Castro reta a Estados Unidos por violación de patentes cubanas

CNN 190301

LA HABANA -- El líder cubano Fidel Castro lanzó este fin de semana su primer desafío concreto al nuevo gobierno de Washington al anunciar que la isla está produciendo medicamentos con patentes de Estados Unidos, entre otras cosas como respuesta a la violación de patentes cubanas.

"Podemos producir muchas cosas, respuesta al bandidaje y el abuso", dijo Castro en un discurso pronunciado el sábado ante altos funcionarios y transmitido el domingo, en el que arremetió contra Estados Unidos y sus laboratorios por proteger ante la Organización Mundial de Comercio las patentes de medicamentos contra el sida.

Castro reiteró su apoyo a Sudáfrica y Brasil, que sostienen que las compañías locales deben producir genéricos más baratos contra el sida y anunció que Cuba ya produce el cóctel de drogas contra la epidemia, que incluye patentes estadounidenses.

El presidente cubano explicó que este uso de las patentes por Cuba no es sino una respuesta a las violaciones de Estados Unidos a patentes cubanas, como en el caso del famoso ron Havana Club.

"Nuestro país está produciendo ese famoso cóctel (contra el sida) .. me gustaría escuchar una protesta para reírme de oreja a oreja, de aquéllos que nos han robado la patente de Havana Club, que es cubana", afirmó.

"Por eso le hemos dado instrucciones a nuestra industria de empezar a producir Bacardí, que es nuestro y mejor que el que producen ellos", añadió, despertando aplausos de la audiencia.

Los tribunales de Estados Unidos dictaminaron en 1999 que Bacardí, una empresa de exiliados cubanos con sede en las Bermudas, podía distribuir ron con la marca Havana Club porque las destilerías de esa marca fueron nacionalizadas poco después de la revolución castrista de 1959.

Castro amenazó en ese entonces con tomar represalias produciendo artículos de marcas estadounidenses.

La marca Havana Club es reconocida internacionalmente como cubana y es distribuida en todo el mundo por el gobierno cubano en colaboración con la compañía francesa Pernod Ricard.

Los dueños de Bacardí son importante contribuyentes financieros al movimiento de exiliados cubanos en los Estados Unidos contra Castro, y han promovido leyes como la Helms-Burton de 1996 que reforzó el embargo contra la isla.

El anuncio de Castro este fin de semana sobre las patentes pudo haber estado calculado como respuesta a los planes del gobierno de George Bus de designar al conservador cubano-estadounidense Otto Reich como secretario de estado adjunto para asuntos del Hemisferio Occidental, el puesto más importante del gobierno en relación con América latina.

Reich, ex embajador estadounidense en Venezuela, también se desempeñó como lobbista de Bacardí en Washington para fortalecer el embargo.