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La cera caliente es una técnica antigua, dolorosa, pero eficaz, que
nos saca de más de un apuro a la hora de depilar piernas, ingles y
axilas.
¿Qué es?
La cera caliente es una resina derretida que aprisiona el
vello, ya sea corto, fino, largo o abundante y lo arranca de raíz. La
cera caliente se presenta en pequeñas bolitas de resina que hay que
fundir. Se aplica en la piel con la ayuda de una espátula de madera o
con un roll-on que vierte una dosis de cera. Una vez seca, se arranca
con un tirón seco. La cera caliente es la más eficaz, porque el calor
abre los poros de la piel y el vello sale con más facilidad.
Modo de empleo
La piel tiene que estar limpia y seca. Obtendrás mejores resultados si exfolias la piel la víspera.
Calienta la cera en un puchero viejo o en un aparato específico equipado
de un termostato que mantenga la cera a una temperatura adecuada.
Verifica primero la temperatura de ésta en el dorso de la mano.
Para depilarte las piernas, aplica la cera, con una espátula, en forma
de banda (unos 5cm de largo y 1cm de espesor). Empieza por la rodilla y
desciende hacia el tobillo en un solo gesto. Aprieta ligeramente con la
espátula y espera a que la cera no se pegue a ésta para pasar a
arrancar la banda con un tirón seco. Deja que la piel se enfríe antes de
volver a aplicar cera para repasar la zona y obtener un resultado
perfecto. Sigue el mismo procedimiento para el resto de la pierna.
Trucos
Si arrancas la cera en el sentido opuesto al que crece el vello (del tobillo a la rodilla), la depilación
será más eficaz pero se contraria el crecimiento del vello: corres el
riesgo de que se enquiste y se formen pequeños granitos. Por tanto, es
mejor tirar la banda en la misma dirección que el vello a pesar de que,
para obtener un resultado óptimo, tengamos que repasar la zona varias
veces.
Ventajas
La cera caliente se utiliza para depilar piernas, ingles y axilas.
Atención
Ten cuidado y no te quemes. Siempre hay que probar la temperatura de la cera antes de utilizarla.
A saber
-Espera que el vello mida unos 5mm en las piernas y 6mm en las ingles antes de proceder a depilarte.
-Para depilar las ingles, corta primero con unas tijeras el vello más
largo y exfolia la zona varios días antes a la depilación, para evitar
así que se enquiste el vello.
-Puedes elegir los nuevos productos “listos para utilizar”: bote para
calentar en el microondas que viene con bandas de tela; roll-on de
calentamiento eléctrico que viene con un termostato que mantiene la cera
a temperatura constante...
-Si la depilación se lleva a cabo en un centro de belleza, comprueba
que la cera sea de un único uso, para evitar cualquier tipo de infección
de la piel.
-No queda de más decir que cada vez más, la cera está siendo destronada
por las nuevas técnicas de depilación de “larga duración” como la
depilación por láser y la depilación por luz pulsada.
La cera fría:
Si buscas un método de depilación
radical, rápido, eficaz y que te deje la piel suave durante semanas,
¡estás de enhorabuena! La cera fría es un sistema muy sencillo, no
requiere material y se adapta al cien por cien a tus necesidades, pues
te puedes depilar cualquier zona del cuerpo, a cualquier hora y en
cualquier momento. ¿Te hemos convencido? Descubre, a continuación, los
beneficios de la cera fría.
El principio
Es el mismo que el de la cera caliente: arrancar el vello de raíz.
La cera actúa como una especie de banda adhesiva que se pega sobre la
piel. Al retirarla, retiramos también el vello de la zona en cuestión.
Depilación tras depilación, verás que los pelitos nacen menos tupidos,
es decir, más finos. Aunque las primeras depilaciones puedan arrancarte
algunas lágrimas, las siguientes sesiones serán mucho más llevaderas.
Además, el vello tardará más en crecer y durante las semanas posteriores
a la depilación sentirás la piel suave y satinada.
En profundidad
La principal ventaja de este tipo de cera es su versatilidad: se
puede utilizar en cualquier zona y en cualquier momento. En casa o en el
centro de estética, en el baño o mirando la tele, antes de ir a la
playa o antes de una cita... ¡Con la cera fría todo es posible!
Y, como hemos dicho, nos la podemos aplicar en cualquier parte del
cuerpo: piernas, brazos, ingles, cejas, etc. La venden en bandas de
diferentes medidas y formas que facilitan su colocación. Y sin correr
riesgos: las puntuales quemaduras que produce la cera caliente en este
caso no existen. Sólo hay que aplicar y tirar. ¡Así de sencillo!
Trucos:
Como en el caso de la cera caliente, lo mejor es depilarse
respetando la dirección en la que crece el vello. Aunque hacerlo en el
sentido contrario puede parecer, en un primer momento, un sistema más
eficaz, sufriremos más cuando el vello vuelva a nacer: aparecen
granitos, picores, rojeces, vello enquistado, etc.
Lo mejor es depilarse en el sentido en que nace el vello, aunque
tardemos más (quizá necesitemos pasar la banda un par de veces) y sea
más doloroso.
Ventajas
Es un método muy rápido, muy práctico, sin riesgos y económico. De
hecho, las bandas se pueden reutilizar varias veces. La rapidez de esta
técnica reside en que no requiere ningún tipo de preparación: nada de
espuma, nada de perder tiempo calentando la cera ni de mezclar
ingredientes para prepararla.
Inconvenientes
El problema está en la textura: incluso utilizando bandas, no se esparce
igual de bien que la cera caliente, lo que significa que el vello más
corto y fino o el de más difícil acceso no conseguiremos arrancarlo con
la cera fría. El de menos de cinco milímetros, por ejemplo, no se
adherirá a la cera. De modo que, antes de depilarnos con cera fría,
deberemos dejar crecer el vello bastante. No es muy glamuroso, es
cierto, pero es lo que, en este caso, cuesta la eficacia.
Además, la textura de la cera hace que depilarse depende de que
zonas (por ejemplo, las superficies pequeñas o las axilas, en las que el
crecimiento del vello no es homogéneo) no sea nada cómodo.
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