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SEMANA SANTA DE TARRAGONA |
EL SANTO ENTIERRO
En esta imagen podemos contemplar el misterio del Santo Entierro, tanto el grupo escultórico como la peana, y a sus costaleros en la Plaza del Obispo Bonet, frente a la iglesia de San Pedro, antes de iniciarse el Vía Crucis procesional el Domingo V de Cuaresma.
Datos del Misterio:
El primitivo "Santo Entierro" del Gremio de Mareantes era obra de Isidro Espinal, de Sarral, y parece que había de estar finalizado el 1713. Alrededor de los años veinte del siglo XIX intervino un serrallense, Vicente Roig, Vicentó; no obstante, no sabemos del cierto si su intervención consistió simplemente en reparar parcialmente el viejo misterio o rehacerlo completamente. En cualquier caso, este misterio fue quemado ante la iglesia de San Pedro durante los primeros días de la revuelta anticlerical de julio de 1936. El nuevo misterio del "Santo Entierro", obra del preciado artista canongense Salvador Martorell, participó, aunque inconcluso, en la procesión del 1942; no fue hasta al cabo de unos años que el misterio quedó completado. La peana fue construida en la ebanistería de Luis Ávila. La escena representa el momento en que el cuerpo inerte de Jesús es puesto en el sepulcro por sus discípulos (Mc 15, 46-47; Mt 28, 59-61; Lc 23, 50-56; Jn 19, 38-42). Rodean al Redentor las figuras de Maria, Madre de Dios, en el centro; a su lado, San Juan, el discípulo que Jesús amaba, y Maria Cleofás, madre de José y de Jaime; en los extremos, Nicodemo y José de Arimatea; cierra el conjunto, arrodillada en primer término, Maria Magdalena. El sepulcro es una reproducción de un sarcófago paleocristiano. Las tallas de madera van vestidas con ropa de terciopelo, siendo de especial interés el manto de la Madre de Dios, que está bordado en hilo de oro. El conjunto escultórico está iluminado por cuatro platos con simuladas velas de luz eléctrica; se engalana con profusión de flores. Las faldillas son de ropa negra con flequillos y borlas de azul marino. En el frontal hay bordado el escudo del Gremio. El misterio era llevado a cuestas hasta que, el 1956, salió con ruedas en un chasis de Casa Magarolas; el 1990 vuelve a salir llevado a cuestas por quince costaleros interiores y seis de exteriores, acompañados por una banda de tambores propia. Tanto los ganchos como los tamborileros van tapados. Escoltando durante muchos años por un piquete de marinería de la Armada, el "Santo Entierro" cuenta con un grupo de cohorte romana desde el año 1997.