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La película, un clásico
de la ciencia ficción.
Basada en el relato de H. G. Welles,
del que Orson Welles extrajo la base de su legendario programa radiofónico
que hizo cundir el pánico en la audiencia americana de 1937, "La
guerra de los mundos" fue, hasta que en 1967 se rodara "2001,
Odisea en el espacio" la obra cumbre del género de ciencia
ficción tal como hoy se conoce.
Sus efectos especiales (actualmente
pueden parecernos primitivos aunque le valieron un oscar de la academia
en 1953) y la portentosa utilización del sonido, hicieron creíble
para el público del momento esta historia, tantas veces repetida
después en el cine, sobre un planeta Tierra amenazado por un enemigo
desconocido procedente del espacio. La fotografía, que muestra
el cielo con unos increíbles matices rojizos ayuda a que nos creamos
un poco más esta entrañable y estremecedora historia de
un mundo en peligro.
Cecil B. DeMille adquirió
los derechos de la novela de Welles y varios directores se interesaron
en realizar el film, entre ellos A. Hitchcock o S. Eisenstein. Fue finalmente
Byron Haskin quien lo hizo y añadió a la historia unas pinceladas
de suspense que unido a los espectaculares efectos especiales y de las
habituales referencias al cristianismo y la guerra fría de las
películas de la época hicieron de ella una película
muy popular en el momento del estreno.
El argumento
Un meteorito cae en Linda
Rosa, un pequeño pueblo de California. Superados los primeros momentos
de curiosidad los habitantes del lugar observan que del meteorito surgen
unos enormes platillos volantes que disparan unos letales rayos y acaban
con cualquier persona u objeto que se ponga delante. Se trata de una devastadora
invasión extraterrestre que viene a exterminar la vida humana sobre
la tierra.
Los platillos volantes aparecen
por todas partes. Se extienden rápidamente por el planeta y varias
ciudades del mundo son atacadas sin que el ejército pueda hacer
nada por evitarlo. Si tan siquiera el uso de las más sofisticadas
armas, entre las que destaca la bomba atómica, es capaz de frenar
la invasión. La gente huye despavorida y reza para que una intervención
divina les ayude en tan dramático momento.
Mientras tanto un grupo de científicos
luchará con todas sus armas para descubrir como vencer a los extraterrestres.
Cuando todo parece estar perdido
los platillos volantes empiezan a caer víctimas de alguna de las
bacterias de las que el ser humano es inmune. La humanidad está
a salvo.
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