ALABADO SEA EL Señor POR TANTAS MARAVILLAS.
¡GLORIA A ti SEÑOR!
Teresina Farré (18-12-1995)
Testimonio por Angel Segura,
siguiedo el tema de carismas.
Yo puedo añadir por experiencia que al principio
el Señor te pone sensaciones perceptibles por tu cuerpo como escalofríos,
calor intenso, fuerte olor a Rosa o incienso, sensación de elevarte
del suelo, etc. antes de recibir una locución o visión, pero
que con el tiempo te desaparecen y después has de actuar tú
en fe, cuando sientas esa locución, sin que hallas tenido esas percepciones
sensitivas en tu cuerpo.
Cuando el Señor te quiere transmitir algo a tu
corazón, una vez que ya no sientes esas sensaciones en tu cuerpo,
te lo transmite a través del pensamiento, con palabras que te vienen
al corazón, normalmente mas fuerte que otras palabras interiores
y a veces repetitivas.
Un día en el grupo de oración, habíamos
orado unos por los otros imponiéndonos las manos, yo sentí
en mi corazón que una persona que había en el grupo, la oración
que le habíamos hecho le había sentado muy mal y que volviéramos
a hacerle de nuevo oración, yo le dije en voz alta para que todos
me sintieran, y nadie dijo nada, por segunda vez me vinieron estas palabras
a mi corazón con fuerza y volví a decirlo en el grupo y nadie
dijo nada, pero me vinieron por tercera vez y con vergüenza las volví
a repetir, en eso que se levanta una mujer de entre los que estábamos,
seríamos unas quince personas, y dijo con voz fuerte y llorando:
¡Yo soy esa persona, he estado a punto de salirme
del grupo y no volver mas!, yo le pregunté: ¿que té
pasa Carmen?, y ella contestó: ¡habéis hecho oración
por todos los familiares de todos menos por los míos!, Yo le dije:
ya ves que el Señor no quería que te fueras por eso me ha
puesto esas palabras en mi corazón, así que le impusimos
todos las manos de nuevo y pedimos por sus familiares a través de
ella.
Ya veis el Señor se valió de mí
para que esta mujer siguiera en el grupo, a raíz de ahí,
el Señor me fue dando palabras en mi corazón que se cumplían
acto seguido o poco más tarde, que confirmaban las palabras del
Señor en mi corazón, esto no te da la seguridad de que seas
mas o menos bueno sino que el Señor se vale de quien quiere y como
quiere para hacer su voluntad.
Testimonio de Angel y Loli
Todo empezó, un sábado que fuimos a ver
a mi hermana que vive en Mollet del Vallés. Era por la tarde estando
viendo la tele junto con mi cuñado, cuando mi hermana nos pidió
a mi esposa Loli y a mí de dar una vuelta por el pueblo y de paso
ver a un hombre llamado Francisco que según ella estaba desahuciado
por los médicos, lo habían mandado a casa para morir, ya
que tenía un cáncer de estómago, y las piernas
engangrenadas, pero yo me encontraba en esos momentos medio dormido con
el ruido de la tele y les dije que se fueran ellas.
Cuando vinieron de dar la vuelta ella me contó
el estado de este hombre, que estaba con una cara de muerto impresionante,
que no comía y que tenía mucho miedo, su esposa Remedios
estaba muy preocupada por su estado, porque aparte de que estaba mal le
absorbía todo el tiempo, porque se lo hacía todo en
la cama y tenía que ponerle pañales constantemente.
Loli mi esposa les dio unas medallas de la Virgen
Milagrosa, pensando que caerían en saco roto, pero cual fue su sorpresa
cuando al volver del paseo por el pueblo después de dejarlos a ellos
se encontró con Remedios de nuevo, y le preguntaron que de donde
venía, ella les contestó que de comprar unas cadenas para
la Virgen que les había dado.
Pasando dos semanas después de este suceso en
otro sábado fuimos de nuevo a ver a mi hermana, haciendo lo mismo
que la vez anterior, pero esta vez dejé la tele y les acompañé
a ver al Francisco, ya que me dijo mi mujer que le podíamos hacer
oración.
Llegamos a su casa y mi impresión a primera
vista fue de que el Señor se lo llevaría, pero los designios
del Señor no son los nuestros. Mi hermana me presentó a Francisco
y a su mujer Remedios y le dijo que si tenía alguna pomada para
darle masajes a los pies, mi hermana ya sabía a lo que íbamos,
y le pidió la pomada por eso.
Ella sacó un pote de pomada me pareció
que era nivea. Nos untamos las manos con ella y mi esposa se lió
con la pierna derecha y yo con la izquierda, los pies los tenía
engangrenados, negros, le pesaban un montón y duros, mientras
le dábamos pomada le rogábamos al Señor por él.
Yo con la furia que me caracteriza le daba fuerte sin
darme cuenta que en el tobillo tenía un agujero que parecía
podrido, él empezó a gritar, pero después de darle
con más suavidad y con las palabras de mi hermana y su esposa Remedios
conseguimos relajarle.
Cuando terminamos que no fue mas de diez minutos yo le
decía a su esposa: “Remedios , al lado del ambulatorio han plantado
unas plantas que se llaman esparnellá, están medio chafadas,
vas por la noche y la robas y le haces baños a tu marido tres o
cuatro veces al día en los pies” esto lo dije sin saber exactamente
los beneficios de esta hierba. Y después de broma al despedirnos
le decía al Francisco medio en broma: “que se apuesta que cuando
venga a verle de nuevo estará mejor, ¿se apuesta veinte
duros, y vendré a cobrárselos?
Nos fuimos a casa y el Miércoles me llama
alterada mi hermana que quería hablar con Loli mi esposa, ella no
estaba y le dije que pasaba y ella contestó que el Francisco, y
que le llamara mi mujer que quería decirle algo importante. Pensé
que Francisco se había muerto y así se lo dije a mi mujer.
Cuando vino mi esposa llamó a mi hermana y le
comentó que Remedios la mujer de Francisco había ido a su
casa preguntándole que quién éramos nosotros, y que
le habíamos hecho, que si éramos curanderos, que nada más
salir nosotros de su casa, Francisco empezó a mejorar, se le habían
ido los dolores, que se le había quitado el miedo que tenía
y que tenía ganas de comer, mi hermana le dijo que éramos
dos buenas personas y que sólo le hicieron oración.
Varios días después nos confirma mi hermana
que la gangrena de los pies le ha desaparecido, y que los tiene
mejor que nosotros, nuestra alegría fue inmensa al saber la gracia
que le había hecho el Señor a esta familia y a nosotros por
haber sido instrumentos suyos.
Entonces nosotros decidimos de ir a ver al Francisco
y asegurarnos de que era así lo que nos decía mi hermana.
Fuimos otro Sábado y ella trabajaba de Urgencia y no terminaba su
jornada hasta las cinco, con la idea de ver al Francisco y a otra mujer
que también estaba para morir, esta se llama Carmen.
Pero poco antes de salir ella del trabajo empezó
a sentirse mal y tubo que salir antes de la hora, con unos fuertes dolores
de cabeza, paralizándosele parte de la lengua y los dedos de la
mano, según ella los médicos le dijeron que podía
ser migraña, la llevamos a casa y su marido enfermero, le inyectó
dos inyecciones y junto con la oración que le hicimos se calmó
bastante. No pudiendo hacer mucha cosa por ella, quedamos en volver a verla
al siguiente Sábado.
Durante la semana ella se recuperó y nos dijo
que el marido de Carmen, no quería que fuésemos a verla porque
su madre murió como un perro de dolor y no creía en nada,
pero que podíamos ir a ver al Francisco.
Así fue, íbamos por la calle a ver al Francisco,
cuando lo vemos paseando agarrado con su mujer del brazo, no os podéis
imaginar la alegría que nos dio al verle, yo lloraba de alegría
y gozo por la gracia que vivimos, ella nos comía a besos y dándonos
las gracias, él nos decía que estaba muy bien y que no le
dolía nada, nosotros le decíamos que le diera las gracias
al Señor cada día, y que nosotros no le habíamos hecho
nada. sólo pedir por él al Señor. Mi mujer lo primero
que hizo fue levantarle el pantalón para mirarle los pies y los
tenía perfectamente, para la gloria de Dios.
La familia está encantada y ahora cada día
sus hijos están con él. Damos gracias a Dios desde estas
líneas, porque ÉL escucho nuestra miserable oración.
Angel y Loli. Tarragona 19-10-2001