EL MAQUINISTA DE LA GENERAL

Títol original: The General.
Director: Buster Keaton y Clyde Bruckman.
Guió: Al Boasberg, Clyde Bruckman, Buster Keaton y Charles Henry Smith, adaptado de la novela "The Great Locomotive Chase" de William Pittenger (sense acreditar).
Intèrprets: Buster Keaton, Marion Mack, Glen Cavender, Jim Farley, Frederick Vroom, Charles Smith, Frank Varnes, Joe Keaton, Mike Donlin y Tom Nawm.
Música original: William P. Perry.
Montatge: Buster Keaton y Sherman Kell.
Productor: Buster Keaton y Joseph M. Schenck.
Duració: 83 minuts.
Versió: B/N, muda.
Nacionalitat: USA
Any: 1927.

En temps de guerra tot val. I el robatori de la locomotora "The General" és l'excusa perfecta per iniciar una persecució, recuperar la teva xicota, desmuntar els plans de l'enemic o passar una bona estona amb una de les obres mestres del cinema mut.

El tren

Hace ya muchos años leía y disfrutaba de un cuento infantil en el que una locomotora llena de vida recorría todos los rincones del mundo viviendo cientos, miles de aventuras. Creo que llegué a entender que lo que me fascinaba de ese cuento era la capacidad de esa simpática locomotora para comunicarse con los pajaritos, alimañas del bosque, árboles y hasta con las personas que se encontraba en su camino. Y en especial con una niña con la que llegó a compartir una entrañable amistad.

Luego, más tarde, tropecé con “El maquinista de la general”, con Buster Keaton y con su locomotora The General. Ésta no hablaba. Ni tan siquiera su conductor ni los personajes que le acompañaban convertían en sonido los movimientos bucales que la pantalla mostraban. Es cine mudo. Con todo, siempre, todas y cada una de las veces que volvía a ver la película, aparecían de nuevo aquellos recuerdos de cuando el cuento. Las mismas sensaciones agradables que me absorbían pasando, adelante y atrás, las hojas de aquella historia. Unir una y otra con el paso del tiempo, del tren, ha llegado a dibujar una biografía vital imposible de resumir con palabras. Es la magia del silencio, que va y viene.

Ahora VA el tren y vuelve a pasar, un martes. Para encender con luz el ojo oscuro de un proyector. Para convertir en movimiento el blanco del fondo de un bar. Para llenar de sonidos el silencio de unos altavoces. Si hay suerte, para sentar vida en un puñado de sillas vacías. Y con toda seguridad, para vestir otra vez con sensaciones agradables y amistad todos los rincones del mundo resumidos en una barra QUERIdA.

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