VOLVER A EMPEZAR

Una de las pérdidas de los años de democracia ha sido la desaparición de la sociedad civil del campo político. Su desactivación es una victoria de la derecha. El asociacionismo se ha apagado, se ha recluido en ámbitos concretos de actuación o se ha clientelizado al servicio de los partidos en el poder. Las voces progresistas callan, mientras las afines al poder se hacen oír a toque de silbato en defensa de sus actuaciones y de sus personas, y se instala el desánimo en algunos sectores sociales tanto como la autocomplacencia y la prepotencia en otros. Política y socilógicamente, pues, la derecha y el centroderecha triunfan, la izquierda pierde. Por eso, por lo que puede tener de revulsivo para invertir la situación, que el primer secretario del PSC, Xavier Sabaté, i el coordinador del secretariado de IC, Víctor Gimeno, formalicen ante los medios de comunicación el acuerdo alcanzado para trabajar conjuntamente de cara a las próximas elecciones municipales, es una noticia excelente para los votantes de izquierda. Aunque sea sólo un primer paso.

La unidad de la izquierda es un tema tan nebuloso como el del sexo de los ángeles. No conozco ningún partido de izquierdas que no la haya reclamado y al mismo tiempo no la haya hecho imposible. Parece una maldición, pero como no creo en ellas, más bien debe ser culpa de ellos, de su incapacidad para entender que en la izquierda el poder sólo sirve para hacer una sociedad mejor, de su soberbia para reconocer los errores, de su incomprensión sobre la auténtica dimensión de la discrepancia y de la coincidencia o de su incapacidad para superar viejos tópicos.

El acuerdo viene precedido por compromisos concretos en diversas localidades, pero no será nada fácil. Y sin embargo, si se aspira a ganar, es necesario y hasta imprescindible. Resulta absurdo que en Tarragona el PSC pueda gobernar la ciudad con CiU i en cambio no pueda sellar acuerdos con IC, incomprensible que sectores de la izquierda vean en los socialistas un enemigo irreconciliable i que las diferencias impidan ver las afinidades. Porque es perfectamente posible la unidad en la diferencia, militantes y votantes deben pedir pasos adelante en esa dirección.


FALTAN RESPUESTAS

Los refranes populares suelen deformar la realidad, pero tienen la virtud de que tanto sirven para un roto como para un descosido. Para muestra un botón: "hablando se entiende la gente". Como usted habrá tenido ocasión sobrada de comprobar, es más que dudoso. La gente sólo se entiende cuando quiere hacerlo. En los demás casos, las discusiones se eternizan y no consiguen sino aburrir o enojar. Recursos sobran: mentir, confundir, despreciar, injuriar, ridiculizar, ignorar, ofenderse, escandalizarse...

En la polémica que vive la ciudad desde que nuestro Ayuntamiento ha decidido convertirla en puerto permanente de amarre de la VI flota norteamericana está pasando algo así. En la discusión se mezclan en un "totum revolutum" de imposible digestión temas como el pacifismo, los compromisos defensivos de occidente, el beneficio económico, la responsabilidad democrática y otros tantos. Así es imposible. Por eso sería conveniente dejar de lado encuestas, que en democracia la única encuesta que vale es la que los ciudadanos respondemos delante de una urna, y esforzarse en no marear la perdiz.

La decisión del Ayuntamiento y de la Autoridad Portuaria es respetable pero rechazable. Más allá de razones ideológicas, asumir el nuevo estatus hace de la ciudad un punto estratégico de guerra, la convierte en objetivo militar en caso de conflicto, la pone en el punto de mira de potenciales actos terroristas y abre la posibilidad de accidentes de carácter nuclear. ¿Grande, pequeño? El riesgo existe y no sirve jugar a minimizarlo irresponsablemente porque con una vez basta. No se trata tampoco de hacer alarmismo, pero Tarragona ya asume otros por la proximidad de la industria petroleoquímica y hemos podido comprobar que existen y son importantes. ¿Debemos asumir más riesgos? El Ayuntamiento y el Puerto dicen que sí. Pues que nos digan por qué. En este debate el único que debe explicarse es el que nos cambia la situación. Si como dicen es beneficioso para la ciudad, deben demostrarlo. No basta con apreciaciones genéricas. La ciudad no debe confundirse con algunos bares, restaurantes o establecimientos comerciales. Ni con el Puerto y sus cuentas de resultados.


CUMPLIR LA LEY

Es comprensible que usted no quiera pagar por aparcar en las zonas azules, y no porque el Ayuntamiento se burle multando sólo a las matrículas de Tarragona. ¿Por qué vamos a cumplir la legalidad si los políticos se la saltan a la torera? Situados ya en el extremo, podría usted decidir que transgredir la ley quizás sea conveniente y aceptable. La única condición es que lo haga honestamente y pensando en el bien general. ¿Que quien decide cuándo es por el bien general? !Hombre, usted mismo, naturalmente!

¿Exagero? Pues claro. Pero Barrionuevo acaba de decir que mentiría a los tribunales si fuera necesario para la seguridad del Estado. Por supuesto, es él quien decide lo que importa a la seguridad. En un nivel ciertamente mucho más modesto, el Ayuntamiento de Tarragona, a pesar de tener un alcalde abogado, se va convirtiendo en un especialista en incumplir la ley. El último caso es el del convenio municipal: como ya había advertido el Secretario, es ilegal. Aún así, CiU, PSC i PP le dieron su aprobación y ahora, como no podía ser de otro modo, ha sido impugnado por el Gobierno del Estado. ¡Bonito ejemplo! Y que conste que no discuto la bondad del convenio ni el agravio comparativo con otros municipios. Pero si la legalidad es insuficiente lo que deben hacer es modificarla, en lugar de incumplirla o recorrer a las martingalas (¿o esos grupos políticos no son una mayoría en el Parlament de Catalunya y en el Congreso de los Diputados?)

Les cuesta; sinceramente creo que a muchos políticos, aún con toda la honestidad que quieran suponer, les cuesta ser esencialmente democráticos, entender que sólo deben actuar dentro de la legalidad más estricta. Puede que enfrascados en su quehacer, encerrados en su mundo, saturados de reuniones y discusiones, les tiente la idea de que debemos agradecerles su trabajo más allà de lo razonable y se ofendan si dudamos o ponemos objeciones. Y acaban por olvidar que la mejor garantía de los derechos de los ciudadanos y de la democràcia está precisamente en el estado de derecho, en la ley: derechos y deberes, no favores y agradecimientos. Ellos, que hacen la ley y nos exigen su cumplimiento, deberían ser escrupulosos en respetarla.


LA PART ALTA

Si son ustedes de los que les gusta pasear por la ciudad con los ojos bien abiertos habrán notado la llegada de los primeros turistas. A los viajes del Imserso y las excursiones escolares que nos visitan todo el año hay que añadir ahora los turistas extranjeros. Y tanto los unos como los otros recorren indefectiblemente las calles de la Part Alta, arracimadas alrededor de la Catedral.

Ésta es una de las zonas más bellas y con mayor carácter de Tarragona, y pasear por ella es un privilegio que no deberíamos desaprovechar. Suele pasar que seamos los propios de la ciudad quienes menos nos la miramos. Por eso tendríamos que hacernos el propósito de visitarla con ojos de turista, para descubrir esos rincones que ignoramos, esos detalles que nos han pasado desapercibidos durante años o los espacios que han sido rehabilitados. ¿Cuánto tiempo hace que no visitan la catedral y su claustro? ¿Se han entretenido en observar el edificio del Consell Comarcal? ¿Conocen la nueva plaza de la URV, donde hubo los corrales del matadero, y la puerta de la Falsa Braga, en la muralla?¿Han entrado en la Casa Castellarnau, en el Antic Ajuntament o en la sede del Departament de Cultura de la Generalitat?

En los últimos años la transformación de la Part Alta ha sido evidente, se ha frenado su degradación y ha cobrado nueva vida. Restaurantes, bares y tiendas de nuevo cuño comparten el barrio con sus habitantes de siempre y con el comercio tradicional. Pero aún queda mucho por hacer, aún hay muchos edificios en estado de salud precario, rincones malolientes, pisos sin condiciones de habitabilidad dignas, espacios donde la miseria asoma el hocico. Y aún hay actuaciones pendientes para mejorar nuestro patrimonio cultural. Entre ellas, la más urgente y parece que próxima, la que precisa la casa Canals, que la incompetencia y la irresponsabilidad de la Generalitat han dejado en un estado lamentable. Por otro lado, quizás va siendo hora de actuar también en la casa Castellarnau, de restaurarla íntegramente, ampliar las estancias visitables (des de la cocina a las cuadras), adquirir mobiliario y otros objetos y convertirla en un auténtico museo de la vida del siglo XVIII.


QUE VIENEN LOS ROMANOS

La Setmana Gastronòmica Romana ha sido un éxito. Al menos es lo que dicen los retauradores que han participado. Está bien, pero muchos ciudadanos ni siquiera se han enterado. Aunque para qué, si la mayoría de los restaurantes eran de los que te cobran 1200 pesetas por un plato de calabaza. A la postre, estas iniciativas tienen un fin comercial y forman parte del engranaje económico que pretende que todos los días sean domingo. No es de extrañar que se pida su potenciación para los próximos años. De lo que se trata es de vender aunque los tiempos obliguen a ciertas concesiones culturales. Así que también hemos tenido conferencias, visita gratuita a los monumentos y escenificación de una batalla entre romanos y cartagineses.

Para las próximas ediciones puede que tengamos la representación de un mercado y otras escenas de la vida del latín y acabemos organizando un evento que ocupe al menos quince líneas en las guías turísticas más importantes. Aunque para ello habrá que esforzarse más . Por ejemplo, podría proponerse que los ciudadanos trabajaran toda la semana a cambio de la comida únicamente o que las empresas de trabajo temporal incluyeran la obligación de llevar grilletes en sus contratos. Por cierto, ¿tenemos algún santo para sacrificar en el anfiteatro? En fin, Tarraco Scipionum Opus, como dice la piedra.

Por el momento, la élite de los ciudadanos libres ya se ha presentado. El viernes algunos prohombres y promujeres de la ciudad, entre ellos los concejales Aregio, Pallàs e Yxart, se disfrazaron de romanos para cenar. Y como eran prohombres y promujeres, se instalaron en el Pretori, que es un museo de la ciudad, que por si no lo sabían se ve que está a disposición de todos los ciudadanos que encuentren algún buen motivo para cenar. Y claro, como eran patricios de postín, cenaron sepia y pollo (aunque, eso sí, con apellido: Olesatrum y Heliogábalo) mientras unas bailarinas y un rapsoda amenizaban la velada y todo salió muy bien, muy culto y muy romano: ellos, de senador o de soldado; ellas, al estilo de Mesalina, y las camareras, monísimas con sus vestiditos de esclavas, faldita corta y un hombro al aire (lástima del reloj). ¿Qué simpático, no?


LA SAVINOSA ES NUESTRA

Nuestras ciudades, la nuestra, están tan cargadas de historia que sus trazados urbanísticos son un laberinto marcado por los vestigios, la reutilización y los límites que impone el pasado. Por ello suelen ser densas y carecen de espacios verdes, esos que nos gusta ver cuando viajamos a otras ciudades. Aquí no tenemos ninguno. Porque no me estoy refiriendo a los jardines minúsculos y secos sino a los parques, auténticos pulmones de las ciudades, donde pasear, correr o merendar. Por eso si es importante mantener los jardines de la ciudad: el de Savedra, el de la Reconciliació, el de les Tres Granotes en el anfiteatro, el del Miracle i Mas Rosselló o el pomposamente bautizado Parc de la Ciutat, más importante es aún preservar los pocos espacios libres que quedan cerca de la ciudad.

No importa si hoy no sabemos qué hacer en ellos o no podemos hacerlo. Basta con evitar que se degraden. Lo importante es mantenerlos así: libres y públicos. Esos espacios deben formar parte del futuro de Tarragona que hoy dibujamos. La mirada de nuestros políticos no puede tener horizontes mediocres, deben ser ambiciosos y no hipotecar el mañana con decisiones que sólo vean la rentabilidad económica a corto plazo. Esos espacios son el último tramo del río Francolí, el Pont del Diable y la finca que ocupó el Preventorio de la Savinosa, además del que dejará libre la desaparición de la vía férrea en la fachada marítima.

El de la Savinosa ha podido perderse. Durante años ha permanecido cerrado e inútil, mientras se ha querido encontrar un uso a unos terrenos que aún siendo públicos nunca han sido de la ciudad. Fracasados estos intentos, ahora el presidente de la Diputación pide en realidad que se puedan privatizar para construir a gusto. Afortunadamente tanto Nadal como Burgasé se han negado y abogan por la creación de un parque. ¿Tan difícil es concebir un espacio arbolado al lado del mar para uso y disfrute de los ciudadanos? No tenemos ningún otro espacio así, y éste es un privilegio al que no debemos renunciar. Hagamos saber nuestro rechazo a las pretensiones de la Diputación y apoyemos con decisión a nuestro Ayuntamiento para que la Savinosa sea de todos de una vez.


WELCOME YANKEES

Americano… El tándem Nadal-Badia se ha disfrazado de Pepe Isbert para ofrecer nuestro humilde hogar al americano rico con los bolsillos repletos de dólares. Y es que el tándem trabaja denodadamente por nuestro bienestar y está seguro que nuestra felicidad también está en llenar las barrigas de los marines de hamburguesas y de litros de cerveza. Y no sólo eso. ¿Saben ustedes cuanto papel higiénico puede gastar la flota de los EEUU. que amarrará en el puerto de Tarragona? O botones. Porque por esos mares de Dios también deben perder botones. Así que a las mercerías también va a llegarles la opulencia.

Claro que no todos están contentos. Algunos grupos se han opuesto. Incluso algún vecino desinformado se ha preguntado si no es idiota pedir que nos visiten buques nucleares. Insensatos. Deben ser rojos y ecologistas, ya saben: ésos, envalentonados ahora por un accidente de nada cerca de Doñana. ¿No saben que las autoridades siempre lo tienen todo previsto? ¡Si es por nuestro bien y va a crear riqueza y decenas de puestos de trabajo! ¡Qué digo, decenas, cientos! ¡O miles! ¿Por qué oponerse, por el simple detalle de que sea una flota de guerra y posea unidades nuclearizadas? El riesgo es mínimo, hombre, sea optimista. No va a haber un accidente precisamente el día que estén aquí. Además, a nosotros qué nos importa lo que hagan con sus armas. No van ustedes a creer que la paz o la justicia dependen precisamente de nosotros. ¡Con lo grande que es el mundo! Nosotros a lo nuestro, que un duro, perdón, un euro, es un euro. Y puestos a ser ricos. ¿No podríamos pedir que nos instalaran una fábrica de minas antipersona? Porque eso sí que da dinero, oiga. Y si además podemos quedarnos con el suministro de material sanitario, para después, imagínense.

En fin, ¿qué se creían que era ser Patrimonio de la Humanidad, sino abrir la ciudad y ponerla al servicio de quien la necesite? O sea, que no hay más que hablar y sí mucho que agradecer a nuestros políticos. (Entre nosotros: para mi que todos los que se oponen forman parte de la conspiración contra el alcalde que ha denunciado su concejal de cultura. Seguro, un complot. Hombre, ¡el de cultura no puede equivocarse!)


PREMIAR EL TEATRO

Desde mañana hasta el 17 de junio, el Teatre Metropol se llenará de voces jóvenes. Mañana a las diez de la noche Vis de Vanadi inaugura la muestra de Teatre Jove de Tarragona que ha organizado el Ayuntamiento. Es la puesta de largo oficial para los once grupos teatrales no profesionales que participan este año, la oportunidad para mostrar su trabajo ante la ciudad. Detrás hay muchas horas de trabajo y de ilusión, de esfuerzo, que deberían verse recompensadas con nuestro interés.

Al día siguiente, jueves, aún con los ecos de Dakota, la comedia que abre la muestra de los jóvenes, se alzará de nuevo el telón para que el Ballet Estatal de San Petesburgo inicie la temporada de primavera de la programación estable del Metropol, esta vez compuesta por doce espectáculos de danza, teatro, ópera y música, y una exposición. En mes y medio, pues, tenemos la oportunidad de ver hasta 23 representaciones distintas, once de ellas, las de los jóvenes, completamente gratis. Son veintitrés razones para callar las voces que desde un cierto aire de suficiencia provinciana, en la modalidad "aquí no se hace nada", ignoran el trabajo que desde la rehabilitación del Metropol ha llevado a cabo el equipo que gestiona su utilización y su programación, con éxito, y a quienes debemos tanto la elevada calidad de los espectáculos, como haber puesto el teatro a disposición de los grupos de la ciudad.

Pero el Ayuntamiento puede hacer aún más. Pronto serán convocados nuevamente los Premis Ciutat de Tarragona. Este año la dotación del Josep Pin i Soler pasa de las quinientas mil pesetas a los tres millones. Siendo novelista no debería oponerme, pero hacer del de narrativa el premio estrella de la ciudad me parece que tiene poco sentido, teniendo en cuenta que ya existen el Sant Jordi, el Carlemany, el Prudenci Bertrana, el Llorenç Vilallonga, el Ciutat d'Alzira, el Andrómina, el Sant Joan, el Pla, etc., todos ellos millonarios, mientras es patente la escasez de los que tienen por objetivo premiar al autor de teatro. El Pin i Soler será inevitablemente uno más entre muchos. No sería más lógico convocar un importante premio de teatro y esforzarse por producir la obra ganadora?


EL PERDEDOR

Hoy ya sabemos cual es el libro más vendido en catalán y en castellano, en Cataluña y en cada localidad. Y no han fallado las previsiones. ¡Cómo van a fallar! Los editores saben que vender un libro no es demasiado distinto a vender unos zapatos, así que los primeros deben ser los que llegan apadrinados por un buen premio o/y bien arropados por su presencia constante en los medios de comunicación: escritores en TV o presentadores que escriben libros para Sant Jordi. Tanto da. En el ámbito local, loslibreros, a bulto, desde luego, barren para casa i aquí es un trabajo sobre una ermita, allí la novela de un escritor de la ciudad y allà un libro de memorias. Y jornada lista para la pequeña historia contable de editores, libreros y, en menor mediada, autores.

Pero, ¿se han preguntado alguna vez cual es el que se ha vendido menos? El ganador en esta competición llena páginas de periódico i minutos en los medios audiovisuales, su portada deviene familiar, los críticos alaban sus virtudes, los envidiosos lo desmenuzan con rencor y él se muestra orgulloso y seguro, con la seguridad que dan las reediciones. El perdedor, en cambio, es un anónimo extraviado en los anaqueles del olvido; uno que quizás llegó ayer al puesto callejero por error, porque estaba allí al lado de otro y se coló en el mismo abrazo que lo sacó de la librería donde reposaba sin esperanza desde años, después de haber vivido apenas unos días la gloria de un escaparate y del mostrador de novedades.

Desacostumbrado, la luz debió cegarle y el ruido llenarle de desasosiego; y recuperado el aliento y calmados los nervios, quizás vivió la ilusión de que unos ojos lo acariciaran y unas manos lo eligieran. Y posiblemente vio derramarse las horas en las caras de los curiosos que lo ignoraban sintiendo crecer un miedo teñido de impotencia. Él deseó entonces un milagro. Y quizás fue usted quien lo hizo; tal vez porque le recordó algo o porque le gustó el diseño pasado de moda de su portada: lo compró y evitó así que pocos días después fuera devuelto a la editorial y acabara guillotinado para convertirse en pasta de papel.


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