Puri
Manos
que ya no son manos
manos
que daban amor,
han
sido suplidas
por un gran corazón.
Tu
cuerpo mutilado
semejante
al de Jesús,
ahora
está destrozado
por la
cama que va siendo tu Cruz.
Cruz
que acoge a todos
Cruz en
la que descansas tú,
Cruz
que soporta tus dolores
Cruz
que irradia tu luz.
Ya no
ves con tus ojos
tu
cuerpo todo llagado,
pero te
queda la esperanza
que en
el Cielo te sea sanado.
Las
noches te son insoportables
te
dejan sin respiración,
“no me
aprietes tanto” a Jesús, le dices
y al
momento te encuentras mejor.
Un día
en la playa encontrasteis
una
botella vacía,
dentro
había un mensaje;
mensaje
para vuestra vida.
Con
letra pobre y sencilla
os
decía la escritura,
“busca
a Jesús,
y lo
demás te vendrá por añadidura”.
Angel