LOS GAITEROS

Dulzaina

Durante el fin del siglo pasado y principio de éste, las fiestas de los pueblos se amenizaban siempre con los gaiteros (nombre genérico que incluye al gaitero y tamborilero).

El gaitero amenizaba todos los actos de las fiestas: procesiones, albadas, bailes, actos religiosos.. Generalmente eran profesionales. Tenían plazas fijas para ir a tocar en los distintos pueblos. Carecían de formación musical, aprendiendo de padres a hijos. Algunos llevaban con ellos al hijo, y una vez muerto el padre, éste pasaba a desempeñar el oficio.

Se les atribuían canciones específicas como “La rumba del tío Camilo”, ”Pasacalles de Marcuello”, “Chotis del tío Caramba”, etc. El hecho de que llevasen sus nombres las distintas composiciones, no suponía que fuesen sus autores. Ocurría que como lo hacían tan bien, se les atribuía a su persona.

Es curioso constatar como en “El libro de la dulzaina aragonesa” de Blas de Coscollar se menciona al tío Caramba como uno de los gaiteros más famosos del Bajo Aragón. Posteriormente sería su discípulo Miguel Serrano fiel continuador de la tradición de los gaiteros de Cutanda. Como resumen y para finalizar incluimos un texto de M. Serrano que se publicó en los Cuadernos del baile de San Roque en agosto de 1.991.

“A partir de 1.989 como la gente joven se ha empeñado en que toque para seguir nuestras tradiciones, pues yo con mi dulzaina ya no podía tocar, la comisión de fiestas de Cutanda me compró dos dulzainas y un tambor. Y me acompañaban siempre los mismos: Lorenzo Bernad y Tomás Esteban. Una dulzaina tenemos, si hay alguno que quiera aprender lo que yo sé, se lo enseñaré”.

Volver a la página principal