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MIAMI, 3 mar (Reuters) - Un jurado federal de Estados Unidos condenó el miércoles en Miami a tres hombres acusados del contrabando de cubanos hacia Florida.
La condena coincidió con los esfuerzos de las autoridades estadounidenses por contener una creciente oleada de inmigrantes indocumentados hacia Florida desde la isla de gobierno comunista.
Los tres fueron condenados en relación con un incidente registrado el 21 de junio de 1998, cuando el gerente de un popular restaurante de Miami, Juan Carlos Ruiz Rodríguez, suministró una lancha rápida de propiedad suya y de José Antonio Lima Borroto, para introducir de contrabando a 37 cubanos desde Cayo Barroso, en la isla, hacia la península de la Florida.
Según las autoridades, Miguel Broche Ortiz y Lima Borroto recogieron a los cubanos en mitad de la noche, dejando a otros cinco en un desolado cayo, justo al norte de Cuba.
La Guardia Costera de Estados Unidos interceptó la nave y sus 39 ocupantes el 22 de junio, después de que se quedó sin combustible a unos ocho kilómetros de Key Biscayne, una isla aledaña a Miami.
Lima Borroto, de 32 años, fue condenado por el cargo de asociación delictuosa para contrabando de extranjeros y tres cargos de contrabando de ilegales.
Broche Ortiz, de 36 años, fue condenado por asociación delictuosa para contrabando de inmigrantes, tres cargos de contrabando de extranjeros y uno de reingreso ilegal en Estados Unidos, mientras estaba sujeto a una orden de deportación.
Ruiz Rodríguez, de 28 años, fue condenado de asociación delictuosa para el contrabando de extranjeros.
Los tres, todos de origen cubano y residentes de Miami, confrontan penas máximas de cinco años por cada uno de los cargos de contrabando, mientras que la pena por el cargo de reingreso ilegal es de 10 años, además de una multa de hasta 250.000 dólares por cada uno de los cargos.
El magistrado federal de distrito, James Lawrence King, dictará sentencia el 14 de mayo.
Desde el 1 de octubre hasta el 1 de marzo, la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos ha detenido a 732 cubanos en el sur de Florida, comparado con 615 en los 12 meses que finalizaron el 30 de septiembre.
Lo típico es que un inmigrante pague hasta 8.000 dólares al contrabandista que le ayuda a llegar de Cuba a Florida, según funcionarios estadounidenses.