VALLS, CAPITAL DEL  "ALT CAMP"

 

Valls es la capital del "Alt Camp". La población está situada en el vértice más septentrional del triángulo conocido por “Campo de Tarragona”. En el 2001 la ciudad se encuentra  más allá de los 21.000 habitantes. Se trata de un núcleo urbano que los primeros pobladores crearon, pronto hará mil años, a la vera de dos pequeñas corrientes de agua que al sur  confluyen,  y poco después vierten el caudal en el río Francolí. La ciudad tiene muy cerca, al norte, la Sierra Carbonària con el Molló de Miramar  que la preside, mientras que por el sur se ve, no muy lejos, la hoy llamada Costa Daurada.

Después de los primeros pobladores, la zona fue ocupada por musulmanes, hasta que fueron expulsados por Bereguer Ramón. Más tarde el conde de Barcelona Borrell II hizo donación de todo el Camp de Tarragona al obispo San Olegario. En el año 1130 éste ordenó la construcción de un Castillo.

 

Posteriormente fueron levantadas las murallas que circundaban la población, por bien que en la actualidad apenas queda ningún vestigio. Las murallas tenían cuatro portales, que fueron destruidos en la época de ensanche de la población.  Por el lado, del Castillo, con incontables modificaciones, todavía se puede observar algún testimonio en el Pati, sitio que precisamente, fue el patio de armas del Castillo. En él se alojaron  Jaime I, Jaime II y Juan  de Aragón, Pedro IV de Aragón, Eleonor María de Aragón, Juan II de Aragón, Carlos II de Austria y Fernando VII, durante un largo periodo que va del año  1229 al 1814.  

 

Referente a la organización municipal se sabe que se inició el año 1210, en un tiempo en que la agricultura era próspera junto con la actividad comercial, cosas por las cuales fue considerable el aumento de la población, que estaba  integrada principalmente por cristianos y judíos. Estos vivían en un barrio separado, del cual hoy sólo queda en pie el arco de una de las puertas.

 

La población durante los siglos ha tenido cierto protagonismo en las diferentes guerras, civiles o no, que ha tenido que soportar el país, entre las que destaca la Guerra del Francés por la ferocidad de la Batalla del Pont de Goi del año 1809, en la cual salieron victoriosas las tropas de Napoleón, cosa que dio lugar a que el nombre de Valls fuera esculpido en un monumento en París.

 

En cualquier tiempo la ciudad ha dado hijos ilustres, entre los que se pueden destacar los nombres de Narcís Oller (padre de la novela catalana moderna), Robert   Gerhard  (músico- compositor de talla universal), Jaume Huguet (uno de los mejores artífices de la pintura gótica catalana), Carles Cardó (pensador y apologista de la palabra cristiana) y Cèsar Martinell (estudioso del arte y la historia,  y arquitecto de casi todas las bodegas modernistas conocidas por las “catedrales del vino”).

 

La ciudad tiene en gran estima ser la cuna de los "castells" (castillos humanos), una actividad lúdica que durante los últimos años se ha ensanchado como una mancha de aceite por las diversas comarcas de Cataluña. Por otro lado, es lugar de origen de la calçotada, comida típica que a semejanza de los castells ha merecido que la imitasen restaurantes de todo el país. En otro aspecto, un alcalde de la ciudad, de nombre Pere Antón Veciana, creó en tiempos de Felipe V la institución armada conocida primero como Mossos de Veciana y posteriormente como Mossos d’Escuadra, que ha pasado a ser finalmente la policía de la Generalitat de Cataluña.

 

Por lo que se refiere a la enseñanza, la ciudad tiene dos Institutos y siete escuelas de primera enseñanza, tres de las cuales son regidos por comunidades religiosas.

En la vertiente sanitaria cuenta con el antiguo Pío Hospital, actualmente de la red pública,  y con dos residencias para la gente mayor.

La Ciudad, en el orden religioso, tiene por Patronos San Juan Bautista y Santa Úrsula. La Virgen del Lledó  es Copatrona, mientras que la Virgen de la Candela, en honor de la cual se celebran cada diez años unas fiestas extraordinarias, se la tiene y se la venera como Abogada del pueblo. La Ciudad está dividida en tres parroquias: San Juan, San Antonio y el Carmen. Tiene establecida una  Tenencia de parroquia, el Santuario del Lledó, además de otras iglesias propias de las comunidades religiosas, sobre todo de los  dos Monasterios de monjas contemplativas. Hay presentes en la ciudad otras cuatro comunidades religiosas femeninas y dos masculinas, todas ellas colaborando en tareas educativas y sociales de la población.

Valls tiene un polígono industrial de mucho empuje, con una importante y variada industria implantada. Con respecto al  arte y la historia conviene dar cuenta de las instituciones públicas como el Museo de Valls, dos bibliotecas, dos archivos y el Institut d’Estudis Vallencs, una entidad que hace  latir el corazón cultural de la población.