CUBA *100 TRASPLANTES HEPÁTICOS EN EL CIMEQ
GRANMA, CUBA 061005 -JOSÉ A. DE LA OSA
Sandra Arias, licenciada en Enfermería, hace poco más de dos meses comenzó a sentir decaimientos. "Lo achacaba a las guardias hospitalarias que realizó sistemáticamente", dice. Después apreció que su orina se veía "muy amarilla". El día antes de su ingreso en el Centro de Investigaciones Médico-Quirúrgicas (CIMEQ), de Ciudad de La Habana, era perceptible también la amarillez de su piel y de las conjuntivas.
Una representación del Grupo de Trasplante de Hígado del CIMEQ. De izquierda a derecha (delante), Anselmo Abdo, Julio Díaz, Yolanda Cruz, Omar López y Manuel Cepero Valdés; (detrás) Leonel González y Julio César Hernández.
Cuenta ahora que los análisis que le hicieron estaban alterados, con trastornos de la coagulación. Las investigaciones clínicas y de laboratorio dieron el diagnóstico conclusivo: hepatitis aguda grave ocasionada por un medicamento, el Ketoconazol, un antimicótico categorizado como tóxico para el hígado, que, según los especialistas consultados por Granma, "rara vez origina un fallo hepático", aunque Sandra no es la excepción.
A la paciente le aparecieron después complicaciones que ofrecían como única opción de tratamiento el trasplante hepático de urgencia.
EL HÍGADO
Los trasplantes de hígado se consideran aún hoy los más complejos de los que se practican, incluidos los del corazón. Sus dificultades mayores radican en la cirugía y en el propio órgano por el significativo número de vitales funciones que realiza en nuestro organismo.
El hígado, el órgano más voluminoso del cuerpo humano, funciona como un complejísimo y perfecto laboratorio de bioquímica. Es responsable de la síntesis de las proteínas que circulan en la sangre, las cuales tienen funciones de vital importancia, entre ellas los factores de la coagulación y las proteínas que se encargan de transportar diversas sustancias. Regula la concentración de glucosa en sangre y la almacena en forma de glucógeno para ser utilizada en los momentos que se requiere energía.
No menos importante también es la función de destoxicación de medicamentos y sustancias que se producen en el organismo. El hígado fabrica las sales biliares, sustancias encargadas de la digestión de las grasas e interviene como órgano de depósito de diversos metales como el cobre, el hierro y el cinc.
LOS TRASPLANTES
El pionero de los trasplantes hepáticos en el mundo es el cirujano estadounidense Thomas Starzl quien en 1963 realizó el primer injerto de hígado entre humanos, un niño de tres años de edad, que tuvo apenas cinco horas de supervivencia.
Los progresos de las técnicas quirúrgicas y de los medicamentos antirrechazo han ido consolidando los éxitos de los trasplantes en el mundo, y también en nuestro país. Hasta 1970 apenas un 30% de estos pacientes tenían una expectativa de vida de un año, que con cada avance se fue elevando a un 50%... un 80%..., hasta que en los albores de este siglo XXI no pueda ya fijarse el límite máximo a la esperanza de vida que brindan estos injertos.
El primer trasplante de hígado en Cuba se realizó el 26 de enero de 1986, en el Hospital Clínico-Quirúrgico Hermanos Ameijeiras, por un equipo multidisciplinario encabezado por los cirujanos René Vallejo y José M. de Dios Vidal, en una intervención que duró más de 12 horas y la paciente tuvo 5 días de supervivencia.
Las causas principales que los originan son la cirrosis, hepatitis crónica activa, anomalías congénitas en las vías biliares en los niños y enfermedades metabólicas, fundamentalmente. Uno de los principales agresores del hígado es el alcohol y de ahí la importancia de controlar su consumo antes de que le ocasione algún daño irreversible.
Juan Alberto Agulla León, 52 años, gastronómico del municipio Caimito, provincia de La Habana. Padecía de cirrosis hepática alcohólica. "Estoy mejor de lo que estaba", y dice que lleva cuatro años de operado.
Sandra Arias vive con un trasplante de hígado desde hace 21 días.
EN EL CIMEQ
En julio de 1999 se iniciaba en nuestro país un Programa de Desarrollo del Trasplante de Hígado, que tiene como centro de referencia al CIMEQ, a partir de un convenio de colaboración con el Hospital español Virgen del Rocío. De entonces a la fecha, se han realizado en ese prestigioso centro asistencial 100 injertos de hígado con una supervivencia comparable a los centros mundiales más avanzados en estos procederes quirúrgicos. De este centenar de pacientes beneficiados de todo el país, con edades que oscilan entre los 12 y los 62 años, nueve de ellos han recibido un segundo injerto, y dos un trasplante combinado de hígado y riñón, labor científica de un grupo multidisciplinario de especialistas integrado por cirujanos, anestesiólogos, intensivistas, hematólogos, inmunólogos, radiólogos, patólogos, enfermeras y técnicos en diversas ramas.
En la experiencia del CIMEQ, las tres causas principales que han llevado a estos trasplantes en adultos son la cirrosis del hígado producida por el virus de la hepatitis C y también por el alcohol, y el fallo hepático. En niños, la atresia (ausencia) de las vías biliares y la cirrosis biliar secundaria.
El éxito alcanzado en este programa descansa sobre todo en la generosidad solidaria de muchas familias cubanas que sobreponiéndose incluso al dolor de la pérdida de algún ser querido, han donado sus órganos para salvar una vida; y de la colaboración de científicos, profesionales y técnicos de muchas instituciones de salud a todo lo largo y ancho de nuestro archipiélago.
Para el doctor Manuel Cepero Nogueira, director del CIMEQ, los progresos de ese Centro en el trasplante de hígado, más que un éxito institucional constituye un logro de nuestro Sistema Nacional de Salud, que abarca el apoyo del Partido, de la aviación en el transporte de órganos, del MINFAR y del MININT, y de la solidaridad de familias cubanas.
Por su parte, los doctores Omar López Cruz, especialista en Anestesiología y Reanimación, y Anselmo Abdo Cuza, médico intensivista y coordinador de los trasplantes, consideran que estas operaciones actualmente son el mayor reto de sus especialidades por lo que les amplía el campo de acción. Leonel González Rapado, cirujano principal y jefe del Grupo de Trasplante Hepático, afirma que el desarrollo de este programa ha logrado la consolidación y madurez del equipo quirúrgico, y comporta un indudable incremento en el desarrollo científico general del CIMEQ.
VUELTA A SANDRA
La enfermera Sandra Arias, con sus 29 años de edad, ha comenzado una nueva etapa de su vida a las pocas semanas de recibir el trasplante. Durante este primer período se protege de las agresiones del ambiente cubriéndose la boca y la nariz. "Pero no mis ojos, dice con picardía, donde creo que se refleja la felicidad. Es que me he comprometido con un neurocirujano del hospital".