Causas


    En una relación normal la excitación aumenta progresivamente en el hombre hasta la fase comúnmente llamada "MESETA", disfrutando de su placer sexual hasta el momento que de forma totalmente voluntaria llega al clímax y eyaculación.

    Por el contrario, el que carece de este control no puede permanecer mucho tiempo en esta fase intermedia llamada "meseta" y al recibir una excitación rápida, le provoca una eyaculación involuntaria y temprana.

    Por lo tanto, esta falta de control en el hombre hace que los preliminares sean indudablemente cortos, lo cual hace que la mujer no pueda alcanzar un estado de excitación elevado y por lo tanto que no pueda llegar al orgasmo a través de la penetración.