Fibromialgia

 

Introducción 

La Fibromialgia (FM) no es ciertamente una entidad nueva. De ser un cuadro clínico "no reconocido" por la reumatología "académica" en décadas pasadas debido a la vaguedad de las molestias referidas por los pacientes, se ha convertido en una enfermedad claramente definida. Al igual que otras dolencias reumatológicas, la FM puede ser identificada usando criterios diagnósticos [establecidos por el Colegio Americano de Reumatología (ACR) al igual que para otras entidades como la Artritis Reumatoide (AR) o el Lupus Eritematoso Sistémico (LES)] que tienen sensibilidad y especificidad definidas. Este reconocimiento, unido a las presiones de grupos de pacientes y de sus familiares, así como a las de funcionarios gubernamentales y legisladores, ha devenido en el desarrollo de programas de investigación que están conduciendo a un esclarecimiento de los mecanismos causales y patogénicos de la FM. Este grado de interés y apoyo por parte de instituciones públicas y privadas (principalmente en los países occidentales) hubiese sido impensable sólo hace una década. Es probable que en años venideros las investigaciones actuales se plasmen en resultados prácticos.

Debe señalarse que aún hoy existen todavía reumatólogos que prefieren ignorar que la existencia de la FM, y consideran a esta entidad y a aquellos que la padecen como productos de la "medicalización" de las dificultades que tienen algunas personas para enfrentar la vida y sus estreses. Esta actitud refleja el tipo de paciente con FM que llega a la atención de estos reumatólogos: aquél que acude a un centro de atención terciaria y que concomitantemente presenta psicopatología importante. Hay que subrayar, sin embargo, que existe un número no determinado de individuos que reúnen criterios diagnósticos de FM, pero que no acuden a la consulta. Estas personas, a las cuales nosotros hemos denominado "no-pacientes", no presentan alteraciones psicopatólogicas, lo cual sugiere que es la psicopatología la que determina la condición de "paciente" (o no-paciente) más que el dolor u otras manifestaciones típicas de FM.

Finalmente, debemos señalar que existen puntos de confluencia entre el cuadro reconocido por el CDC (Center for Disease Control and Prevention) como Síndrome de Fatiga Crónica  y la FM; sin embargo, puede considerarse que ambos ocupan los extremos opuestos de una línea ininterrumpida o continuum en el que se encuentran pacientes que presentan manifestaciones de ambos síndromes. En la mayor parte de ellos, sin embargo, es posible distinguir el síntoma predominante (fatiga o dolor) y tentativamente diagnosticar al paciente como un caso de FM o uno de Síndrome de Fatiga Crónica.

Graciela S. Alarcón, M.D., M.P.H.
Laurence A. Bradley, Ph.D.


 

Avances en la etiologia de la fibromialgia

Mucho se ha debatido y se sigue debatiendo sobre el origen "periférico" o "central" del dolor en FM. Aunque no está totalmente descartada la etiología periférica, la mayor parte de los estudios morfológicos, histoquímicos, inmunológicos, electrofisiológicos, radiográficos o bioquímicos de músculos, tendones, y otros tejidos periarticulares han sido negativos; al mismo tiempo, la evidencia en favor de un mecanismo central va emergiendo de diferentes fuentes. Estas evidencias se pueden dividir en: 1) alteraciones del eje hipotalámico-hipofisario-adrenal (HHA); 2) alteraciones en la interpretación de estímulos nociceptivos y en  los niveles de neurotransmisores; 3) alteraciones en el flujo sanguíneo cerebral. Es importante resaltar que, en su gran mayoría, estos cambios han sido también demostrados en el grupo de los llamados, "no-pacientes", reforzando así la teoría etiopatogénica central para esta entidad. 

El sistema neuroendocrino, responde de manera diferente a factores estresantes (traumáticos, inflamatorios, infecciosos, psicológico/emocionales, hormonales) en individuos normales y en aquellos con FM. En FM el eje HHA se encuentra sobrerregulado, lo cual se traduce (en general) en una producción exagerada de ACTH. Esta hiperreactividad del eje HHA podría a su vez tener una base genética o ser el resultado de experiencias estresantes tenidas durante la infancia, adolescencia o adultez temprana (estudios en familias y en particular en gemelos ayudarán a dilucidar la importancia de factores genéticos versus conducta aprendida).

Por otro lado, diferentes grupos de investigadores han demostrado un incremento en el nivel de varios neurotransmisores en el líquido céfalorraquídeo de pacientes (y no-pacientes) con FM; específicamente, se ha encontrado elevación de la sustancia P, del factor de crecimiento neural, del péptido-relacionado con el gen de lacalcitonina y de la dinorfina A. Estas elevaciones se traducen en una excesiva despolarización a nivel de las células del asta dorsal de la médula; ello lleva a una expansión del campo receptivo periférico y a la percepción de estímulos inocuos como si fueran dolorosos (alodinia). Este aumento de estímulos nociceptivos se traduce a su vez en un aumento del flujo sanguíneo a nivel de la corteza prefrontal y del cíngulum anterior y, concomitantemente, en una disminución del flujo sanguíneo a nivel del tálamo y de los núcleos caudados, tal como fue demostrado por nuestro grupo de trabajo y corroborado por otros mediante tomografía computarizada por emisión de fotones. Estas anormalidades, presentes tanto en pacientes como en no-pacientes, refrendan el punto de vista de que la condición de paciente o no-paciente no está dada primordialmente por las manifestaciones características de la FM, sino por la presencia de psicopatología importante. 

Finalmente, no se ha determinado aún si los "factores precipitantes de FM" operan sólamente a nivel de alteraciones en el sistema endocrino o de médula espinal, o si lo hacen primariamente mediante alteraciones en el sistema immunológico; de hecho, hay un porcentaje significativo de pacientes que relacionan el inicio de FM con la presencia de infecciones de diferente naturaleza, tales como la enfermedad de Lyme o infecciones por Parvovirus u otros virus.

La figura 2 intenta encuadrar todos los estudios que se están llevando a cabo en FM con el propósito de esclarecer los mecanismos patogénicos operantes en estos pacientes; debe señalarse que mientras algunos mecanismos han sido claramente determinados y están refrendados con datos (líneas sólidas), otros son postulados atractivos desde el punto de vista teórico pero que no han sido aún demostrados fehacientemente. Es indudable que queda aún bastante más que hacer en este campo.

Graciela S. Alarcón, M.D., M.P.H.
Laurence A. Bradley, Ph.D.

 

¿Cuál es la causa de la fibromialgia/fatiga crónica? 

En los últimos años ha habido avances importantes en el entendimiento de los mecanismos de estos síndromes. En nuestro Instituto Nacional de Cardiología nos hemos enfocado al estudio del funcionamiento de sistema nervioso autónomo utilizando análisis espectral de la variabilidad de la frecuencia cardiaca. 

¿Qué es el sistema nervioso autónomo? 

El sistema nervioso autónomo es una intrincada red nerviosa. Está encargada de mantener el equilibrio funcional de nuestro organismo sin que nos percatemos de ello. Mantiene la presión arterial, la frecuencia del pulso y de la respiración así como el funcionamiento normal de todos los órganos internos. El sistema nervioso autónomo esta también encargado de responder al estrés (entiéndase como estrés a cualquier estímulo ya sea físico o emocional que altere el equilibrio de nuestro organismo). 

¿Qué es el análisis espectral de la variabilidad de la frecuencia cardiaca? 

Esta tecnología se basa en el hecho que la frecuencia de los latidos cardiacos no es uniforme sino que varía continuamente por unos cuantos milisegundos. Los componentes periódicos de esta incesante variación de la frecuencia cardiaca están dictados por el influjo de las dos ramas del sistema nervioso autónomo que tienen acciones antagónicas; la rama simpática por un lado y la parasimpática por el otro. Por medio de ecuaciones matemáticas que constituyen el análisis espectral se puede distinguir y también medir el influjo que estas dos ramas del sistema nervioso autónomo tienen sobre el corazón. La elegancia del método reside en el hecho de que todas las determinaciones se derivan del análisis del electrocardiograma, sin someter a los pacientes a ninguna clase de molestia. Hasta hace poco no había un método práctico y objetivo para medir el funcionamiento del sistema nervioso autónomo, el análisis espectral de la variabilidad de la frecuencia cardiaca hace precisamente eso. 

Nuestros avances en fibromialgia.

Utilizando esta tecnología en el Instituto Nacional de Cardiología Ignacio Chávez estudiamos a un grupo de pacientes con fibromialgia (la mayoría de ellos también tenían fatiga crónica) y lo comparamos con un grupo de sujetos sanos. Por medio de una registradora portátil se grabaron todos los latidos cardiacos mientras los sujetos llevaban a cabo sus actividades normales durante 24 horas. Encontramos que los pacientes con síntomas de fibromialgia tenían una incesante hiperactividad del sistema nervioso simpático, esta anormalidad fue especialmente evidente durante las horas del sueño. En otro estudio diferente, sometimos a los pacientes con fibromialgia a un estrés simple como ponerse de pie, observándose un abatimiento paradójico del tono simpático. 

Estos resultados sugieren que una alteración fundamental de la fibromialgia/fatiga crónica es un desajuste del reloj biológico. Todos los seres vivos, aún los más primitivos, tienen un reloj biológico que sigue los ciclos día y noche (a esto se le denomina el ritmo circadiano). Hay profundas variaciones en el funcionamiento del organismo a diversas horas del día. El mantenimiento del ritmo circadiano es fundamental para conservar la salud. Los pacientes con fibromialgia/fatiga crónica pierden dicho ritmo y tienen una persistente hiperactividad simpática nocturna, lo que explica los trastornos del sueño pero al mismo tiempo tienen una hiporeactividad ante el estrés que explica la profunda fatiga. De manera interesante, el asiento de dicho reloj biológico está en las zonas profundas del cerebro normalmente encargadas de inhibir el dolor. Las alteraciones del sistema nervioso autónomo también explican otras molestias frecuentes en fibromialgia/fatiga crónica como son los cólicos abdominales , las molestias urinarias o el adormecimiento de las extremidades etc. 

¿Que tratamiento existe para la fibromialgia/fatiga crónica? 

Hay que aceptar que no existe un tratamiento uniformemente efectivo. Sin embargo un diagnóstico correcto es de mucha ayuda, ya que los pacientes sienten alivio al encontrar por fin una explicación lógica a sus múltiples molestias.  El definir el diagnóstico adecuado evita también los constantes (y costosos) estudios diagnósticos. Se ha visto que el uso juicioso de los medicamentos que modulan de diferentes maneras al sistema nervioso autónomo mejoran parcialmente las molestias. Por último, Las investigaciones que se están llevando a cabo en diversas partes del mundo acerca de los mecanismos íntimos de la FM/fatiga crónica, seguramente tendrán como resultado remedios diferentes y más efectivos. 

Manuel Martínez-Lavín MD.
Internist and Rheumatologist.


 

Actualidad - Investigacion - EEUU

Georgetown University - Fibromyalgia Research

Johns Hopkins / Journal of Rheumatology

National Institute of Health - Fibromyalgia Research

Ohio State University - Fibromyalgia Research

New Jersey CFS/FM Center Seeks Adults with CFS or FM

North Carolina Center Seeks FM Patients with Insomnia

University of Washington Seeks Twins with CFS or FM

University of Washington Seeks Women with Fibromyalgia