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Artículo 4 |
El abolicionista Granville Sharp rescata
un esclavo de las manos de su amo (1864). James Hayllar

Artículo 4 de la
Declaración Universal: Nadie estará sometido a esclavitud
ni a servidumbre; la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas
en todas sus formas.
Granville Sharp fue uno de los primeros activistas británicos que luchó por la abolición del tráfico de esclavos. También se involucró en la corrección de otras injusticias sociales.
En 1765 Sharp encontró a Jonathan Strong, un esclavo que había sido golpeado cruelmente por su amo y después abandonado en la calle, Sharp lo atendió, procuró su tratamiento médico y le congiguió un empleo. Posteriormente su propietario lo reclamó y lo vendió a un granjero llamado James Kerr por treinta libras. Los dos propietarios fueron llevados a los tribunales por Sharp y Jonathan Strong quedó libre. Sharp dedicó los dos años siguientes a realizar un estudio intenso de la legislación inglesa, especialmente en su aplicación a la libertad de las personas. Este caso convirtió a Sharp en un defensor de la causa abolicionista, y en los siguientes años, otros esclavos acudieron a él tratando de obtener su libertad. En 1769 Sharp publicó el primer tratado de inglés que atacaba la esclavitud.
En enero de 1772 le fue solicitada ayuda para el caso de James Somersett, un esclavo procedente de Virginia, que había sido llevado a Inglaterra por su amo en 1769, había huido de él en 1771, siendo capturado posteriormente y embarcado para ser trasladado a Jamaica. Sin embargo algunos ciudadanos lograron paralizar el traslado y que el caso fuera revisado por la justicia inglesa, para determinar si su apresamiento había sido legal. Sharp se convirtió en el verdadero respaldo del caso, que fue resuelto finalmente el 22 de junio de 1772, en un pronunciamiento de Lord Mansfield, presidente del Tribunal Supremo de Inglaterra, que dictaminó que era necesaria una norma o ley de Derecho Positivo que autorizara la esclavitud y que la falta de esta disposición por el parlamento implicaba la ilegalidad del apresamiento; esto significaba que cualquier esclavo que pisara tierra inglesa podía obtener la libertad de forma inmediata.
Fuente del texto: es.wikipedia.org/wiki/Granville_Sharp
Información complementaria: durante
el siglo XVIII no todas las sentencias judiciales siguieron el criterio
de Lord Mansfield, y en ocasiones dieron la razón a los amos de
esclavos, tal como expone Hugh Thomas en su exhaustiva obra "La trata de
esclavos".