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  Novela policíaca alemana en los noventa
Waldtraut Lewin:
»Dicke Frau auf Balkon«

OLGA MARÍA HINOJOSA PICÓN
hinojosa.olga@gmail.com
© Olga María Hinojosa Picón 2003
UNIVERSIDAD DE SEVILLA


 
 
 

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Resumen

El objetivo de la exposición consiste en clarificar el concepto de literatura policíaca femenina, así como en averiguar por qué este nuevo género que surge en la década de los noventa se corresponde con un nuevo modelo de literatura feminista.

Para ello, a partir del análisis de la obra de Waldtraut Lewin »Dicke Frau auf Balkon«, se pretenden establecer paralelismos entre la nueva novela de detectives femenina y la estructura de la novela de detectives clásica, con el fin de poner de manifiesto diferencias y semejanzas entre ambos géneros. Mediante la presentación del argumento principal de la obra en cuestión, y tras una breve introducción sobre los datos biográficos de la autora, se alude a la importancia que adquieren los personajes masculinos y femeninos en este nuevo género, en detrimento del crimen en el que teóricamente ha de basarse.

Finalmente se intenta definir el objetivo de la nueva novela de detectives femenina tomando como referencia la novela clásica para hacer referencia tanto al proyecto de emancipación que pretende reflejar, como a su cuestionable consideración como obra literaria.


Descriptores:
-
 


 

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Abstract

Thema dieses Referats ist die Erklärung des Begriffes Frauenkrimi, sowie eine Darstellung darüber, weshalb dieses neue Genre, das im den 90er Jahren entstanden ist, dem neuen Modell der feministischen Literatur entspricht.

Anhand der Analyse des Romans von Waldtraut Lewin „Dicke Frau auf Balkon“ zeige ich Parallelen zwischen dem neuen Frauenkrimi und der Struktur des klassischen Kriminalromanes auf, mit dem Ziel Ähnlichkeiten sowie Unterschiede zwischen beiden Genres zu betonen. Nach einer kurzen Zusammenfassung der biographischen Daten der Autorin werde ich auf die Hauptinhalte des Romans zu sprechen kommen. Vor dieser Hintergrund werde ich in erster Linie dalegen, in welch starken Maße die psychologische Dimension der männlichen und weiblichen Hauptrollen gegenüber den Merkmalen der kriminalgeschichte in den Vordergrund rücken.

Schließlich wird versucht, das Ziel des Frauenkrimis im Bezug auf die klassische Detektiverzählung zu bestimmen, um die versuchte emanzipatorische Absicht wiederzuspiegeln sowie die problematische Bestimmung dieses neuen Genre als Literatur zu untersuchen

Schlagwörter:
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Novela policíaca alemana en los noventa
Waldtraut Lewin:
»Dicke Frau auf Balkon«

OLGA MARÍA HINOJOSA PICÓN
UNIVERSIDAD DE SEVILLA

 

   
Nacida en 1937 en Wernigerode, Waldtraut Lewin cursa los estudios de Filología alemana, Ciencias escénicas y Latín en Berlín. Posteriormente se convierte en directora artística de música en el teatro nacional de Halle, trabajando entre 1973 y 1977 como directora de ópera y escena en el Teatro de Rostock.
 
       
   
Su primera novela »Herr Lucius und sein schwarzer Schwan« se publica en 1971; la autora comienza a partir de entonces a ocuparse en sus obras principalmente de temas y personajes históricos, entre ellos Friedrich Händel, con cuyas composiciones trabaja durante su etapa dramaturga. De un total de treinta y cinco publicaciones hasta el año 2000, sólo seis de ellas pertenecen al género de novela policíaca, el resto se divide entre novela histórica, cuentos infantiles, relatos cortos, biografías y leyendas. Waldtraut Lewin obtiene el premio Lion Feuchtwanger de la Academia del Arte de la República Democrática Alemana en 1978, recibiendo asimismo, diez años más tarde, el premio nacional por su obra, cuya tirada global superó el medio millón de libros en la Alemania socialista..
 
       
   
Con su novela »Dicke Frau auf Balkon«, se estrena en 1994 como autora de novela criminalista en la ya reunificada Alemania, aunque no obtiene un éxito comparable al de otras autoras que cultivan este mismo género, como por ejemplo Ingrid Noll. Ésta es la primera de sus novelas de detectives, a la que le siguen otras cinco que escribe con la colaboración de su hija, Miriam Margraf.
 
       
   
La protagonista de »Dicke Frau auf Balkon«, representa el perfil típico de la novela policíaca femenina, es decir , se trata de una mujer soltera e independiente económicamente, sin familia, ni amigos que por su relevancia se mencionen en la obra.
 
       
 
»(Aurora) Nicht, daß irgendwer oder irgendwas auf der Welt auf mich gewartet hätte- Angehörige habe ich keine, den letzten Liebhaber wurde ich vor einem halben Jahr los, als er merkte, daß keine Schecks mehr eingingen, und neue Arbeit war ohnehin nicht in Sicht.« (cf. Lewin 1994:17).
 
     
   
La protagonista, directora de películas de acción, acaba de terminar un corto cinematográfico y planea pasar unas vacaciones en Portugal, que no tienen lugar porque el productor está arruinado y no puede pagarle el trabajo que ella ha realizado. Entonces recibe una llamada de una amiga, Nina, que la invita a pasar unos días en su casa en las montañas, con la única condición de que atienda a su madre en las pocas ocasiones en las que ni ella ni la enfermera están en casa. A cambio le ofrece una habitación con un balcón que ofrece una vista espectacular, oferta que Aurora acepta a pesar de la poca simpatía que siente hacia su amiga.
 
       
 
» (Aurora) Das Haus war mies, und mein Zimmer verkommen und dreckig, doch gegen den Balkon war nichts einzuwenden.(...) Putzen konnte ich nicht. Allergie. Abgesehen davon war ich nicht hierher gekommen, um die Zugehfrau zu spielen. Ich wollte Urlaub machen.« (cf.Lewin 1994:5)
 
     
 
»Nina Truckenbrodt und ich (Aurora) waren nicht unbedingt durch wechselseitige Zuneigung miteinander verbunden. (...) Bemerkenswert an ihr waren jedoch ihre Erfolge bei Männer, (...), obwohl sie mit ihrem dünnen fussligen Haar, ihrer eckigen Figur und ihrem gleichzeitig exzentrischen und kleinkarierten Gebaren alles andere als attraktiv war.« (cf.Lewin 1994: 7)
 
     
   
El primer asesinato no se hace esperar. Tras la llegada de la protagonista a la casa de Nina, lo único que parece agradarle es el balcón que tiene su habitación, que junto a su botella de whisky, la consuelan de la presencia de la madre de Nina, Cecilia Truckenbrodt, y de su enfermera, dos mujeres estrictas y con ideas políticas ultraderechistas que espantan a Aurora. Es desde el balcón desde donde la protagonista se convierte de forma involuntaria en único testigo del asesinato de Nina, muerta de un disparo producido por un hombre, a quien Aurora cree reconocer por la forma en la que va vestido.
 
       
 
»Unter den Kastanien, (...)tauchte eine Gestalt in dunklem Anzug und breitkrempigem Hut auf (...) Auf einmal, (...), wußte ich (Aurora), daß ich ihn kannte. Ich kannte auch dies Habit, den Anzug, den Hut, die wunderliche Mode, sich stets seriös zu geben.« (cf.Lewin 1994: 16)
 
     
   
A partir de ese momento, Aurora se convierte en detective, ya que, por su condición de único testigo, le queda prohibido abandonar la ciudad hasta que no se descubra quién ha sido el asesino. De una forma irónica y valiéndose constantemente del lenguaje coloquial, la protagonista va aportando las pistas que permiten al lector conectar todos los hechos que conducen a la resolución del crimen, renegando paralelamente del papel de mujer-detective que le ha tocado jugar.
 
       
 
»(Aurora) Aber als mir der Kerl- Kommissar, Inspektor, oder was immer er war- zu erklären begann, ich hätte mich als Zeugin des Mordes zu Vernehmungen bereitzuhalten, setzte es bei mir aus. Ich wollte nur noch weg.« (cf.Lewin 1994: 17)
 
     
 
»(Aurora) Mir ist die Polizei schon immer zuwider gewesen, vom Streifengeher an der Ecke bis zum Detektiv in der Lederjacke, und einen Krimi zu drehen hat mich nie gereizt. Diese Macho-Mentalität ist mir fremd. Und am verhaßtesten ist mir, wenn sich Frauen dazu hergeben, ‘Ordnungshüter’ zu spielen -offenbar alle vom inneren Feuer eines staaterhaltenden Ethos erfüllt, das sie dann legitimiert, zu schießen, zu knüppeln, zu fesseln, zu verhören (...)« (cf.Lewin 1994:44)
 
     
   
Waldtraut Lewin presenta con su protagonista a una mujer alcohólica y con sobrepeso que se burla constantemente de las anoréxicas, algo que se aleja mucho del estereotipo femenino que paradójicamente presentan otras autoras que cultivan este mismo género. Aurora no se compadece constantemente de sí misma, ni tampoco siente envidia alguna hacia el resto de mujeres que aparecen en la obra; hace alusiones a sus redondeados atributos físicos con mucho humor, y para resaltar el hecho de que ello le permite menor movilidad, pero no es en absoluto una esclava de la moda, ni en lo que respecta a sus medidas ni a su forma de vestir. Es, en definitiva una mujer que tiene sus problemas, pero que sabe vivir con ellos, alejándose así del prototipo de heroína emancipada que, frustrada por el poco éxito que tiene con el sexo masculino decide vengarse de los hombres..
 
       
   
La estructura de la obra coincide básicamente con la clásica del género policíaco, ya que se plantea un procedimiento deductivo que consiste primeramente en la presentación de un primer asesinato, seguido de la investigación y eliminación progresiva de los sospechosos, y finalmente la conclusión o la resolución del caso. Así mismo, se intenta mantener la intriga a lo largo de la novela presentando un segundo asesinato que elimina repentinamente al que era el sospechoso número uno. El final es cerrado y refleja un mundo justo que castiga a los malos, característica ésta también bastante generalizada de la novela de detectives.
 
       
   
Lo que engloba a esta obra, sin embargo, dentro del concepto de literatura policíaca feminista es el hecho de que se conceda mucho más valor a la parte psicológica de los personajes que a la investigación del asesinato. Y es que el relato en primera persona ofrece un solo punto de vista de los acontecimientos, y las reflexiones de la protagonista y las alusiones a su vida privada acaban cobrando mayor importancia que los hechos, que en teoría, debían constituir el argumento de la novela. La mujer adquiere consecuentemente un papel fundamental en detrimento del hombre, que sirve de adorno en una novela en la que se subraya la intuición femenina a la vez que se cuestiona la efectividad del pragmatismo masculino para llevar a cabo la resolución del caso que se plantea.
 
       
   
La protagonista y Cecilia, la heroína y su antagonista, mujeres ambas, son las que soportan el peso de la obra. Junto a ellas, la vida de la primera asesinada, Nina, es el misterio que se va descubriendo a medida que avanza la investigación, coincidiendo una vez más con la estructura clásica de la novela policíaca. Divorciada de un argentino en segundas nupcias, la policía investiga la extraña procedencia de sus ingresos, de lo que se deduce posteriormente el móvil que ha provocado todas las muertes: un negocio corrupto que Nina descubre y con el que chantajea a su ex marido.
 
       
 
»Unsere tote Nina, das unbekannte Wesen. (...) Über Tote nur Gutes; heißt es. Aber was war das Gute an Nina?« (cf. Lewin 1994:33)
 
     
   
La superflua y ficticia amistad entre Nina y Aurora sirve como excusa para culpar al hombre por la rivalidad que se produce entre mujeres, poniendo además de relieve otra característica de la novela policíaca femenina, como es la obligada mención a la sexualidad.
 
       
 
»Bald waren wir drei an der Hochschule das Gesprächsthema Nummer Eins. Hannibal Portoi, der Spinner mit den unpraktischen Auto, den gepolsterten Schultern und der gefüllten Brieftasche, bemühte sich gleichzeitig um die Dürre (Nina) und die Dicke (Aurora). (...) Variatio delectat, wie die alten Römer sagen.« (cf.Lewin 1994:41,42)
 
     
   
De este modo, la antipatía que la protagonista siente hacia Nina es debido al simple hecho de que ambas mantuvieron relaciones con el mismo hombre en los tiempos en los que estudiaban juntos en la facultad: Hannibal Portoi, un tipo dedicado a hacer negocios de poca monta con marihuana, cuyas semillas reparte amablemente entre sus allegados con la excusa de mejorar el medio ambiente. Además de ser la tercera víctima, casi al final de la novela, su personaje sirve de pretexto para crear una doble pista sobre el origen de los asesinatos, ya que Aurora, aún sospechando de él, lo encubre, misteriosamente para el lector, desde el primer momento. Precisamente en ello consiste su valor, es decir, en retrasar el final de la novela y en poner de relieve un tema típico de la novela policíaca feminista como es el de la rivalidad de mujeres respecto a un hombre.
 
       
   
La figura del hombre en la obra de Waldtraut Lewin es tan fundamental como irrelevante para el desarrollo de los acontecimientos. Si Hannibal Portoi tiene la función de despistar al lector en la resolución del asesinato, el comisario de policía y segunda figura masculina relevante, Hans Meier, que se encarga de investigarlo, tiene como función dominante hacerle la corte a Aurora y seguirle los pasos a la protagonista, ante la evidencia de su incapacidad para resolver por sí mismo el asunto. Es en definitiva un adorno, cuya presencia por el hecho de serlo es esencial.
 
       
 
»Ein hübscher Kerl. Nur im falschen Beruf tätig.» (cf.Lewin 1994:30)
 
     
   
Waldtraut Lewin se propone narrar una historia amena y fluida, sin grandes complicaciones. Para ello utiliza un lenguaje bastante simple y estructura su novela en capítulos cortos, de forma que aunque la obra no se lea de forma continuada, resulte imposible desviarse del argumento principal. Su protagonista, Aurora, es una mujer completamente normal, con problemas cotidianos, lo que aporta veracidad a la obra, reflejando la imagen de una mujer que se siente segura de sí misma y que, sin tener a un hombre a su lado, rechaza posibles relaciones sentimentales simplemente por considerarlas incompatibles con su vida; no es en definitiva una esclava de los tópicos.
 
       
   
El hecho de que tanto autora como protagonista sean mujeres, ésta última además soltera, independiente y sin vínculos familiares, es uno de los motivos por los que la novela se engloba dentro del género de novela femenina, pero es que además se trata de una novela feminista, porque en ella la figura de la mujer se engrandece a costa del hombre, que es un mero complemento en la obra. Cumple con ello el requisito indispensable de un nuevo movimiento, que algunas editoriales consideran literario, y que exige una literatura escrita por y para mujeres, en la que se subraye la diferencia entre la mujer encajada en su rol tradicional y la que se encuentra integrada en el mundo laboral, mediante el planteamiento de temas como la rivalidad entre mujeres, el ideal físico o la elección entre familia y trabajo, con sus correspondientes consecuencias sociales.
 
       
   
Se trata además de novela policíaca porque los temas y la estructura básica de »Dicke Frau auf Balkon« permiten, por su evidente similitud, englobarla dentro del género policíaco. Para ello, parte del imprescindible asesinato, pero introduce variaciones respecto a la estructura básica de la novela clásica con el objetivo de subrayar el papel de la mujer, quien, como se ha comentado, tiene mayor relevancia y está mejor caracterizada que los personajes masculinos.
 
       
   
Waldtraut Lewin presenta con ello en su novela una copia casi exacta de la novela clásica de detectives para adaptarla a lo femenino, es decir una versión en la que la mujer tiene el carácter dominante y es capaz de resolver por sí misma lo que los hombres, con los que trabaja en estrecha colaboración, no consiguen. El enfoque que le da la protagonista a los problemas, así como sus arriesgadas actuaciones parecen querer acabar con la imagen sensible de la mujer dependiente, que ni siquiera se menciona en la obra. Para ello, resulta imprescindible la renuncia al hombre y a la familia, condicionante fundamental de la novela policíaca de los noventa, para evitar complicaciones a la hora de perfilar a personajes femeninos que se presentan como proyectos de emancipación exageradamente independientes.
 
       
   
La protagonista de Lewin muestra un ejemplo satisfactorio de vida sin hombre y familia, recalcando ante todo el hecho de que se puede vivir sin el sexo masculino, que además de un complemento agradable para el sexo femenino, se proyecta como algo transitorio y sin una relevancia significativa. Junto a ello, el hecho de que Aurora sea alcohólica, y de que sus atributos físicos se alejen tanto del prototipo de mujer ideal aporta veracidad a la obra, derrumbando el concepto típicamente femenino de la mujer correcta repleto de tabúes, y favoreciendo el de una equiparación entre los sexos basado en la libre elección de modelos de comportamientos.
 
       
   
Hasta qué punto es literatura este tipo de novelas es algo que deciden las editoriales y el público lector, aunque la misma autora reconoce que la meta final es ofrecer historias, cuyos argumentos no hagan pensar al lector, sino que le permitan ausentarse y entretenerse. Para ello, Waldtraut Lewin ofrece un punto de vista irónico y elocuente, además de presentar el libro estructurado en capítulos tan exageradamente cortos que resulta imposible perder la conexión entre ellos, refleja un mundo en el que todo tiene una explicación y en el que gana el bueno y pierde el malo, lo que puede ser muy reconfortante si la meta final del lector consiste en leer una novela de detectives en la que la protagonista sea una mujer independiente, y a pesar de ello feliz.
 
       
   
 
Bibliografía
 

Anónimo, 2000. „Die Damen bitten zum Mord - Bemerkungen zum Frauenkrimi “. En: Homepage des Frauenreferates der Vorarlberger Landesregierung. (=Anónimo 2000). [Fecha de la consulta: 30 de enero de 2002].


Berens, Cornelia, 1987. „Die Detektivin als literarische Wunschfigur in Kriminalromanen von Frauen“. En: Renate Berger, Weiblichkeit und Tod in der Literatur. Köln: Böhlau Verlag, 1987. Páginas: -. (=Berens1987).


Keitel, Evelyne, 1998. Kriminalromane von Frauen für Frauen. Unterhaltungsliteratur aus Amerika. Darmstadt: Wissenschaftliche Buchgesellschaft, 1998. (=Keitel 1998).


Lewin, Waldtraut, 1994. Dicke Frau auf Balkon. Hamburg: Argument Verlag, 1994. (=Lewin 1994)


Suerbaum, Ulrich, 1984. Krimi. Eine Analyse der Gattung. Stuttgart: Reclam, 1984. (=Suerbaum 1984).


Karr, H. P., 2000. „Waldtraut Lewin“. En: Lexikon der deutschen Krimi-Autoren, 2000. (=Karr 2000). [Fecha de la consulta: 24 de enero de 2002]


Sterling, Waldtraut, 2000. ...bis dass ein Mord Euch scheidet... Aspekte deutschsprachiger Psychokrimis von Frauen seit 1945. Wien: Dissertationsarbeit an der geisteswissenschaftlichen Fakultät, 2000. On-line en: Österreichische Disserdationsdatenbank. (=Sterling 2000). [Fecha de la consulta: 30 enero 2002].




 



OLGA MARÍA HINOJOSA PICÓN
Universidad de Sevilla • Facultad de Filología
Departamento de Filología Alemana • C/. Palos de la Frontera s/n
E-41004 Sevilla
Telèfon: 0034 95 427 11 86 • Fax: 0034 95 455 28 76
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