbag no
debe desactivarse cuando la ocupante esté embarazada. Es más recomendable
regular la distancia del asiento respecto al volante o salpicadero del vehículo
para reducir el riesgo de colisión.
Por último, se
debe tener en cuenta que ciertos trastornos relacionados con el embarazo
(cambios en el nivel de azúcar de la sangre, modificaciones en la tensión
arterial, alteración de la visión y las manifestaciones circulatorias que
suelen aparecer en las piernas) pueden mermar la capacidad de conducción.
Recuerde...
·
Utilice siempre el cinturón de
seguridad.
·
Coloque la banda pélvica a la
altura de las ingles y la pectoral, entre los senos.
·
Aumente la distancia de su
asiento al volante o salpicadero.
·
Descanse más a menudo si va a
realizar largos recorridos.
·
Consulte con su ginecólogo sobre
su estado de salud.
·
Y, cuando su hijo nazca, deberá
protegerlo tanto como lo hacía durante el embarazo: llévelo seguro en el
vehículo desde su primer viaje.
* Ref. Revista Tráfico.