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SEMANA SANTA DE TARRAGONA |
JESÚS NAZARENO
En esta imagen podemos contemplar el misterio de Jesús Nazareno, tanto el grupo escultórico como la peana, en la iglesia de San Miguel del Pla.
Datos del Misterio:
La imagen del siglo XVII del Nazareno con la Cruz a cuestas fue destruida por los franceses el 1811, durante la Guerra del Francés. El 1815, una mano anónima reconstruía la imagen del Nazareno, con cabello natural, que vestía túnica granate con bordados en hilo de oro y cíngulo dorado. El 1907 desfiló por primera vez el Nazareno acompañado de un grupo escultórico; lo formaban tres figuras femeninas, salidas del cincel del barcelonense José Rius; a la izquierda, Maria, Madre de Dios, asistida por una discípulo de Jesús (una de las tres Marías); a la derecha, la Verónica con el trapo (Lc 23, 37). Las tres tallas van vestidas con túnica, manto de terciopelo y toca; la Madre de Jesús, que lleva toca, tiene el manto, azul marino, ricamente bordado en hilo de oro. Las tres imágenes llevan corona metálica. Hay que decir que la Verónica es un personaje legendario nacido del fervor popular. Su nombre proviene del trapo que, supuestamente, quedó impreso con el rostro de Cristo (la Santa Faz) cuando fue asistido por una mujer en la calle de la Amargura; de la unión de las palabras del latín vere (verdadero) y del griego eikon (imagen) salió el nombre Verónica, nombre atribuido al personaje femenino portador del trapo. Por este motivo el misterio se conoce también con el nombre de La Verónica. La invención del trapo de la Verónica proviene del hecho que del Santo Lienzo solo se exponía, en Edessa, la parte del rostro en un marco de oro. El misterio se salvó de la destrucción el 1936, salvo la imagen fundacional del Nazareno, que, como se guardaba en Nazaret, sufrió la misma triste suerte que las otras allí depositadas. El canongense Salvador Martorell realizó, el 1939, la nueva talla del Nazareno, que viste la misma túnica que el anterior, afortunadamente salvada. La peana es de madera trabajada con filigrana y dorada, dispuesta en dos cuerpos. Es obra del tarraconense Francisco Casanovas, siguiendo un diseño del propio Ramón Salas Ricomá; los dorados son de los Hermanos Cornadó; el dibujo del rostro del Cristo en el trapo de la Verónica es obra del también tarraconense Francisco Carbó. Las faldillas son de terciopelo morado, con flequillos y borlas doradas que resiguen un volante; en el frontal hay bordada en rojo la cruz de la Hermandad, flanqueada por dos franjas verticales de color granate. Va iluminado por cuatro candelabros de cinco velas y cuatro más de tres velas; estas van dentro de tulipas de cristal trabajado; al pie de cada candelabro hay la cruz roja, símbolo de la Hermandad. Caso único en nuestra Semana Santa, ha sido siempre llevado a cuestas. Actualmente los costaleros son diecisiete, cuatro de exteriores y trece de interiores, que llevan la túnica sin ornamentos ni caperuza. Acompaña el misterio la banda de cornetas y tambores de la Hermandad.