Inédito, octubre de 1999

Los expertos reunidos en Valencia dicen que las ciudades del siglo XXI se descentralizarán

La ciudad del futuro. Saber cómo será la urbe en la cual nos moveremos en los próximos años, saber como crecerá y hacia donde, son cuestiones que pueden preocupar a la mayoría de la población mundial, ya que la mayoría de los seis mil millones de habitantes del planeta viven en ciudades. De estos temas se ha tratado durante la pasada semana en el congreso "Economía y Territorio" que organizaba la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo.  Los actos concluyeron ayer con la mesa redonda  que llevaba por título "La ciudad del siglo XXI", en la cual participaron los profesores Sergio Conti y Giuseppe Dematteis de la Universidad de Turín, además de Vicent Soler y Josep Sorribes de la Universidad de Valencia, y Joan Trullén de la Autónoma de Barcelona.
Los estudios publicados afirman que las ciudades tenderán a descentralizarse y a establecer núcleos más especializados sin una dependencia del centro tan elevada como hoy en día. Se habla de metrópolis fragmentadas y de las relaciones entre distritos periféricos. En esta línea, los profesores Sorribes y Soler comentaron su pesar por la anunciada desaparición del Consell Metropolità de L'Horta, declaración apoyada por todos los ponentes de la mesa. "Debemos enfocar más nuestros esfuerzos " enfatizaba Sorribes, " a la colaboración y a la coordinación, y algo menos a la competición", haciendo alusión a los problemas de dejar actuar la libre competencia fratricida en ámbitos de política local. "Los problemas a los que se enfrentará la ciudad del s.XXI vendrán dados por la integración en unos escenarios diferentes a los de la actualidad", explicaba Dematteis, "ya que  las ciudades estarán sometidas a una jerarquía europea, y deberán tomar referencias más allá de su país". Dematteis también habló de la ausencia de 'recetas universales' para la competitividad de las urbes. "Hemos de buscar nuestras ventajas específicas locales", mencionaba "y hay que ser consciente de que la sostenibilidad no es, en todos los casos, una opción que se puedan permitir todas las áreas. Primero hay que atraer inversiones, ser más egoístas. Lo demás, vendrá después".
El suelo urbano y su precio fueron los temas que más preocupaban a Joan Trullén, así como los problemas que genera la excesiva aglomeración de centralización de servicios y recursos. Trullén criticó agriamente la ley del suelo y vaticinó que "acabaremos creando una ley del suelo que sea justo lo contrario de la que tenemos en la actualidad, o de lo contrario el suelo urbano se disparará de precio. Y evidentemente, no es posible aumentar la oferta".

Sergi Albir



19 de septiembre de 1999

Un seminario aborda en Valencia el uso de las drogas en la creatividad
 

"¿Son las drogas un motor creativo válido? ¿Es menos válida una creación por haber utilizado sustancias ilegales? ¿Es Internet un mundo machista? ¿Puede ser Madonna considerada como una feminista revolucionaria?¿ Son los tabús una forma de conservar las fronteras de la sociedad? ¿Qué pretende Marilyn Manson? ¿Es el mercado el único espacio para una acción política eficiente?".
Cultura y poder: Discursos desafiantes. Ese es el título del quinto seminario sobre Estudios Culturales que se ha celebrado del 16 al 18 de septiembre en la Facultad de Filología de la Universidad de Valencia, y las preguntas que encabezan este artículo son los planteamientos de partida de algunas de las conferencias y mesas redondas que se han podido escuchar- prácticamente todas en inglés- en la ciudad durante estos días. Los anteriores seminarios se celebraron en Barcelona, Madrid y Zaragoza, con un especial énfasis en materias como instituciones, negocios y confrontaciones culturales.
Otros asuntos como la intervención estadounidense en la educación cubana o la relación entre novelas y películas, y como afectan cada una a la idea original, son las múltiples temáticas que los filólogos, lingüistas y filósofos que se han congregado han podido tratar con soltura. La idea de poder abarcar fenómenos sociales desde una perspectiva multidisciplinar es la que preside el campo de los denominados estudios culturales, una tendencia que surgió en Estados Unidos y Gran Bretaña para analizar los aspectos de la cultura popular que trascendían la visión estricta que podía dar de ellos una sola ciencia. "Fue a principios de los ochenta", cuenta Mª José Coperías, coordinadora del seminario "cuando los británicos comenzaron a integrar más intensamente los estudios en el ámbito académico. En España, desde mediados de los noventa, con la organización de los congresos Cultura y Poder (Culture and Power, originalmente), se han ido asentando en nuestras universidades". El Departamento de Filología Inglesa y Alemana de la Universidad de Valencia ha traído a importantes figuras, como la filósofa Sadie Plant, que habló sobre literatos que han escrito bajo el efecto de las drogas desde una desmitificadora y nada moralista postura. Plant habló, por ejemplo, de las experiencias personales de Thomas de Quincey, Burroughs, y sobre Coleridge, sobre el cual comentó la anécdota de por qué no finalizó su famoso poema Kublai Khan, influenciado por el opio: la intervención de su casero quebró la terminación del texto.
Lo variado de las temáticas del congreso hace difícil reseñar conferencias, si bien destaca la creciente importancia que están cobrando estudios como los de Jose Ramón Belda  o Jamie Fowlie sobre Internet, que parece ser un foco de atracción para los Estudios Culturales tanto como lo han sido habitualmente el cine, la literatura o la música pop.

Sergi Albir