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1 Enero del 2006 |
"El plagio es necesario, el progreso lo implica"
Conde de Lautréamont (Isidore Ducasse, 1846-1870)
Querido lector, quizá te sorprenda tener ante tí a un plagiario diplomado por la Universidad Apropiacionista de La Sorbona, ya que normalmente este tipo de diplomaturas suelen mantenerse en el anonimato y en el más estricto secreto. Pero no es mi caso, puesto que pienso que la vida es un gran plagio, y, en consecuencia, reivindico que esta categoría sea reconocida públicamente y con todos los honores.Os puedo asegurar, que al acabar la licenciatura, una sola cosa me quedó absolutamente clara: la originalidad consiste en la manipulación novedosa e ingeniosa de ensayos y logros anteriores. Es decir, que nada se crea ni se destruye, simplemente se transforma.
Pero este juego lúdico tiene sus propias reglas y el desafío se supera (o no) en la medida que el resultado nos descubre una nueva perspectiva (cognitiva, emotiva o estética) de la realidad. Con el deseo de, al menos en alguno de los intentos, superar el desafío, se han elaborado estos ensayos de humor gráfico.
Leído lo anterior, podréis entender que me siento muy orgulloso del título que ostento, y aunque no necesito justificarme por el mismo, sí necesito estar a la altura de las circunstancias y mantener el código deontólogico de la profesión en su nivel más alto. Es por ello que me siento en la obligación de dar fe del componente lúdico y terapéutico que todo buen plagio debe contener en su esencia más profunda.
Y esto debe ser así, tanto para el mismo plagiario como para el lector interesado en estos temas. Es decir, un buen plagio debe tener una misión recreativa, lúdica y enriquecedora para uno mismo y para el receptor del mensaje. En caso contrario, estamos desvirtuando lo esencial del mensaje.
D'Plagio
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Plagiarismo. La Casa Encendida (diciembre 2005, enero 2006). Madrid
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