+Ramón Benito de la Rosa y Carpio
Arzobispo de Santiago
República Dominicana

VISIÓN DE LA RENOVACIÓN CARISMÁTICA

"El cristiano del futuro será místico o no será"

(P. Karl Ralmer)

a) Un regalo de Dios a la Iglesia, eso es la Renovación Cristiana en el Espíritu Santo, igual que otros movimientos, nuevas comunidades y ministerios.

b) Considero, además, que es una de las respuestas del Espíritu a la actual cultura científica y urbana, como también a situaciones de personas, grupos o países, una vez cristianos y necesitados ahora de una nueva evangelización.

c)La Renovación Carismática durante estos cuarenta años (1967-2007) acentuó y desempolvó aspectos fundamentales, muy propios de la vida de la Iglesia y, por tanto, necesarios en todo cristiano. Son los que más abajo señalamos. Helos aquí, resumidos y agrupados en diez temas:

1.Proclamó por doquier, con voz convincente y con corazón ardiente, lo elemental de la fe" (Cfr. Hebreos 5, 12-14 y 6, 1-6), un kerigma centrado en la Trinidad y en las necesidades de la gente de hoy. Concretamente proclamó:

El amor de Dios

El encuentro personal con un Cristo vivo, Salvador,

Rey de Reyes, Señor de Señores, Centro de todo.

La acción del Espíritu Santo en nuestras vidas.

Recordó que: "La vida cristiana no es otra cosa que la vida

del Espíritu Santo en nosotros, oír su voz y seguir sus

inspiraciones. Cumplir los Diez Mandamientos basta para

“ser bueno", para vivir éticamente bien, propio de cualquier

ser humano digno. Vivir cristianamente, en cambio es “vivir del Espíritu" "estar atento a Él".

Ser cristiano, ser discípulo de Jesús, es "vivir en la onda del Espíritu".

2.Puso de nuevo sobre el tapete en la vida de la Iglesia,

de manera consciente y sistemática, el Bautismo en el Espíritu.

3.Aquí y en el mundo entero, renovó la fuerza de la oración,

4.en privado y en grupo, como también los cinco tipos diferentes de oración:

La oración de bendición

La oración de petición

La oración de intercesión

La oración de acción de gracias

La oración de alabanza

Dentro de métodos propios de oración:

La oración en grupo

Las asambleas de oración en voz alta y en silencio

4.Promovió la manifestación de carismas olvidados,

que teníamos empolvados en la Iglesia, particularmente:

La glosolalia (don de hablar y orar en lenguas. Don de interpretarlas)

El don de profecía

La palabra de conocimiento

El don de discernimiento

El carisma de sanación

5.Potenció aspectos específicos de siete realidades clave de un cristiano católico:

Dio importancia al manejo personal de la Biblia y a la oración personal a partir de ella. 

Acentuó algunos aspectos de la Eucaristía, como "el sentido de fiesta" de la misma, su dimensión de acción de gracias y alabanza y "la misa por los enfermos"" (fuerza sanadora de la Eucaristía). Revalorizó la dimensión sanadora del Sacramento de la Reconciliación (perdón, sanación interior, liberación del Maligno).

En la Renovación el sacerdote aparece como un discípulo, que ha tenido un encuentro personal con Cristo, que se siente amado del Padre y conducido por el Espíritu; y como un pastor, que guía, anima, enseña, discierne, es capaz de actuar con otros dejándolos participar, asesora y tiene espíritu misionero.

A la Virgen Marla le dio un puesto propio, como "servidora" y "llena del Espiritu Santo" (carismática). Proclamó la necesidad de la vida comunitaria, en grupos de oración o pequeñas comunidades eclesiales. Fortaleció el liderazgo de laicos y laicas, en una clara línea eclesiológica de "comunión y participación", como servidores:

Ejercido en la unidad y diversidad de carismas y de ministerios. En la capacidad de entregarse a los demás. Aprovechando los medios a su alcance: radio, televisión, revistas, periódicos, para proclamar la Palabra y esforzándose para que estuviera al alcance de todos.

6.Ha renovado las cinco sanaciones, que necesitamos los seres humanos para estar sanos y libres en el seguimiento de Cristo. Estas son:

La sanación física o del cuerpo

La sanación interior o del alma

La sanación del pecado o del espíritu

La sanación del Maligno o liberación

La sanación intergeneracional o del árbol familiar

7.Hizo patente la experiencia de un Dios vivo, la de "ver, oír y sentir a Dios" en nuestras vidas:

El ser humano es emociones, razón, voluntad: porque es emociones necesita la experiencia del gozo, de la paz, del amor de Dios en su vida y la Renovación Carismática las actualizó entre nosotros- porque es razón necesita doctrina sólida; porque es voluntad necesita tomar decisiones firmes. Ha permitido ver a un Dios actuando en medio de nosotros, a través de muchas sanaciones de todo tipo, de muchas liberaciones y de acciones extraordinarias en situaciones específicas o en medio de la vida cotidiana.

Ha logrado que pudiéramos palpar a Dios, transformando la vida de muchas personas, incluyendo las nuestras mismas, y haciéndonos testigos de estas transformaciones.

8. Nos trajo una nueva metodología:

- Seminarios de Vida en el Espíritu Santo

-Retiros abiertos y cerrados

-Grupos de oración

-Imposición de manos

-Modos nuevos de orar

-Ministerios de música

-Una alegría que contagia

-Una multiplicidad de servicios y ministerios

-Poner todas nuestras fuerzas y acciones en la fuerza y la

acción del Espíritu Santo, en todos y cada uno de los momentos de nuestras vidas y cómo hacernos dóciles a Él.

-Cursos de crecimiento de la vida cristiana y escuelas de formación sistemática para laicos.

9.Renovó la práctica de Jesús de acompañar, de manera consciente con señales y signos, la evangelización. El testimonio de vida es una de esas señales y signos.

10. La renovación se puso como un niño en brazos de su Padre.

Ha sido una época de gran fe, con confianza en Dios, como la tienen los niños, en donde ella se entregó en los brazos del Padre y creyó que todo era posible para Él; que todo lo que pidiera el Padre por Jesucristo en el Espíritu lo escucharla y concederla.

Proclamó el amor de Dios a un mundo que necesitaba de amor y de misericordia. Así, la renovación es más “proactiva,” que "reactiva". Su predicación es más “propositiva” que “condenatoria”.

Todo esto es necesario hacerlo todavía hoy, sobre todo, para los que comienzan su camino de fe o para los bautizados, que no han tenido aún un encuentro personal con Cristo.

+Ramón Benito de la Rosa y Carpio

Arzobispo de Santiago

República Dominicana

CARISMA DE LENGUAS

 PUNTOS PARA UN TALLER

La efusión del Espíritu, como en Pentecostés o en el Bautismo del Espíritu, es afín al carisma de lenguas o glosolalia y muy común en la Iglesia primitiva.

1. Datos billicos

Marcos 16,17-18

Hechos 2, 3-13

Hechos 10, 44-48; 11,15-18

Hechos 19-7

1 Corintios, cap. 12-14 (Correcciones de Pablo)

2. Comentario de la Biblia de Jerusalén

"El carisma de las lenguas o glosolalia es el don de alabar a Dios profiriendo, bajo la acción del Espíritu Santo y en estado más o menos extático, sonidos ininteligibles. Es lo que Pablo llama "hablar en lenguas” (1 Co 14, 5, 6, 18, 23, 39), o "hablar en lenguas” (1 Co 14, 2, 4, 9, 13, 14, 19, 26, 27). Este carisma se remonta a la Iglesia más primitiva, en la que era el primer efecto sensible de la venida del Espíritu a las almas “(Nota a 1 Corintios 12, 10 b)".

3. Manifestaciones antiguas y nuevas del carisma en lenguas

1. Profetizar (dar mensajes) en lenguas.

2. Interpretar las profecías o los mensajes en lenguas.

3. Orar en lenguas.

4. Cantar en lenguas.

5. Hablar en la propia lengua y ser entendida en otra.

6. Hablar en otra lengua sin conocerla.

4. El don de lenguas y el Rosario

Ambos dejan paz

Hay fuerza de liberación en la oración en lenguas y en el Rosario

5. El uso del don de lenguas

Como algo normal, en la oración ordinaria:

en privado

en reuniones carismáticas

en oraciones de sanación

en ambientes de la renovación

6. Orar por los demás para el don de lenguas

Un método: ir repitiendo con otro que ya tiene el don de lenguas.

ADORACION, ORACION Y ALABANZA

1.LA ADORACION es la primera actitud del hombre hacia Dios, es el primer acto de la virtud de la religión. "Adorar a Dios es reconocerle como Dios, como Creador y Salvador, Señor y Dueño de todo lo que existe, como Amor infinito y misericordioso. "Adorarás al Señor tu Dios y sólo a él darás culto" (Lc 4, 8), dice Jesús citando el Deuteronomio 6, l3" (Catecismo de la Iglesia Católica #2096).

"Adorar a Dios es reconocer, con respeto y sumisión absolutos, la "nada de la criatura", que sólo existe por Dios. Adorar a Dios es alabarlo, exaltarle y humillarse a sí mismo, como hace María en el Magnificat, confesando con gratitud que Él ha hecho grandes cosas y que su nombre es santo (cf` Lc 1, 46-49). La adoración del Dios único libera al hombre del repliegue sobre sí mismo, de la esclavitud del pecado y de la idolatría del mundo" (idem 42097).

La adoración "exalta la grandeza del Señor que nos ha hecho (cf Sal 95, 1-6) y la omnipotencia del Salvador que nos libra del mal, Es la acción de humillar el espíritu ante el "Rey de la gloria" (Sal 24, 9-10) y el silencio respetuoso en presencia de Dios "siempre mayor" (S. Agustín, Sal. 62, 16). La adoración de Dios tres veces santo y soberanamente amable nos llena de humildad y da seguridad a nuestras súplica? (idem #2628).

2.LA ORACIÓN, que es la elevación del espíritu hacia Dios, es una de las expresiones de adoración al Creador y Salvador. Ciertamente que no es la única manera de adorar a Dios, pero es una de sus formas importantes y necesarias: se adora a Dios también con la propia vida, viviendo sus Diez Mandamientos, poniendo en práctica los grandes valores de la humanidad (como la verdad, la justicia, el amor, la paz, el respeto de los derechos humanos).

Nos detenemos ahora en esta forma de adorar a Dios, la oración. Notemos que existen cinco formas permanentes de orar, que se expresan o manifiestan con diferentes métodos o modos, a lo largo del tiempo, según los individuos, las épocas y las culturas. Ellas son:

2.1 La bendición

"Gracias a que Dios le bendice, el hombre en su corazón puede bendecir, a su vez, a Aquel que es la fuente de toda bendición" (idem #2645).

2.2 La petición

"La oración de petición tiene por objeto el perdón, la búsqueda del Reino y cualquier necesidad verdadera" (ídem #2646).

2.3 La intercesión

"La oración de intercesión consiste en una petición a favor de otro. No conoce fronteras y se extiende hasta los enemigos". (ídem #2647).

2.4 La acción de gracias

"Toda alegría y toda pena, todo acontecimiento y toda necesidad pueden ser motivo de oración de acción de gracias, la cual, participando de la fe de Cristo, debe llenar la vida entera: "En todo dad gracias (1 Ts 5, l8)" (ídem #2648).

2.5 La alabanza

"La oración de alabanza, totalmente desinteresada, se dirige a Dios; canta para Él y le da gloria no sólo por lo que ha hecho sino porque Él es" (ídem 2649).

De estos cinco tipos de oración, nos queremos fijar ahora particular-mente en este último. El desarrollo mismo del terna nos mostrará por qué lo acentuamos de manera especial

3."LA ALABANZA es la forma de orar que reconoce de la manera más directa que Dios es Dios. Le canta por Él mismo, le da gloria no por lo que hace, sino por lo que El es. Participa en la bienaventuranza de los corazones puros que le aman en la fe antes de verle en la gloria. Mediante ella, el Espíritu se une a nuestro espíritu para dar testimonio de que somos hijos de Dios (cf Rm 8, 16),

da testimonio del Hijo único en que somos adoptados y por quien glorificamos al Padre. La alabanza integra las otras formas de oración y las lleva hacia Aquel que es su fuente y su término: un solo Dios, el Padre del cual proceden todas las cosas y por el cual somos nosotros" (ídem #2639).

"Alabar" es proclamar la verdad que hay en el otro, reconocerla y celebrarla. No se la debe confundir con la "adulación" la cual se toma, en último término, en mentira y es servil.

Por otra parte, "alabar a Dios", su ser, sus hechos y acciones es reconocernos, implícitamente a nosotros mismos y valonarnos, porque hemos sido creados a su imagen y semejanza. Además, nos centra en Él como el primero en todo y organiza nuestras vidas, dando el primer lugar a quien corresponde.

Valoremos la alabanza como la forma más importante de adorar y de orar a Dios, con afirmaciones traídas de múltiples fuentes:

3.1San Agustín, en el siglo V, tomando la expresión judía "Aleluya", que permanece idéntica en todas las lenguas y significa literalmente "Alabad a Dios", hace la siguiente reflexión e invitación:

"Toda nuestra vida presente debe discurrir en la alabanza de Dios y nadie puede hacerse idóneo de la vida futura, si no se ejercita ahora en esta alabanza. Ahora, alabamos a Dios, pero también le rogamos. Nuestra alabanza incluye la alegría, la oración, el gemido. Es que se nos ha prometido algo que todavía no poseemos; y, porque es veraz el que lo ha prometido, nos alegramos por la esperanza; mas, porque todavía no lo poseemos, gemimos por el deseo. Es cosa buena perseverar en este deseo, hasta que llegue lo prometido; entonces cesará el gemido y subsistirá únicamente la alabanza.

Ahora, pues, hermanos, os exhortamos a la alabanza de Dios; y esta alabanza es la que nos expresamos mutuamente cuando decimos: Aleluya. «Alabad al Señor, nos decimos unos a otros; y, así, todos hacen aquello a lo que se exhortan mutuamente. Pero procurad alabarlo con toda vuestra persona, esto es no sólo vuestra lengua y vuestra voz deben alabar a Dios, sino también vuestro interior, vuestra vida, vuestras acciones.

En efecto, lo alabamos ahora, cuando nos reunimos en la iglesia; y, cuando volvemos a casa, parece que cesamos de alabarlo. Pero, si no cesamos en nuestra buena conducta, alabaremos continuamente a Dios. Dejas de alabar a Dios cuando te apartas de la justicia y de lo que a Él le place. Si nunca te desvías del buen camino, aunque calle tu lengua habla tu conducta; y los oídos de Dios atienden a tu corazón. Pues del mismo modo que nuestros oídos escuchan nuestra voz, así los oídos de Dios escuchan nuestros pensamientos".

3. 2 El mismo Agustín, en otra Homilía, retorna el tema y dice:

"Aun aquí, rodeados de peligros y de tentaciones, no dejemos por eso de cantar todos el Aleluya.

¡Feliz el Aleluya que allí entonaremos! Será un Aleluya seguro y sin temor, porque allí no habrá ningún enemigo, no se perderá ningún amigo. Allí, como ahora aquí, resonarán las alabanzas divinas; pero las de aquí proceden de los que están aún en dificultades, la de allá de los que ya están en seguridad; aquí de los que han de vivir, allá de los que han de vivir para siempre; aquí de los que esperan, allá de los que ya poseen; aquí de los que están todavía en camino, allá de los que han llegado a la patria.

Por lo tanto hermanos míos, cantemos ahora, no para deleite de nuestro reposo, sino para alivio de nuestro trabajo. Tal como suelen cantar los caminantes: canta, pero camina; consuélate en el trabajo cantando. Pero no te entregues a la pereza; canta y camina a la vez. ¿Qué significa camina? Adelanta, pero en el bien porque hay algunos, como dice el Apóstol, que adelantan de mal en peor. Tu, si adelantas, caminas; pero adelante en el bien, en la fe verdadera, en las buenas costumbres; canta y camina."

3.3 Citemos otras frases y autores:

-Los Ángeles en la noche de Navidad alaban a Dios: "Gloria a Dios en el cielo y paz en la tierra a los hombres que ama el Señor".

-San Pablo: "Así es: los gentiles le glorifican a Dios por su misericordia" (Rom 15, 8-9).

-"Señor, Dios eterno, alegres te cantamos, a ti nuestra alabanza" (Salmo 146).

-"Invoco al Señor de mi alabanza y quedo libre de mis enemigos" (Salmo 17,4).

-Salmodiad con el espíritu, salmodiad con toda vuestra mente, es decir, glorificad a Dios con el cuerpo y con el alma" (Hesiquio, siglo V).

-"Alabar a Dios es narrar sus maravillas" (Casiodoro, siglo VI).

-"Alabemos a Dios mientras vivimos, es decir, con nuestras obras" (Arnobio, siglo VI).

3.4 Cada vocación en la Iglesia tiene puntos específicos en su manera de alabar. Así por ejemplo:

-Vocación de los laicos en el mundo es que todas las realidades temporales, a las que están estrechamente unidos, "lleguen a ser según Cristo, se desarrollen y sean para alabanza del Creador y Redentor" (Catecismo de la Iglesia Católica # 898).

-Los ermitaños "dedican su vida a la alabanza de Dios y salvación del mundo" (ídem #920).

-Muchos religiosos han consagrado y consagran toda su vida o dedican un tiempo a la oración, a la alabanza a Dios y a la intercesión por su pueblo (ídem #2687).

-“La liturgia tiene una doble dimensión: bendice al Padre mediante la adoración, la alabanza y la acción de gracias e implora, a su vez, las bendiciones divinas para que esas bendiciones den frutos de vida, también "para alabanza de la gloria de su gracia" (ídem #1083).

-El Sacramento de la Reconciliación, en un sentido profundo, es un "reconocimiento y alabanza de la santidad de Dios y de su misericordia para con el hombre pecador" (ídem #1424), que pide tanto del sacerdote como del penitente, entre otras cosas, "la alabanza de acción de gracias" (ídem # 1480).

EJEMPLOS DE COMO ALABAR A DIOS EN LA ORACIÓN

1.Alabanzas sin usar verbos de alabanza: "Grandes y maravillosas son tus obras, Señor, Dios omnipotente" (Apoc 15, 3). "Poderoso eres, Señor". "Gloria y honor a ti por siempre".

2.Verbos para la alabanza: Alabar, glorificar, santificar, loar, aclamar.

3.Alabar a la Santísima Trinidad y a cada persona en particular ¿Cómo hacerlo? Es un aprendizaje y en él se da un continuo crecimiento.

a)Alabar a la Santísima Trinidad, Ejemplos: "Alabada seas Santa Trinidad". "Tú eres una familia". "Tú eres una comunión". "Eres tres Personas, distintas e iguales". "Padre, tú has engendrado al Hijo", etc.

b)Alabar al Padre. Ejemplos: "Padre, santificado sea tu Nombre". "Alabado seas. Tú eres amor y lo has comunicado a tu Hijo, al Espíritu Santo y a toda la creación". Ir alabando al Padre por todos sus atributos: "Tú eres Todopoderoso". "Tú eres Misericordioso". "Tú eres fiel". "Tú eres Creador". "Tú eres Salvador", etc.

c)Alabar al Hijo. Ejemplos: "Alabado seas Hijo único del Dios Vivo". "Alabado seas Palabra del Padre". "Alabado seas, tú eres luz de luz". "Alabado seas Dios verdadero de Dios verdadero", etc.

d)Alabar al Espíritu Santo. Ejemplos: "Alabado seas Espíritu Santo". "Tú eres Señor y Dador de vida". "Tu eres igual al Padre y al Hijo". "Tú eres el dedo de Dios, la mano de Dios". "Tú eres la fuerza y el poder de Dios". "Tú eres el amor de Dios derramado en nuestros corazones", etc.

e)Alabar al Hijo de Dios hecho hombre, Jesucristo. Ejemplos: "Alabado seas

Jesucristo". "Tú eres el Hijo de Dios hecho hombre". "Tú eres la Palabra de

Dios que habita entre nosotros". "Tú eres camino, verdad y vida". "Tú eres la

luz delmundo". Tú eres Mesías y Señor". "Tú eres Señor de la historia".

"Tú eres Señor de Señores". "Tú eres Señor de Satanás y de todas las huestes malignas".

"Tú eres el Primero de toda criatura, el Primogénito de entre los muertos, la Cabeza de

la Iglesia, el Primero en todo", etc.

f)Alabanza al Padre y al Hijo en lenguas por el Espíritu Santo, el cual clama en nuestros corazones: "Abba, Padre" (Gal 4, 6; Rom 8, 15) y ora en notros con gemidos inenarrables (Rm 8, 16).

4.La alabanza en comunidad o en grupo. Alabar todos juntos, según el método de la Renovación Carismática, conduce a la paz y al silencio. Es el momento propicio para oír a Dios, para comunicar una profecía que el da, para una palabra de conocimiento.

EL BAUTISMO EN EL ESPIRITU SANTO

1A través de la Renovación Carismática, sobre todo, la Iglesia Católica ha puesto de nuevo sobre la superficie sus enseñanzas y la práctica consciente del "Bautismo en el Espíritu Santo", tal y como aparece, principalmente, en varios pasajes de los Hechos de los Apóstoles y en los primeros siglos de su tradición. "Es una comunicación visible y carismática del Espíritu, análoga a la de Pentecostés" (Biblia de Jerusalén, nota a Hechos 1,5).

2.El Bautismo en el Espíritu Santo es una acción fuerte del Espíritu Santo, pero no es, con mucho, su única acción. Es multiforme la gracia del Espíritu y El está presente en todo lo bueno, bello y verdadero, que acontece dentro y fuera de la Iglesia: "Todas las cosas las hace un mismo y único Espíritu" (I Cor 12, 1 l).

3.En este Bautismo del Espíritu, que no es el Sacramento del Bautismo por infusión de agua y en nombre de la Santísima Trinidad, se da una especie de desbordamiento del Espíritu Santo, que influye profundamente en la persona, habiendo en muchos casos manifestaciones sensibles, tales como el don de lenguas y de profecía.

4.El Espíritu, en esta acción que cumple una de las promesas de Jesús (Hechos 1, 5), no tiene momentos o lugares para manifestarse: bautiza mientras se ora, como en el caso de los Apóstoles el día de Pentecostés o como en una de nuestras comunidades actuales reunidas en oración; bautiza aunque no se esté en oración, no se le esté pidiendo esa gracia específicamente y no se haya, incluso, recibido el sacramento del Bautismo, como en el caso del centurión Cornelio y sus acompañantes, narrado en los Hechos de los Apóstoles; bautiza en cualquier acción eclesial: la administración de un Sacramento, una predicación, un retiro, un cursillo, mientras se lee la Biblia, en fin, en un sinnúmero de ocasiones y oportunidades; bautiza con imposición de manos y sin ella.

5.Mucha gente recibe este desbordamiento del Espíritu, es consciente de él, pero no sabe, tal vez, darle el nombre técnico de "Bautismo en el Espíritu Santo", tal y como se le llama ya en la tradición apostólica.

6.De la misma manera que no se debe confundir el "Bautismo en el Espíritu" con el "Sacramento del Bautismo", tampoco se le debe confundir con "la Confirmación". Son tres acciones diferentes del mismo y único Espíritu, que llevan consigo gracias o dones distintos. El Sacramento de la Confirmación es para perfeccionar la obra del Sacramento del Bautismo. En él, el ya cristiano queda marcado y sellado por el Espíritu para testimoniar su fe de manera más perfecta, más valiente y más firme.

7.¿Puede ser "Bautizado en el Espíritu" alguien que no ha recibido el Sacramento del Bautismo? En ese caso diremos y haremos como el Apóstol Pedro: "¿Acaso puede alguno negar el agua del bautismo a estos que han recibido el Espíritu Santo como nosotros? Y mandó que fueran bautizados en el nombre de Jesucristo" (Hechos 10, 44-48).

8.Pero al contrario, solo puede ser confirmado aquel que ya ha pasado par las aguas del Sacramento del Bautismo. La Confirmación se confiere una sola vez; en cambio la experiencia del Bautismo en el Espíritu se puede tener muchas veces en la vida. En el Sacramento de la Confirmación siempre hay un ministro, el Obispo, que asume este ministerio de los Apóstoles, o el sacerdote a quien el designare. El "Bautismo en el Espíritu", sin embargo, se realiza unas veces sin la mediación de un ministro y otras veces a través de uno, que puede ser cualquier fiel cristiano: obispo, sacerdote o laico. En la Confirmación siempre hay signos sensibles (imposición de manos y aceite), oración y palabra. En el Bautismo en el Espíritu" a veces hay un signo (imposición de manos) y hay oración, pero no siempre, porque el Espíritu bautiza, se desborda, con frecuencia, sin ninguno de estos medios (cfr. Hechos 10, 44-46). Algunas veces durante la Confirmación, como en otros Sacramentos, el Espíritu puede manifestarse sensiblemente, pero no necesariamente ni siempre ni matemáticamente en todos los confirmados, cuando esto se da. El Espíritu Santo sopla donde quiere, como quiere y cuando quiere, con la libertad del viento. Aquel que ha recibido el Sacramento del Bautismo debe recibir el Sacramento de la Confirmación. por la imposición de manos y por la unción del Obispo o el sacerdote delegado; y debe abrirse continuamente al Bautismo en el Espíritu Santo", para que la vida divina, que lleva en su interior, se desborde abundante y sensiblemente en él y a su alrededor.

9.Nótese que los Apóstoles habían ya recibido el Espíritu Santo (por ejemplo en Jn. 20, 22-23). Pero sólo en Pentecostés se da el "desbordamiento", que los transforma (Hechos, cap 2).

10. Todos necesitamos del "Bautismo en el Espíritu", aunque hayamos recibido ya el Espíritu Santo en otras acciones.

+Ramón Benito de la Rosa y Carpio

Arzobispo de Santiago

República Dominicana

CINCO SANACIONES

INTRODUCCIÓN

a)Todos nacernos con cualidades y defectos, con valores y limitaciones, con virtudes y pecados, con salud y enfermedades. Es una herencia recibida en la que no tenemos mérito alguno en los aspectos positivos como tampoco culpabilidad imputable en aquellos negativos.

b)Nacemos con todo esto, pero también podemos adquirirlo a través de los años y transmitirlo, a nuestra vez, a las generaciones futuras.

c)A lo largo de la vida hemos de cuidar y perfeccionar las cualidades, valores, virtudes y la salud. Los seres humanos todos nos sentimos con la responsabilidad de estimarlos, respetarlos en los demás, cultivarlos y educarlos. libre, personal y comunitariamente. Los creyentes en Dios, además, afirmamos que todo esto viene de Dios, mediante la intervención de nuestros ancestros.

d)Hemos también de corregir los defectos, completar las limitaciones, sacar de raíz los pecados y sanar las enfermedades. Si queremos, podemos, primero descubriéndolos en nosotros y luego buscando los recursos o instrumentos en cada caso.

e)De todo este conjunto humano múltiple, con dimensiones positivas y negativas, me voy a fijar ahora solamente en cinco grandes tipos de enfermedades que podemos tener y que piden, a su vez, cinco tipos de sanaciones.

Me parece importante destacar estas cinco curaciones, porque fácilmente no se tiene conciencia de las cinco y, si se tiene, se privilegian unas y se descuidan otras.

  1. SANACION CORPORAL 
La enfermedad física, cuya manifestaciones concretas son numerosísimas, es la primera que sale a la vista entre las enfermedades y la que más preocupa a las personas. Para ella hay medios de curación.

Hay un texto bíblico, en el libro del Eclesiástico 38 1-15, que sitúa muy bien el papel del médico y de la medicina. Nos dice:

"Atiende al médico antes que lo necesites", medicina preventiva.

"El Señor hace brotar de la tierra los remedios y el varón prudente no los desecha".

"El dio a los hombres la ciencia para mostrarse glorioso en sus maravillas".

"Con los remedios el médico da la salud y calina el dolor, el farmacéutico hace sus mezclas para que la criatura de Dios no perezca y por él se difunde y se conserva la salud entre los hombres".

Pero es interesante ver cómo en este mismo texto, donde se muestra la necesidad del arte de la medicina, se invita al enfermo a orar a Dios por su salud. Le dice textualmente:

"Hijo mío, sí caes enfermo no te impacientes, ruega al Señor y él te sanará. Huye del pecado y purifica tu corazón de toda culpa".

La Escritura Sagrada echa en cara al Rey Asa que en su enfermedad no buscó a Dios, sino sólo a los médicos. El año 39 de su reinado enfermó Asa de los pies, padeciendo mucho de ello; pero tampoco en su enfermedad buscó a Dios, sino sólo a los médicos". (2 Libro de las Crónicas, 16,12).

Caminos muy normales de sanación física en la Iglesia, en los cuales hay una acción directa de Dios, son: el Sacramento de la Unción de los Enfermos, la oración de sanación y la Eucaristía,

Tampoco se debe caer en el error de decir: "Mí único médico es Dios. No voy a los médicos humanos". El texto del Eclesiástico, que estamos citando, dice claramente:

"Llama al médico, porque el Señor le creó y no le alejes de ti, pues te es necesario”

Si el médico une a la ciencia médica la oración, tanto mejor. El mismo texto afirma:

Hay ocasiones en que logra acertar, porque también él oró al Señor para que le dirigiera en procurar el alivio y la salud para prolongar la vida del enfermo".

2. SANACION INTERIOR

Sanación interior es la curación de las enfermedades del alma, de traumas y heridas sicológicas.

Estas pueden venir desde lejos, incluso desde el vientre de la madre. Citemos algunas de ellas: rechazos, falta de reconocimiento, desamor, odios, ultrajes, violaciones, palabras, actitudes, gestos y acciones que golpean y hieren interiormente. Esos traumas internos enferman las almas con sentimientos como la tristeza, las rabias y los miedos, que a veces se traducen en enfermedades corporales o en conductas inadecuadas.

No siempre se pone la debida atención o se le da la importancia a este tipo de quebrantos: no se sienten tan inmediatamente dolorosos como los físicos.

El camino mas ordinario, el ofrecido por Dios a todos los seres humanos, creyentes y no creyentes, es el que nace del análisis científico de la persona y sus problemas: psicología, psiquiatría, psicoanálisis son palabras que resumen este camino. En esas ciencias humanas se encontrarán diferentes escuelas o diferentes métodos terapéuticos, pero todos ellos tienen un mismo fin: la sanación síquica, la sanación del interior de una persona.

También en la vida de fe y de la Iglesia existen caminos terapéuticos de sanación interior. Se pueden enumerar muchos. He aquí algunos más conocidos: la oración, la meditación, la contemplación, los Sacramentos, especialmente la Eucaristía, la lectura de la Biblia, el consejo, la vida comunitaria.

Hay sicólogos y siquiatras que no recurren en ningún momento a los caminos terapéuticos. de la fe: o no los conocen o los descalifican, Sé, sin embargo, de graduados en esas materias que unen a sus especializaciones científicas los medios que les ofrece su fe religiosa.

3. SANACION ESPIRITUAL

La sanación espiritual es la respuesta a las enfermedades surgidas de las faltas morales o éticas, que en lenguaje religioso se llaman pecados. Con mucha frecuencia se ve al pecado sólo como la violación a mandamientos o como una impureza, pero no como una enfermedad también, que afecta a la persona misma. Piénsese, por ejemplo en casos como éstos: el erotismo, el apego desordenado al dinero o al poder, las adicciones (voluntarias o no), los vicios.

“Tengo el espíritu enfermo”, dicen muchos. Sí el pecado fuera sólo una violación a una norma, bastaría con pedir perdón. Pero, en verdad, enferma espiritualmente a la persona, trayendo consigo a veces, incluso, enfermedades corporales y sicológicas, Se necesita, pues, entonces un auténtico “tratamiento espiritual”, que no se encuentra ni en médicos ni sicólogos ni en ningún otra especialización humana, sino solamente en la fe religiosa. Con razón se ha llamado tradicionalmente al sacerdote "médico espiritual" o "médico del alma", no dando a esta expresión precisamente un sentido de terapeuta psicológico, sino espiritual.

He aquí medios para la sanación espiritual en la Iglesia: el arrepentimiento profundo unido a la oración, la Confesión, la Eucaristía, la Unción de los Enfermos, la limosna, "que cubre multitud de pecados'.

4. SANACION DEL MALIGNO

Existen enfermedades causadas por un espíritu maligno, que se escapan a la ciencia y tecnología médicas, que sólo son descubiertas mediante el discernimiento espiritual y sanadas igualmente, en los casos más serios, sólo mediante los exorcismos llamados menores u oración de liberación

La experiencia del Nuevo Testamento y de la Iglesia es amplia en este tipo de quebrantos y sanaciones. La enfermedad maligna puede afectar al cuerpo y recibe el nombre de “opresión” o a la psique y se la llama entonces "obsesión". La "posesión diabólica" es otra cosa: hace parte de un pacto con el maligno, como se hace en los ritos satánicos. Para este caso, que es más que enfermedad, es necesario “el exorcismo mayor”.

Hay que decir que dado el ingente número de enfermos no son tantos los que necesiten este tipo de sanación.

En la práctica médica muchos la descalifican totalmente; y en la práctica popular, no importando la condición social o económica, muchos la buscan sin necesitarla,

La "medicina preventiva" contra cualquier influencia maligna es una vida ética sana con una práctica religiosa normal. Allí no hay entrada para ningún espíritu de mal.

5. SANACION INTERGENERACIONAL

Para ilustrar este tipo de sanación me ceñiré a citar los siguientes párrafos del sacerdote jesuita Robert DeGrandis en su opúsculo "Sanación Intergeneracional":

“Estamos todos familiarizados con la herencia física. Reconocemos fácilmente la herencia del pelo rizado de nuestra madre o la nariz grande de nuestro abuelo. Sabemos que ciertas familias son propensas a ciertas enfermedades como el cáncer, diabetes y enfermedades del corazón. Otras familias tienen muchos de sus componentes con malas dentaduras u ojos delicados”. Pero “Cada vez se va reconociendo más que no sólo se heredan los rasgos físicos, sino que también hay que incluir los rasgos psicológicos. ¿Cuántas veces oímos que el mal genio o la terquedad son un rasgo familiar? Pero sí yo siempre estoy enfadado, mi padre siempre estaba enfadado y mí abuelo siempre lo estuvo, este defecto, por lo tanto, empezaría en algún momento. La ira, en su origen, es desamor que nunca fue sanado”

“Creo que la mayoría le las familias tiene trapos sucios guardados en sus armarios. La mía no es diferente: prácticas ocultistas, asesinatos y una cadena de actos carentes de amor y traumas, parecen jalonar la mayoría de los árboles genealógicos. El Señor abre la puerta para enseñarnos cómo podemos utilizar las influencias del pasado para que nos motiven y así cambiar y crecer. Vamos a continuar permitiéndole a Jesús que nos transforme a su imagen y semejanza”.

Sin lugar a dudas que desde hace tiempo la ciencia médica y sobre todo los continuos y maravillosos descubrimientos genéticos nos han informado más sobre las enfermedades físicas heredadas de los ancestros y están buscando medios para curarlas. Falta trabajar aún más las enfermedades sicológicas, espirituales y malignas heredadas. A ellas hay que aplicarles las mismas terapias, sicológicas o espirituales, que se aplican a las enfermedades no heredadas, según el caso.