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Leyendas

Leyenda de CORGOŇ

Corgoň era un herrero que vivía en la parte mas alta de Nitra. Tenía una fuerza sorpredente y unos musculos muy bien trabajados. Cuando golpeaba con el martillo de herrero temblaba toda la ciudad.

Una vez los turcos atacaron Nitra y rodearon el castillo. Lo atacaban una y otra vez y ya parecía que el castillo iba a caer en sus manos cuando apareció Corgoň directamente de su taller. Alzaba enormes rocas y las tiraba a los atacantes. Parecía que las rocas las arrancaba de las entrenas de la tierra. Mas que las piedras parecía asustar a los turcos la inmensa figura del herrero.

Los turcos huyeron y Nitra se salvo del primer ataque delos mismos. Desde esta fecha en el centro de la ciudad hay la figura de Corgoň quien sostiene el piso superior de un edificio.

En Nitra se dice es “tan fuerte como Corgoň” y la cerveza de la ciudad también lleva su nombre.



Leyenda sobre el soberano Svätopluk

En el hermoso castillo de Nitra el rey Svätopluk ya muy mayor estaba tumbado en su cama. Los ojos se le cerraban igual como se apagan los rayos del sol antes del anochecer. Svätopluk sintió que estaba perdiendo sus fuerzas. Le miró a su cortesano más fiel y le encomendó que le trajera hacia su cama a sus tres hijos: Mojmír, Svätopluk y Predslav. 
- Hijos míos, - les dijo con una voz solemne cuando estos se pusieron delante de él como tres abetos orgullosos. 
- La vela de mi vida se está quemando. Dentro de poco me voy a despedir de vosotros. Me marcharé desde aquí hacia por delante del Trono de Dios para defender mi vida terrestre. Pero antes de que os abandonara, escuchad mi instrucción, que soy vuestro padre, e identificaos con ella en vuestros corazones. 
Se asomó de su cama y cogió una gavilla de ramas con sus manos tembladas. Primero se la pasó a Mojmír, después a Svätopluk y Predslav para que la rompiesen en sus rodillas. Ninguno de ellos fue capaz de romper las ramas. Los hijos le miraron a su padre sin comprenderle extrañándose. 
- No os extrañéis, dijo el padre y desató las ramas. A cada uno de los hijos le dio una de ellas. 
- Rompedlas ahora. Los hijos sin gran esfuerzo rompieron las ramas. En el rostro del padre se le apareció la sonrisa de victoria. Se estiró en su cama y dijo: 
- Aprended de este ejemplo, hijos mío. Porque al igual que vosotros no tuvisteis suficiente fuerza para romper las ramas en el gavilla, no os vencerá ningún enemigo cuando vais a estar juntos y unidos. Y lo fácil que era romper cada rama sola, lo será también derrotaros cuando vais a discutir y pelear entre sí. Esto es lo que os quiere decir su padre! Estad unidos, os queráis y luego no habrá fuerza que os puediera vencer. 
De esta manera el rey les demonstró a su descendientes la necesidad de la unión porque solo la unión les podía garantizar la invencibilidad a los hermanos y la riqueza al país. 
Después de la muerte de Svätopluk en el año 894, sus hijos Mojmír, Svätopluk y Predslav, a pesar de la advertencia de su padre, dividieron el imperio de Gran Moravia. Por las guerras deblitado el país se decayó.