Almácigo

MONOMIO

Llega otra tarde

y de nuevo subo a las colinas

para ver morir la luz

Tarda para morir el día

cansado de merodear con tanto pordiosero

Grises nubarrones

parecen cargar con la miseria

Los ojos de la tarde regresan entristecidos

camino de la mar a descargar su pena

El hombre desvivido

agarra la vida antes que se le despeñe

Siento el gemir de las chimeneas

en las esquinas del pueblo

Siento el grito del hermano

que vende pan para su pan

Oigo la noche que se precipita

para dar el tizón al jornalero

El grito del hombre frente al mar

llega hasta mi puerta

Una cruz vigila mi mirada

Oigo allá abajo las aguas turbulentas

De pronto la tormenta acalla todo

Cada quien atropella su regreso

dejando atrás la miseria de las horas

La noche corre a ocultar la mesa campesina

Bandadas de pregoneros cuentan el sudor de su vendimia

A los callejones se avecina mi hermano el malhechor

Las lágrimas del día humedecen la huella vespertina

Encuentro a mi dios

y le pregunto el porqué de nuestra nada

nuestra lucha nuestro afán

Llueve

La noche oscurece su respuesta

mientras un hombre arrastra sus pasos en la acera

BINOMIO

Soledad de campanas en la lluvia

Entre palabras figuras emociones

ritmos vida y muertes

esperando la tarde de la revuelta

Cada uno con nuestro propio amor

iremos tras las nuevas banderas

Enarboladas en el alma las izaremos una a una

las luciremos por las calles

Y enseguida al surco

a regar el campo

a revivir al soldado moribundo

a cubrir la boca desbocada de la ciudad

el vientre desnudo de la acera

el muñón purulento de la esquina

Hasta los perros callejeros se tendrán en cuenta

Será hecha una limpieza excepcional

A uno y otro lado sobrarán cenizas

todavía chispeantes

Algunas madres nuestras estarán muriendo todavía

en las cocinas

mientras hurgando entre las ruinas

buscaremos a nuestros hijos

Pasará la angustia de la catástrofe

y vendrá el nuevo himno

No habrá culpables ni jueces ni prisiones

Emprenderemos una sola marcha

en un solo frente

La paz estará lejana como un trofeo

pero la lucha pronta y a la mano

  

Sueños tal vez dirán algunos

de una mera explosión

ilusiones románticas

indecisiones cíclicas

Pero el tiempo se llama cronos en griego

y en latín tempo

y en nuestras aldeas hora

A la hora de la verdad a tiempo

se cumplirán los sueños

Mientras tanto la psicopatología cotidiana fría

nos acechará a cada instante

Muros y muros por doquier

Tropas y tropas en vigilia

Junto a los incendios

el crispante sonido de campanas

el silencio solemne de los campos

Una cruz solitaria y fresca

acompaña a la hojarasca

Prisioneros y batallas

cabezas ensangrentadas

al lado de cuerpos también ensangrentados

En las volcánicas profundidades grita la esperanza

a todos los moribundos

mientras las lágrimas del viento les tienden un velo

Enclavados en nuestros sueños vivimos de la noche

mientras millares de prisioneros

sólo alcanzan un palmo de sol

Ruinas tras ruinas

y mujeres en las aceras

mientras el pueblo avanza por las calles

Sobre las húmedas colinas

se recuesta la muerte puntualmente 

Ante tanto crimen quisiéramos tornar a la casa escondida

al pie de la montaña

pero debemos continuar hacia la lucha

y la fría soledad

Al fin reventará el volcán

y los con suerte se salvarán de sus bocanadas

Algún poeta de no se sabe dónde

escribirá la nueva Metamorfosis

Neruda tal vez esté vivo

Vallejo reirá de llanto y pena

Whitman esperará gozoso

que el grano caiga y crezca en cada era

o contra el sur aupará sus armas

  

TRINOMIO

Aquí viendo nacer la primavera

Las hojas diminutas de los árboles

nos dicen que todo se renueva

Sobre la corteza de un arbusto se lee

"árbol de la paz"

La primavera de mano con el hombre

La luz de la mañana

es el despertar guerrero

tras la sangre caliente

vertida en la batalla

Desgraciadamente

abril no es mucho lo que dice a los soldados

al ver tanta granada entre la hierba

Y así seguimos con la noche

aunque en el campo exista primavera

El mundo sumergido en sus colores

mientras el hombre por doquiera

desgarra el espesor de su esperanza

Vayámonos soñando con la noche

que ya vendrá la primavera

para que el mundo al fin rejuvenezca

Unámonos que sobran allá lejos

hermanos recubiertos de sangre

Avancemos firmemente

aunque amigo y enemigo rían

Algunos parece que se fueron adelante

a pesar de la tierra el viento el agua

y los zarzales

Mañana las veredas mostrarán sus huellas

¿Pero vendrá la nueva prehistoria

de este tiempo sin nombre todavía?

¿Se acabarán las llamas de los bosques?

¿Dejaremos el nido a los gorriones?

¿Cuándo por fin vendrá esa primavera?

POLINOMIO

Hoy no vino el sol

Todo fue gris como la tarde aquella

También yo me hundí una tarde en mi memoria

y al cuarto día resucité

En mi sueño

sonámbulamente recorría las aceras

Al fin

moribundo y a tientas regresé a casa

No pasó nada

Todo se quedó en mí

castigo

muerte

noche

Eso sucedió

después de un largo viaje por un país desconocido

Testigo fue una vieja Catedral

con el sudario de Cristo

Ese mi sueño ahora me pregunto

¿Quién cercena la luz al combatiente?

¿Quién nubla las miradas a los hombres?

¿Quién esconde la luz al caminante?

¿Cuánta será la soledad del Sol?

¿De qué abismo emergió el primer dolor?

¿Qué arboleda qué mar o qué caverna

hospedará la noche en cada día? 

RAZON

De nuevo con mi sombra

Una brocha con cara de escoba de niño

una lata tres botellas

una lámina de zinc cuatro tablas

y una rueda

Los tubos del tanque

y el tanque las tuercas y las llaves

La huella de la antena copas de árboles

el cerro herido

Los cables los edificios

Ah y los libros aliados con mi sombra

con un batallón de hojas vigilando el alto cielo

(objetos vallejianos diría Neruda)

Claro quedan las nubes la soledad

y una bolsa que sufre de nostalgia

Pero volvamos a la cuestión de la poesía

El viento trae el gemido de mil nidos

que esperan todo el santo día a sus pichones

dormidos ante una jaula pública

¿Y qué más queda?

Mis dedos

mis zapatos

mis huesos asoleados

mi reloj sin horas

el resto de aquella Cueva

que tanto me gustaba

porque se salía y se entraba sin horario

Dije mis dedos mis zapatos mis huesos

mi frente vigilando los acentos

la pluma ya está

Todo pues todo yo

en la azotea de mi alma

TÉRMINO

Finalmente el amor se hace cercano

se escapa

corre

va

regresa

viene

nos hala como niños

Nos perdemos con las cosas

No importa cuáles sean

nubes

cerros

lágrimas

el mar

Siempre cosas y ellas tierra son

Regresos

Azules asoleados

los del cielo

los del mar

Gris todo

Sangre por el cielo

Con lágrimas de mar tierra y cielo

Vengándonos del mar

ya vengados del cielo y de la tierra

  

SERIE

Sangre sed sudor

sangras hombría y sed de amor

sientes sed sudas semillas

suenas a barro sufres a cántaros

suspiras por la lluvia y por el sol

sonríes ante el florecer

siembras callos

semillas te circundan

surcos abres con tus huellas

sabio de semillas y sembrados

sembrador de gloria

segador de frutos

soñador de surcos

sangras sudas y surges entre todos

Obrero de mi llano

obrero de mi monte

obrero de mi aldea

señor de los señores

salvador del agro y del verdor

siglos te coronan

siglos coronan tu gloria y tu sudor

sol de toda aurora

soldado de toda patria

soldado del arado

soldado del trapiche

soldado del molino

soldado del viento y del amor

sal del mundo y sus riquezas

salmista de los valles y veredas

sacerdote del trabajo

semillero del tiempo y la esperanza

sacristán del pan y sacristán del vino

sobradamente conocemos tu sed

y tu sudor y tu sequía y tu simplísimo salario

Sobran siempre tus salvadores

y nunca viene el salvador

mas tú sigues siendo

el surtidor del verde de la espera

Ser vivo

sirves

sufres

sobórnante

sobrecárgante

sudas

surcas

siembras

sueñas

sufres y

surges y

sobrevives entre todos

Solícito obrero universal

simple y llanamente campesino

sobre un mundo de metales

sumergido

menos hombre

más máquina

más pobre cada día

Sobran semillas

Sé el propio segador de tu sembrado

Semillas te pedirán mañana

Sal de tu sueño salte de tu sombra

Surge

Siega y siembra

Siembra y segarás

Sal de tu pozo salta de tu sueño

Sumérgete en el campo

¡Tú solo eres un sol alienta brilla!

POSTULADO

Ese tener que despertar por la mañana

Ese tener que soportar la noche

Ese tener que pasar entero el día

Ese tener que esperar la misma hora

Ese tener que trajinar y consumir

extender la sombra cada tarde

y esperar la muerte en cada esquina

Ese tener que despedir a tanto amigo

Ese tener que tomar en serio nuestra vida

Ese eterno cavilar en el vaivén de nuestras horas

Ese volver a nuestros pasos sueños y pesares

Para caer en cada instante

perderse entre sueños infinitos

y arrastrarse entre lodos mundanales

Ese tener que resistir al animal de adentro

Ese tener que reír cuando el gemido estalla

que es llorar cuando el hermano llora

Ese tener que ir con nuestra sombra a cuestas

y esperar la noche recostado al día

y emprender codo a codo la subida

e ir jugando con la misma muerte

Ese tener que estar bajo la mira irresistible

tener que soportar a tanto herido

tener que confiar en cada hermano

tener que compartir la misma luz

tener que esperar la nueva aurora

tener que retornar sobre el camino

Ese tener que ir a golpes con la muerte

tener que resistir el aire

de las cosas los hechos y los hombres

Ese tener que cruzar la misma esquina la misma acera

y contemplar el mismo parque la misma fuente

y hallarse con el mismo limpiabotas el mismo pordiosero

el mismo rancho o quinta o lo que sea

Ese eterno dudar y resbalar

Ese tener que soportar el grito de la choza

y las dantescas llamaradas de los montes

Ese tener que presentir la patria nueva

Ese tejido inacabable de nuestra propia historia

Ese inflamar de gritos la bandera

Esa huella fugaz de nuestros pasos

victoria derrotas y caídas

Es tener que morir mientras se vive!

Es tener que morir mientras se espera!

Es tener que vivir mientras se muere!

Es tener que soñar mientras se vive! 

AXIOMA

Antes de la peluca y la casaca

fueron los ríos, ríos arteriales:

fueron las cordilleras, en cuya onda raída

el cóndor o la nieve parecían inmóviles.

Pablo Neruda

Este mirar caer la nieve

y sin poder decir nada por ahora

sin conseguir un recuerdo ni siquiera

Se podría pensar en la guerra

En pleno invierno

pobre soldados yertos de frío

llorosos tiritando entre la noche

Indefensa y asida de las tejas

la nieve sueña que sueña

mientras vela su muerte de antemano

Qué blanco tan puro el de la nieve

blanco que emblanquece el día

y con el día el alma y sus ensueños

Durmamos con la nieve ahora que se puede

mañana quizás

hasta la nieve vestirá de rojo

Pero no yo que nací en plena guerra

no quiero saber más de guerra

Digamos sólo

¡Señor danos menos fuerza para la guerra

y más valor para la paz!

¡Que nunca más la nieve se enrojezca!

LÍMITES

El viento envuelve la noche entre su mano

y arroja tempestades

Se precipita saltando entre los montes

y arrincona nuestras sombras

En su clarín desteje cortinajes

de notas procelosas

Vive halando una mujer de verde cabellera

que hechiza nuestras sienes

El cielo vuelto nube

semeja un cerro más entre la noche

La lluvia cabalgando sobre el viento

apacienta ella sola nuestros sueños

El viento levanta en la noche sombras rencorosas

que se deslizan en la penumbra

de los callejones y barriadas

El viento irrumpe en sórdidos ruidos

y cada uno se apresta a vigilar el sueño

porque viene la lluvia en su caballo

y se anuncia el compás de su galope

El viento de los ríos empuja el corazón

La noche precipita borrascas indecibles

Sobre cenizas agrias el corazón se agita

Mientras el viento corre galopa y se desborda

suspirados por la noche

solamente soñamos lejanías 

INTEGRAL

Definitivamente me desposo con la lluvia

Hago de ella mi solaz

Iré con ella

Soñaré con ella

Definitivamente me quedo con la lluvia

Amo su figura

Creo en su bondad y en su maldad

Me quedo con la lluvia

por impertinente

por inesperada

por graciosa y vagabunda

Me quedo con la lluvia

Donde estés tú yo estaré ¡Oh lluvia peregrina!

¿A dónde iremos hoy?

¿Con quién estaremos hoy?

Lloveremos

estaremos en el campo

en la ciudad

en los tugurios

Ayudaremos a dormir

Muchas marchas atajaremos o acompañaremos

Oh Lluvia ¡Madre de los Tiempos!

Venida de tan lejos para disipar tanto sueño

Cruzaremos tantos campos como sea necesario

los regaremos todos

al fin resurgirá el amor 

PROBABILIDAD

Si yo fuera pintor

pintaría los rostros afamadamente hambrientos

de los niños de Biafra y de Vietnam

Y también con mucha más razón

los rostros famélicos

de las madres llorosas de mis barrios

Si yo fuera pintor

usaría mucho el rojo y el azul

el azul para llegar al mar

y el rojo por tanta llamarada viva

Si yo fuera pintor

tal vez también pintaría flores

para adornar la penumbra de tantos aposentos grises

Y seguramente no olvidaría las manzanas y el pan

Pintaría muchas naturalezas vivas

para que viniesen a comer los sueños

los sueños de los millones de niños

que apenas si les queda ojos rostro boca o corazón

EXPRESIÓN

Palabra surcadora entre los siglos

sin fecha de nacimiento

entre todas las fronteras libre

Palabra mariposa labradora

volarás y surcarás

de tus sembrados tornarás alegre

Quédate aquí palabra

a flor de labios

adorna nuestro amor

brinda con nosotros tu triunfo

Unica amazona ríe de tu hazaña

Palabra victoriosa veterana legendaria marinera

la misma que una mañana acampara en nuestras sienes

muchas coronas faltan todavía

mil riberas esperan tu llegada

Quédate cerca de nosotros

únenos

destruye las fronteras

traspásalas

labra nuestra paz

Palabra surcadora femenina voluptuosa mensajera

tristemente entorpeciendo tu esencia

ensayamos tu discurso

te soltamos como si fuéramos tus dueños

siendo tú sola dueña de nosotros

De vez en cuando vas de mano con el hombre

Acompáñalo por siglos

Palabra enarbolada en el jardín de los espacios

Déjate sembrar lejos cerca en todos los rincones

Florece siempre

Ayuda a florecer al hombre 

Siempre habrá mar para estrechar las tierras

Siempre habrá amor para hermanar los hombres

El verbo siempre abonará la tierra

Palabra sola labra nuestra paz

Ordena el espesor de la tardanza

Amartilla tú sola nuestra espera

Sacando cuentas y después de todo

Tú sola y para siempre la palabra 

ECUACIÓN

Definitivamente voy a ordenarme

Ordenaré mi vida mis pasos mis papeles

Ordenaré mi respiración al mando de los días

Ordenaré mis sueños mis corbatas mis almuerzos

Definitivamente tengo que ordenarme

Oficiaré en las calles sin horario ni capillas

Intentaré ser un hombre ordenado

Con la aurora o con la tarde empezaré mi rito

Oficiaré y por vivos y difuntos alzaré mis oraciones

Tal vez para cuando mi padre muera

ya sabré de memoria el Suscipiat

y para cuando mi madre parta

podré cantarle algún responso

Y si llegase alguna nueva guerra

yo estaré en sus funerales

y también todos aquellos que conmigo no se ordenaron

pero que conmigo levantarán el cáliz

  

ÍNDICE

Fundidos entre palabras

vamos presagiando el tiempo

sin saber si existe de veras el camino

Cuando el aire nos devuelve

nos vamos a la orilla

es el tiempo que nos llama

Pendientes de la huella de la vida

no sabemos si estamos de regreso

o si somos apenas caminantes

Hay horas fugaces por doquier

Las arenas del lunes

nunca son las del domingo

Asidos del presente fugitivo

oteamos nuestro ayer

una estela de horas nos saluda

La soledad en acecho remansada

nos ciñe de repente entre sus sienes

tiene una larga cara de mujer

Si supiéramos nosotros

cuántas cosas no sabe la noche

Menos mal que existe el mediodía

Los hombres solamente somos

los puntos suspensivos

de la más vieja carta de la historia

Hay quien nos interpreta

y quien nos deja de leer

A veces somos sólo interjección

MÓDULO

Ángulos de sombra opalescente

Reflejos contemplativos

Personificaciones laceradas

Estructuras vidriosas

Sueños desentrañados

Flores resecas raíces retorcidas

Hojas enroscadas en sus propias venas

Insectos entumecidos

Implacable resistencia de las cosas

La perenne cuestión del agua y sus modales

Oh rica profunda y antiquísima visión humana

como un velo azul enrojecido

ante la escenografía del sueño

como sombras de sueños despertadas

como el relente vigilando el sueño

Amor cómo no estar contento

al ver el sol azul de tu mirada

Mañana solamente podré decir

recuerdo el gris vagando en las colinas

con mi azul mis colores y mis sueños 

ANÁLISIS

La verdad sea dicha

Tendremos un hijo y se llamará Luzande

Si varón o hembra no lo sé

Ya grande tendré que decirle

Hijo el hombre no es más que un niño

que se vuelve viejo de tanto mirar la Luna

Tuvimos un hijo

Su nombre es taurino

representa el ojo izquierdo de Dios

según rezan las leyendas

De vez en cuando me pregunta

ahora mismo me pregunta

¿Adónde fue la luz? ¿Dónde duerme la Luna?

¿Quién parió el Sol? ¿Quién enciende la mañana?

¡Ah los versos de los niños!

Sí hijo el hombre

un bípedo más sobre la tierra

no sabe de geometría

Se me hace

que quizás el hombre así de vagabundo

sea el único animal sobre la tierra

que sueña mientras come

Que quizás sea él mismo

el más enamorado a cada instante

y que antes de llegar a ser el mar y las estrellas

ya él deambulaba por los cielos

De todos modos

analfabetos en electrónica y neurología

vamos los hombres

en este siglo que nos deja pronto

RAÍCES

Al pie de esta sombra gemela de mi ser

quisiera juntar todos mis pasos

para oír la algazara de mis sueños

Quisiera devolverme por el Mediterráneo de mis noches

para asir el recóndito silencio de los jardines y las cosas

hasta descubrir la traición de sus secretos

Los puentes muertos del mundo

sobre los ríos envejecidos

me contarían historias cada atardecer

Daría en mi regreso con los silencios de las sombras

que esconden a su dios

Pero sólo tengo delante de mis ansias de volver

el recuerdo los aleros de la ciudad

el tedio del verano

y el azul que ennegrece las colinas

El viento encrespado de la ciudad

se asemeja al viento que encajona las calles de mi ayer

El sol sigue mis pasos por las aceras del día

Y prosigo leyendo el alfabeto de los árboles

por entre sus ramas temblorosas

De repente se me viene encima mi aldea sin molinos

sus casas de cal sus floridos cafetales sus veredas

sus esquinas húmedas de llorar por dentro

de tanto ser testigo

Y entonces

respiro el aire que olvidé de niño 

COECUACIÓN

Acumulando hambres el hombre

desgarra sus entrañas mientras maldice su siglo

Nadie encuentra su sitio permanente

si no es en la frontera del odio

Corren las horas entre mil novedades belicosas

y más me apego a las raíces montañosas de mis días

Los huracanes se aglomeran para borrar sembrados

Los ríos en crecientes formidables

contribuyen a la desolación

Faltan Jeremías para el llanto

A mucho dos o cuatro personas

confían en el abrazo que se dan

Inútilmente el labriego se empeña en su sembrado

a cada instante espera el ave migratoria

La cólera camina a paso firme

y sin documento alguno

donde rebota alegre la pobreza

Los hombres olvidaron su campaña

su tarea

su todo

Y acaban sus días sin firmar su obra

sin testamento alguno

Se acabaron las herencias se nos olvidó el origen

Espiando cada aurora

compruebo claramente que el día no existe

La noche se apoderó del mundo

Jamás hubiera creído que tanta muerte

pudiera estar junta

Estamos en el ágora de los muertos

donde los cuerpos no se distinguen

FUNCIÓN

Monstruo Sagrado

venido de las fauces más insondables de la tierra

Entre nosotros nuestra aldea acuñó tu procedencia

y nacimos a cuatro estancias de tus predios

Irrumpiste por los mil vericuetos

echaste a andar

ennegreciendo todos los caminos

Encumbrado en nuestro Lago

anclaste en nuestro Río Padre

más allá del viento y sus raudales

De pronto todo se tiñó de polvo

Eran los caminos los lobos las jaurías

que salían en busca de tus huellas

que se iban tras su presa nueva

Desoladas quedaron las comarcas

Tremenda soledad acurrucó los sueños 

En los ríos no volvieron a beber

las recuas sudorosas de la hacienda

hasta los peces se quedaron solos

Tempestuosa orfandad nubló las esperanzas 

Monstruo Sagrado te albergaste en mil cuevas

Y todo fue un mar de oro en nuestras gentes

Apenas comenzamos a contar tu historia a nuestros hijos

te apoderaste de todos los cimientos

sin que ninguna vereda escapara de tu paso 

Saliste pronto a recorrer el mundo

diciendo que eras nuestro

siendo hasta ajena la esperanza de tus propios idólatras

acampados en tu sombra

Por ti dejaron de ser las más legítimas estirpes

Sabana monte nube ventisquero tus bocas engulleron

Creamos castillos en el aire rascacielos en el lodo

Anubladas las enramadas se murieron

Todo fue gris

en el azul de la colina y la arboleda

Un día el café fundó nuestro destino

hasta que una mañana disfrazado de cabria

despuntó en nuestros mares y echóse a andar

las guerras en el mundo aparecieron

Entonces tu vientre de tristeza estremeció

Y vinieron extraños emisarios a exprimir tus vísceras

Un mundo de celuloide construyeron con tu fuerza

y con tu venia

Pueblos aldeas metrópolis encementaron con tus sobras

Todo fue sólo un bosque de hormigón

Y vino la abundancia el despilfarro el vicio

y todo lo que tiembla brilla y muere

Quedó sola la arboleda

Los vientos del Norte trajeron el polen de sus mil patrañas

y un quiste purulento cancerígeno

en nuestras plantas se incrustó

Empezamos a morir de pie

Tus botines los botines de la tierra

conquistados en las más recónditas simas diluviales

empezaron a arrebatártelos inhumanos

dispuestos a arrasar con tus comarcas tus huertas tus harenes 

Tu tierra se cubrió de cieno

Se volvió lodazal pocilga cañería

Todo vino a menos

Fuiste el Monstruo de los Mil Atajos

Eres el Monstruo de los Mil Caminos

Serás el Monstruo de los Mil Engaños

Por ti nosotros dejamos de andar a pie

se nos olvidó el nombre de las rosas

las recuas pasaron a la historia

muy lejos quedaron los caminos

los caminos que tejen las montañas

que inundan la llanura

que trenzan la esperanza y el coraje

las pisadas nocturnas del labriego

Un día y otro muchas noches

te vieron en grandes orgías amanecer

entre luces incandescentes de rocolas

después de indescriptibles bacanales

Danzaste con los mayores de la Tierra

Los cabarets del mundo ampararon tus apetitos

tus angustias tus andanzas nocturnales otoñales

Iluminaste las noches de Shanghai París Tokio

Nueva York y Río

Otro día te pusieron precio

ajustado a todas las cuentas y costos del momento

y no ha habido día desde que tú existes

sin que un cambio no haya habido

en la boca de tus pretendientes

Mientras el pueblo tendido ante tu sombra bamboleante

quiere verte convertido en pan tractor árbol fuente

y todo lo que dé vida a los que viven o vengan a vivir 

Nos liberamos te liberamos

Sin embargo la libertad se escapa cada día

se aleja vuelve corre viene

y nunca termina de quedarse en nuestra casa

Arcas ajenas cuentan con tu consentimiento

mientras las nuestras cada día más desvencijadas

Imperceptibles suelos deleznables corroen tus entrañas

donde tú desde antaño afincas la esperanza tus dominios

Dardos divinos de guerra descarrilan tus corrientes subterráneas

Gigantescas cárcavas en avulsiones enrojecidas

afloran en tu suelo

Definitivamente Oh Monstruo de las Mil Rarezas

viniste de la tierra y hacia ella vas

En el aquelarre más turbulento y tenebroso

te ejecutarán una noche

de la que el mundo no se olvidará

y menos los pueblos que te conocieron

Pasada ya tu era te evocarán los tiempos

como una ave rapaz de paso

que cargó y acabó con la conciencia de los hombres

con las cosechas de la aldea

Como una estrella fugaz

que ocultó la lumbre de los árboles

Como un devorador de sementeras que dejó sin aliento

los sueños de los surcos de los bueyes

Como el más avaro de los dioses de barro

que por querer trepar el firmamento

consumido por las más fulmíneas hogueras

consiguió el más horrendo alcatrazo de la muerte

hasta caer en el abismo de los mares

de donde viene toda vida y a donde va todo sol

Arrancado del vientre de la noche

la tierra en tempestuosa fogarada

fecundará millares de arboledas

COROLARIO

Quiero plenar esta hora de silencios

pedirle al tiempo mi pasado

saber si existe el porvenir

Volverme por la huella de mis pasos

hasta dar con la colina azul

amanecida en mi primer camino

Quiero estallar de gritos mi presencia

por no saber adonde vamos

Quiero saber en fin de la mañana

para encontrarle razón a mi soñar

Verdaderamente no es posible

tanto desangrar por una misma herida

tanto trasnocharse por los mismos sueños

Verdaderamente no hace falta

que los hombres se maten entre sí

cuando hay tanto mendigo por salvar

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