SEMANA SANTA DE TARRAGONA


EL DESCENDIMIENTO DE LA CRUZ

En esta fotografía podemos contemplar el misterio de El Descendimiento de la Cruz, tanto la imagen como la peana, en la Rambla Nueva, el Viernes Santo, en espera de la hora de la recogida.

Datos del Misterio:

A comienzos de 1949 se hizo el encargo del "Descendimiento de la Cruz" a Robert Bohigas, que realizó, tan solo, la maqueta y los esbozos. Se optó por comprar al autor los derechos del diseño y encomendar la obra a Lluís M. Saumells; el artista tarraconense hizo la gestión con el taller barcelonés de Josep Campanyà, herederos de viuda Reixach, donde se realizó la obra bajo su supervisión, aunque salieron tan solo cuatro de las siete figuras previstas de buen principio. Se trata del Cuerpo de Jesús descendido de la cruz por Nicodemo y acogido por Maria Santísima, mientras Maria Magdalena llora a los pies del Maestro; al fondo, una escalera recostada en la cruz, una sábana que cuelga y la inscripción de la condena. Faltan las figuras de José de Arimatea, subido a la escalera con la sábana que servirá de mortaja; Juan, que asiste Maria como hijo amoroso; y Maria Salomé, mujer de Zebedeo y madre de Jaime y Juan, que llora sobre la mano del Cristo (Mc 15, 40-47, Mt 27, 56-61; Lc 23, 49-56; Jn 19, 38-42). La policromía de las tallas es obra del señor Garciangera, siendo especial la belleza del manto azul con detalles dorados de la Madre de Dios. El cuerpo inerte del Cristo contrasta, en su languidez, con la viva expresión de dolor de las dos mujeres, bajo la atenta mirada ferreña del barbudo Nicodemo. Las faldillas son de pana aterciopelada negra con dos hileras de flequillos granates. A parte de cuatro puntos de iluminación directa, lleva dieciséis cirios con bombillas, sobre un pasamano metálico. Diez congregantes empujan el misterio, la carroza del cual se puede girar sobre si mismo en las calles estrechas; la cruz también se puede bajar. El suelo del misterio, en su parte frontal, se engalana con claveles y lirios blancos. Desde el año 1953 participa, inconcluso, en la procesión con el acompañamiento musical de la Banda Juvenil de Paüls; anteriormente había sido acompañado por la Schola Cantorum del Seminario Pontificio de Tarragona y las bandas de Alcanar, Terrassa y Tortosa, entre otras. Aunque estaba previsto que el misterio se guardase en la parroquia de San Pablo, se guarda en la iglesia de Nazaret.