BAILANDO EN LA OSCURIDAD

Títol original: Dancer in the Dark
Director: Lars Von Trier
Intèrprets: Bjork, Catherine Deneuve, David Morse, Jean-Marc Barr, Stellan Skarsgard y Peter Stormare
Guió: Lars Von Trier
Fotografia: Robby Müller
Duració: 140 minuts
Versió: Color
Nacionalitat: Dinamarca - Alemanya - EUA - Regne Unit
Año: 2000
Música: Bjork
Coreografia: Vicent Paterson.

Sinopsis: Una immigrant sueca viatja a Estats Units buscant el somni americà, però una irremediable ceguera i la operació del seu fill es converteixen en un malson. El cinema i la música es converteixen en l'únic refugi per a la tristesa de Selma.

La lealtad de su director, en auge, a acercarnos a temas humanos, nos funde con una realidad a ratos pesimistas, consumada por la extravagante e inclasificable cantante pop Björk (Selma), con potenciales dotes de actriz, por este primer papel en su filmografía.
Film Independiente con virtuosos toques vanguardistas en el genero musical, predominando la tensa historia, por encima de la sentimental voz de Björk. Secundada, con la seguridad de un mito, Catherine Deneuve (Kathy). Véase: Belle de Jour, dir. Luis Buñuel (1966). David Morse (Bill) estudió seis años en el Teatro de Boston. Trabajo en "Locos en Alabama" (dir. Antonio Banderas). La coreografía está en las excelentes manos de Vincent Paterson, coreógrafo de entre otras, de "Evita" y "Hook". La historia está escrita por el mismo director Lars Von Trier.
Música compuesta por Björk, cuyo extenso trabajo discográfico, mantiene una larga legión de oyentes deseosos de nuevos discos.
Las peripecias del argumento son, en buena medida, lo más destacado, la belleza contenida de la música, dispuesta con arreglo a sistemas inequívocos, en yuxtaposición con las imperfecciones y los solecismos de la realidad: dos orquestas tocando al unísono.
Una explosión del sentimiento, y primordialmente, una celebración del regocijo de la imaginación. Los dos extremos se tocan, opuestos pero complementarios.
Palma de oro Cannes 2000 (mejor película y actriz: Björk); Goya a la mejor película europea; Nominada al oscar mejor canción.
"Si vivir es ver, se detiene mi aliento. Ante tanta maravilla, que se nos da en semilla. Un mundo nuevo, una nueva mañana brilla. Brilla".

S.O.S CINE EUROPEO

Hace poco el cine europeo, el gran extraño de las grandes salas, estaba prácticamente destinado a pequeñas salas de proyección. Poco a poco, los films continentales suben al tren de las grandes tecnologías con lo que cada vez es más próximo a la gran mayoría de público.
Con nuevos directores a nacido un nuevo concepto del cine europeo en el cual podemos encontrar efectos especiales de lo más espectaculares hasta el film más sencillo y realizado con escasos recursos.
En Europa donde el cine es más experimental, se intenta no estancarse tanto en las proyecciones tradicionales. Aquí encontramos nuevos ismos como el movimiento Dogme, fundada por Lars von Trier (Bailar en la oscuridad) y Thomas Vinterberg (Celebración), y su voto de castidad. Nacido en contraposición al cine de excesivos efectos y cargadísimas escenas de lucha que nos tienen acostumbrados los americanos.
Aunque actualmente el cine europeo este en alza, las distribuidoras de cine independiente europeo se han visto forzadas a adherirse a la campaña ADICINE (asociación de distribuidoras independientes cinematográficas). Denunciando la reducción de compras de los derechos de antena por parte de las televisiones.
Si hablamos de números, películas como la conocidísima Amélie, con un aval de 1.800.000 espectadores, Vidoq 700.000, el mismo amor la misma lluvia 600.000, todas ellas sin contrato para televisión. Si a más la comparamos con Get Carter (Silvestre Stallone) 100.000 espectadores, son casos inexplicables.
Es que si la televisión, que es el medio que llega a todas las casas no apoya el cine de aquí, es imposible crear la Europa de las naciones que nos están vendiendo. Puesto que los jóvenes solo están influenciados por la cultura norteamericana, que es la que reproducirán en su modelo de conducta.

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