VIDA CULTURAL

Los tiempos son pródigos en noticias de carácter cultural. Me alegro. La educación y la cultura son una de las mejores inversiones sociales de futuro. Y hoy, en Tarragona, podemos empezar a respirar. Siempre habrá algo o mucho por hacer, porque siempre habrá metas por alcanzar. Debe ser así. Pero ello no debería hacernos olvidar el importante esfuerzo realizado hasta la fecha, que ha hecho cambiar, y mucho, el panorama en la ciudad.

Recopilo a vuelapluma, sin voluntad d'exhaustividad ni de juicios de valor: la programación estable del Camp de Mart y del Teatro Metropol, además de reconciliar a la ciudad con el teatro profesional (La Cubana, Comediants, Dagoll Dagom, Centre Dramàtic, Teatre Nacional, el Brujo, Joglars i un largo etcétera), ha tenido el acierto de poner el teatro, también, al servicio de los grupos locales, más o menos profesionalizados (des de Trono Villegas al Magatzem, pasando por el Atenea o los tradicionales Pastorets). Público hay para todos. Los premios literarios Ciudad de Tarragona están consolidados i, con la dotación de cinco millones para el de narrativa el próximo año, que ha sido anunciada recientemente por el alcalde, se situarán entre los más importantes del país. Por otro lado, continúan las actuaciones para recuperar nuestro patrimonio arqueológico en la Baixada de la Pescateria, en la Plaça dels Sedassos i en la misma Plaça de la Font, con la colaboración de una entidad financiera, y he visto con satisfacción que se adecentan mínimamente los alrededores del Pont del Diable. Todo ello sin contar con la multitud de actos que se organizan des de la Universidad.

Por otro lado, no sería justo ignorar las actividades surgidas de la iniciativa social, comerciales como las de las salas de exposiciones o las presentaciones en librerías, o desde colectivos como Juventudes Musicales, el Casino, el Ateneu de Tarragona, o la misma Cooperativa Obrera, hasta las que, debidas a grupos como La Gent del Llamp o Mediona 15, encuentran eco en locales como Poetes o La Vaquería. Hay, pues, oferta abundante y variada.

Y para acabar, mi bienvenida a la asociación recientemente constituida en la Plaça de la Font para potenciarla como marco cultural permanente.


APRENDER IDIOMAS

What's wrong? Je ne sais pas. De esto deben haber hablado los más de trescientos profesores que han participado en las segundas Jornades de Llengües Estrangeres, organizadas por Ensenyament en las dependencias de la Facultat de Ciències de l'Educació de la Universitat Rovira i Virgili. Porque alguna cosa debe ir mal, si nuestros jóvenes, después de muchos años de escolarización, son poco capaces de hablar con una mínima apariencia de naturalidad una lengua que han estudiado durante siete u ocho años. I eso, si contar, que habría que hacerlo, la ingente cantidad de horas que se imparten, como refuerzo, en las academias privadas de idiomas. Y hay muchas.

Vamos a ver: ¿es una incapacidad genética? Bueno, en el siglo XIX un predicador inglés llamado George Borrow recorrió España vendiendo Biblias i dejó escrito que eso de los idiomas nos iba fatal. No se lo discuto (porque no puede responder), pero no hablaba de nosotros, porque anduvo por Andalucía, Extremadura, Castilla, Cantabria, Asturias i Galicia, pero no pasó por Cataluña (aunque sí oyó hablar en catalán y no le gustó ni un pelo). En todo caso, aquí, si aprendemos catalán i castellano como el que no quiere la cosa (incluso los del Foro Babel i Maulets), debe ser porque no tenemos ninguna incapacidad especial para el aprendizaje lingüístico. Me parece. I sospecho que en el resto de España tampoco.

Descartada, pues, una incapacidad genética, sólo cabe cuestionar el sistema educativo. ¿Los profesores? No. Me consta que, en general, son buenos profesionales y a menudo hacen más de lo que pueden. ¿Entonces? Forzosamente habrá que referirse a dos factores relacionados. El primero, más importante, que olvidemos el retrógrado i tradicional autarquismo hispano y colectivamente creamos imprescindible, de verdad, el conocimiento de lenguas extranjeras. Y no sólo por su carácter instrumental. El segundo, consecuentemente, la necesidad de dedicar más recursos a su enseñanza, de manera que los grupos de aprendizaje sean reducidos y se generalicen los laboratorios de idiomas y los intercambios en el extranjero. Por ejemplo.

Un idioma es una ventana abierta. Y asomarse debería ser una obligación.


EDUCACIÓN Y COMPETENCIA

Mientras el secretario local de CDC, señor Pallàs, cabalga una nube como la princesa Melior (o como Son Goku) dedicando sus horas a examinar el sexo internacional del catalán allá por Italia, a ensimismarse en la evocación de sus dieciocho años pancatalanistas, y no acaba de entender que sus compañeros de partido y de grupo fueron simplemente maleducados en un pleno de nuestro Ayuntamiento, su partido i su coalición, vestidos de Generalitat de Catalunya, van metiendo la pata de forma lamentable por nuestra ciudad.

En fin, empecemos por el principio: B más A, BA. O sea: si publico una novela, lo lógico es temer que la crítica me abra en canal. En cambio, no debo esperar que critiquen mi forma de vestir o quieran decidir dónde debo vivir. De otro modo: si, por ejemplo, hago un chiste a costa de un político, possiblemente sea un "esaborío" sin gracia; pero si digo que éste o aquél vive de la política porque no es capaz de vivir de nada más, y que además es feo, soy un maleducado impresentable y debería pedirle perdón. ¿Se entiende la diferencia? Pues eso es lo que hicieron los de CIU con la concejal de IC. Y por eso "El Punt" dedicó un editorial al espectáculo lamentable que protagonizaron y el señor Coll confesó en su Plumilla del "Diari de Tarragona" que sintió vergüenza ajena cuando les oyó por la radio. Pero parece que ellos son los únicos incapaces de ver que cuando cae agua, llueve. Y deberían verlo. Porque mientras tanto, CIU hace el ridículo.

Sigamos, B más A, BA. O sea, un suspenso a los responsables de la Generalitat (CIU) que deben velar por nuestro patrimonio arqueològico, pero dejan que una máquina se lleve por delante parte del muro del fórum provincial de Tarraco. Y otro suspenso por el lamentable espectáculo que nos ofrece (CIU) a propósito de la existencia del estudio sobre el impacto ambiental de las obras del desvío del Francolí. El Gepec dice que no existe, el delegado de la Generalitat afirma que ya se ha presentado y la autoridad suprema, el conseller de Medi Ambient, Joan Ignasi Puigdollers, no sabe si el Francolí es un río. (O sea, dice: el informe, bien, si existe debe cumplirse y si no existe debe hacerse. ¡Olé!)

En fin, volvamos a empezar: BA más BA, BABA ...


LO QUE EL TREN NOS DEVUELVE

Una de las obras más importantes para la ciudad, aún pendientes, es, sin duda, la que afecta al nuevo trazado ferroviario a su paso por Tarragona. Decidida la opción de mantener el actual, al pie del Balcó, pero conviriténdolo en subterráneo, queda aún un largo recorrido por hacer. Y el pasado jueves empezaron a andarlo el alcalde y el concejal de urbanismo con su visita a Castelló, ciudad que también ha decidido soterrar la linia férrea y ya ha iniciado las obras.

La visita, dicen, ha sido fructífera, tanto para tomar nota de aspectos técnicos a tener en cuenta, como para ir haciendo números para su financiación, por parte de las distintas administraciones. Tiempo hay y acuerdo habrá. Seguro. Como también habrá soluciones técnicas para que el proyecto de paso a una buena ejecución. Dejémoslo en manos de nuestros políticos y técnicos y confiemos en su profesionalidad.

En cambio, deberíamos empezar a preocuparnos por el día después. Una de las muchas paradojas que tiene la vida ha hecho que el tren, si bien ha sido una barrera entre nosotros y el mar, nos haya salvado el litoral de la fiebre devoradora de la especulación de años atrás y haya evitado la construcción de monstruosos bloques en primera linia de mar, o de exquisitos y selectos chalés de lujo.

Ya me imagino que a nadie va a ocurrírsele plantear opciones de este tenor, hoy. Pero no quiero olvidar que el soterramiento de la vía del tren va a liberar muchos metros cuadrados de terreno en una situación magnífica y me gustaría pensar que no va a haber sorpresas desagradables. Así que podríamos ir pidiendo a nuestras autoridades que nos vayan diciendo qué piensan al respecto. Todos nosotros deberíamos empezar a pensarlo. Porque tenemos una magnífica oportunidad de conseguir para la ciudad una zona de ocio excepcional. La que queremos, en realidad: basta pasearse un domingo por el paseo y por el Port Esportiu ahora mismo para comprovar cómo los ciudadanos vamos haciendo nuestra la zona y la convertimos en el auténtico parque de la ciudad donde se pasea, se corre i se circula en bicicleta; se charla , se toma el sol y se huele el mar. Y eso ahora, con sus actuales condiciones. No nos la dejemos quitar.


GUIÑOL LOCAL

Cuando el otro día sintonicé Tárraco Visió i vi la imagen del sr. Musté, responsable de los aparcamientos municipales, con barretina, faja y sonrisa de pastorcillo pícaro pensé que la TV local había creado su versión del guiñol que ha hecho famoso el Canal Plus, y me dispuse a pasarlo bien con las caricaturas de caucho y la sátira divertida de los personajes públicos. Pero me equivocaba y pronto pude comprobar que quienes aparecían en pantalla eran los personajes reales, aunque disfrazados. Decepción. Es una lástima porque un programa así nos vendría muy bien. Al fin i al cabo es divertido y, si la crítica de los personajes no es inocente, su elección no deja de ser un reconocimiento de su relevancia. Vaya lo uno por lo otro.

Si algún día alguien se decide a hacerlo, me ofrezco a colaborar en el guión. Esta semana, por ejemplo, como es lógico por ser el primer programa, abriría con la máxima autoridad municipal y con una noticia positiva. Y ahí estaría el muñeco del alcalde Nadal, vestido de caballero andante, y el de su escudero Joan Aregio, después de haber salvado el Teatre Tarragona de las garras del dragón de la privatización. El presentador debería felicitarles y transmitirles el júbilo de la ciudadanía por tan noble victoria, aunque tendría que prevenirlos porque el dragón no estará definitivamente muerto si no se dedica todo el local a uso público.

Sin embargo, el grueso del programa estaría protagonizado por el muñeco del presidente de la Diputación, vestido de contable de los de antes, con manguitos i visera, arrastrando una calculadora de las de manivela que pueden encontrarse en el museo de la técnica y casi enterrado entre un fajo desordenado, caótico, de papeles. El presentador, dor, debería interesarse por sus cuitas: "qué, buscando las facturas de la Fundació de Ràdios i Televisions Locals de Catalunya, sr. Mariné, né?" "Es que no hay derecho que me hagan trabajar así - diría el muñeco, cargado de razón -, total por dieciocho millones de nada. Hombre, si Granados necesitaba una cartera y cuatro muebles... Pero no me distraiga, que me descuento." Bueno, bueno - diría el presentador - no pierda el rumbo, rumbo.


LEER A LOS CLÁSICOS

Por qué hay que leer a los clásicos? Llegará el día que volveremos a descubrir que sabe más el diablo por viejo que por diablo y entenderemos por qué hay que leerlos. Entonces comprenderemos el magnífico verso de J.V. Foix, "m'exalta el nou i m'enamora el vell."

Son clásicos porque han sabido captar la esencia de la humanidad, libre de las contingencias del tiempo. Así, por antiguos que sean, nos ayudan a comprender nuestra realidad. Viene esto a cuento por el descrédito creciente de los servidores de la justicia. Algunos miembros de la carrera judicial no lo comprenden y buscan razones en la mala fe de los ciudadanos o de los medios de comunicación, y no se les ocurre más respuesta que blindarse con la resurrección del delito de desacato. Como ven, ser juez no significa necesariamente ser sensato. ¡Con lo fàcil que sería mirarse en un espejo! Al juez Gómez de Liaño lo reprenden constantement por sus arbitrariedades; el fiscal de la Audiencia Nacional, sr. Fungairiño, nos ofende con un informe que exculpa a las dictaduras de Argentina y Chile, y el fiscal general del Estado, sr. Cardenal, lo defiende, manipulando el informe para que no parezca tan fascista. Otro juez comprende a un violador porquè la violada era su mujer; el de más allà cree que ella se defendió poco y una tercera deja en libertad al marido que ha amenazado de muerte a su exmujer y, claro, la mata. Algunos abogados defensores usan tácticas dilatorias que impiden el jucio. Y las causas prescriben. Mientras tanto, el Consejo General del Poder Judicial se atrinchera. ¿No hay manera humana de echar a los incompetentes? ¿No hay posibilidad de exigirles responsabilidades?

En fin, leamos los clásicos. En el S.XV el caballero Joanot Martorell había tenido la oportunidad de comprobar las virtudes de los profesionales de la ley y lo dejó reflejado en un episodio de su "Tirant lo Blanc". Durante las fiestas de la boda del rey de Inglaterra, los gremios se pelean a propósito de sus prerrogativas. El duque de Lancaster, harto de disputas, manda colgar a sus juristas. Y el rey dice: "Tío mío, nada podía causarme mayor placer, ya que los hombres de leyes se enriquecen destruyendo Inglaterra." Mutatis muntandis".


PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

Ya se ha dado oficialmente el pistoletazo de salida para que la ciudad de Tarragona sea declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO a finales de 1998. La empresa merece apoyo y puede significar un importante paso adelante. Aunque no suponga beneficios económicos directos, indirectamente la ganancia puede ser importante si se saben hacer bien las cosas. Y nuestro patrimonio arqueológico se beneficiará de una manera inmediata.

Como es lógico, el Ayuntamiento trata de implicar al mayor número de personas y entidades en el esfuerzo. Así, todos los ciudadanos pueden manifestar su adhesión en la oficina que se ha instalado en la cabecera del circo romano.Vaya la mía desde aquí. No vamos a ser menos que los personajes ilustres. Si sienten alguna reserva, hagan como el Arzobispo de Tarragona, que prefiere enfatizar en su escrito de apoyo el legado cultural del cristianismo. Es comprensible: el Imperio Romano, además de pagano, despierta recuerdos de matiriologio que, a la vista de las vidas de santos y santas ilustradas, ponen los pelos de punta. ¿Cómo olvidar que a Sant Fructuós lo asaron a la parrilla justo en el anfiteatro romano de la ciudad?

También se han adherido de manera pública el President de la Generalitat y su Conseller de Cultura. Este último brinda por la Tarragona de hace dos mil años y por la del 2000. Pues brindemos con él, que falta le hace, con los disgustos que le van dando con la ley del catalán y el Teatre Nacional.

El President de la Generalitat nos anima y nos dice que nos lo merecemos. Bien está, aunque uno, la verdad, empieza a estar harto de adhesiones gratis y cree que nos iría mejor si en lugar de palabras nuestras máximas autoridades solucionaran problemas. Porque ya me dirán que ciudad Patrimonio de la Humanidad vamos a tener incomunicada por tierra, mar y aire: la N340, tanto si vas a Barcelona como a Valencia, permanentemente colapsada y con una circunvalación que muere sin aviso en las Gavarres; la N240 que parece una atracción de riesgo en lugar de una carretera; la de Reus, que se estrangula en los dos extremos (socavones y parches a parte); un puerto que no va a ningún lugar (a pasajeros me refiero), y un aeropuerto que ahora sí, ahora no.



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