UNA ENCUESTA

Según una encuesta encargada por los partidos que forman parte del gobierno municipal (CiU i PSC) un 92'5% de los ciudadanos de Tarragona están bastante o muy satisfechos de vivir en la ciudad. Además, un 80'4% considera que la ciudad ha mejorado en los dos últimos años. Estos son los datos más destacados y deben haber satisfecho sobradamente a quienes la encargaron.

Como que a mí no me han preguntado, pero no quiero quedarme al margen, me apresuro a colaborar para que no haya dudas sobre la fiabilidad de los resultados: yo también estoy muy satisfecho de vivir aquí.

Aunque, la verdad, ante una pregunta como "¿está satisfecho de vivir en Tarragona?" me parece perfectamente previsible que sólo haya un 0'1 de personas que digan que no, de ninguna manera. Porque lo lógico, aún sin encuestas, es que cada cual esté a gusto en su casa y no la deje si no es por causas de fuerza mayor. En fin, si los Tuaregs han sido capaces de hacer de un desierto un lugar habitable i los esquimales han conseguido compartir los hielos con las focas, en lugar de irse, parece totalmente indiscutible que los humanos aprendemos a vivir en cualquier lugar y le cogemos apego. Y si además somos del mundo rico... O sea, que la próxima vez, quizás podrían preguntar otra cosa que no sea una obviedad. O, si el impulso es irrefrenable, sugiero que pregunten "¿está satisfecho del clima de Tarragona?", "está satisfecho de las Fiestas de Sta. Tecla?" o "está satisfecho de los fuegos artificiales del Miracle?", que como ustedes pueden comprender tienen un resultado tan incierto como la que han preguntado.

Por otro lado, sigo contestando la encuesta, también me parece indudable que la ciudad ha mejorado en los dos últimos años. Incluso, si quieren que sea totalmente sincero a pesar de que la encuesta no lo pide, creo que también ha mejorado en los cuatro últimos. Y en los veinte. Lo digo por si sirve de algo.

En cambio el dato que sí me parece altamente revelador es que sólo un 37'1% sepa que gobiernan conjuntamente CiU y PSC, y que el resto o no sepa quien gobierna o crea que lo hace CiU en solitario. Alguien debería tomar nota.


¿ALCALDE O DIPUTADO?

Dicen los periódicos que algunos partidos políticos han decidido considerar incompatible el cargo de alcalde con el de diputado en el Parlament para la próxima legislatura. És decir, que van a tener que optar entre uno u otro. La medida puede afectar a muchos de los alcaldes de Catalunya y a no pocos de los de la circunscripción de Tarragona. Pues no es mala idea.

Añaden los bien informados que la decisión se toma a la vista de los delicados equilibrios aritméticos que previsiblemente habrá que hacer si se cumplen las previsiones para las próximas elecciones. Vaya, que nadie va a tener votos de sobra y todos van a necesitar que sus señorías asistan a las sesiones para asegurar que las votaciones den el resultado esperado. Se acabaron pues las ausencias. Y para que eso sea posible, a partir de ahora todos tendrán dedicación exclusiva.

Ya lo ven, es la artimética parlamentaria y los intereses de los partidos, que no quieren perder una votación por sorpresa, - y no los del país y los de los municipios - lo que ha forzado la reflexión y motiva la medida. ¡Qué desilusión! ¡Uno que creía que por fin se habían dado cuenta de que no era creíble que nadie pudiera ejercer satisfactoriamente los dos cargos y que los superhombres sólo son cosa de los cómics! Si usted es de los que creen que es imposible ser diputado y alcalde a la vez y cumplir bien los dos cargos y piensa que los que lo hacen es porque en realidad se escaquean en alguno de ellos, o que se ejercen mal los dos o, francamente, alguno és perfectamente inútil o innecesario y da igual si lo hacen o no; si piensa que puesto que el Alcalde es imprescindible, cabría preguntarse si lo que sobran són diputados florero, de esos que sólo van a votar cuando el partido toca el silbato o, a lo sumo, intervienen cuatro veces al año en alguna comisión; si usted es de esos, lamento decirle que las razones de los partidos son otras.

En cualquier caso, y aunque sea por razones útiles más bien mezquinas, bienvenida sea la medida, que se haga realidad y que cunda el ejemplo en la política española.


LA CARTA A LOS REYES MAGOS

Podría empezar así: "Mi memoria es excelente. Una desgracia. Porque así recuerdo perfectamente que el año pasado no me trajisteis lo que os pedí. Y no digo que los regalos no me gustaran, no, sino que no eran los que quería." Ignoro si las cartas a los Reyes las lee alguien además de los padres ( y Sus Majestades, claro), pero estoy seguro de que serían una lectura tremendamente interesante y de un gran valor sociológico. Con todo, aún sería más fascinante poder comprobar hasta qué punto los Reyes hacen caso de las peticiones de los niños. Y todavía sería mejor hacer un seguimiento histórico y personalizado de manera que supiéramos cómo se han portado en los últimos cinco años con el hijo del cerrajero de la esquina, por ejemplo.

De mayores aprendemos a no trastear con los papeles sin antes hacer copias, se nos enseña que hay que guardar justificantes, facturas y duplicados de instancias, títulos y acreditaciones, y se nos advierte que las palabras se las lleva el viento y los papeles los contenedores azules. Así que si queremos demostrar algo hay que tener a mano el original o al menos la copia. Es, ya lo saben ustedes, un buen consejo. Pero de niños vamos desavisados y enviamos la carta a los Reyes sin haber hecho previamente una copia para el archivo. Mal asunto, porque así ni hay manera de reclamar ni de comprobar si nos toman el pelo reiteradamente. Pero no crean que esto sólo les pasa a los niños.

Recientemente IC-LP-EV ha acusado al concejal de CiU de Medio Ambiente de Tarragona, Agustí Mallol, de ser "precursor de la realidad virtual" porque, dicen, no ha cumplido nada de lo que prometía su Programa 2000, de 1995. Y es que los adultos también escribimos a los Reyes, aunque no lo hacemos para el seis de Enero, y les pedimos bienestar, trabajo, inversiones, libertad, pensiones y un largo etcétera. Y desgraciadamente tampoco guardamos la copia.

Por eso, ahora que se va acercando el tiempo de elecciones y los partidos políticos mueven sus piezas y comienzan a prometer, sería bueno que miráramos en nuestro archivo por si quedó el último programa electoral del vencedor y poder ver así qué tal se nos ha portado. Y en todo caso, hagamos el propósito de guardar el próximo.

 


FELIZ AÑO 1999

En pleno ecuador de las fiestas, con la Navidad en la espalda y el año nuevo en el horizonte, resulta fácil dejarse llevar por ese espíritu entre amable y bobalicón que las televisiones han decidido que es el típicamente navideño y con el que nos han dado la oportunidad de ver nuevamente Ben Hur.

Por lo tanto hoy no voy a hablar de los treinta millones que nos va a costar la chapuza municipal de las velas del Passeig de les Palmeres; tampoco voy a recordar que el Fortí de la Reina puede ser derruido para ser nuevamente edificado a cargo de las arcas del Consistorio sólo porque no se hacen las cosas bien; ni quiero aludir al estado de las obras de remodelación de la Plaça Verdaguer, paradas desde hace días.

En fin, es tiempo de olvidar que las empresas municipales quieren subvencionar a un club privado de fútbol totalmente deficitario por sus propios medios, en la junta directiva del cual, casualmente, hay tres concejales; es tiempo de obviar el nuevo revolcón que la Generalitat ha dado al Ayuntamiento a propósito del proyecto del hotel de lujo que quiere construirse en Mas Sordé, o que la fiscalía ha admitido la denuncia de vecinos de Sant Salvador por los malos olores de la conexión del alcantarillado de Els Pallaresos a la red de Tarragona, o que los vecinos de la Part Alta llevan dos años esperando una respuesta a su propuesta para ordenar el tráfico en la zona; ni siquiera es momento de recordar la carta del alcalde al Incasol asegurando que el pleno del Ayuntamiento había ya tomado un acuerdo que tardaría aún cerca de diez meses en tomarse, para poder conceder a Petrocat, entonces gestionada por Prenafeta, unos terrenos en que instalar una gasolinera, contra el criterio de los servicios técnicos del propio Ayuntamiento y de la Sindicatura de Comptes, que ya advertían de posibles irregularidades.

No, ahora no es tiempo. Pues sea: Felices fiestas y próspero año nuevo. Y que la unidad reine en Convergencia i Unió, y se acaben esas peleas tan feas por los puestos de las listas. Y que reine también la unidad entre PSC, IC y todos cuantos desde el centro y la izquierda quieren construir una alternativa de Gobierno para Cataluña. Y que 1999 sea mejor para todos.

 


¿QUIÉN NOS PROTEGE?

La industria del cava mueve millones, sobre todo en estas fechas. Por eso, quizás, la noticia ha pasado bastante inadvertida. A falta de que se resuelvan los recursos, la justicia ha condenado al grupo de Freixenet por vender miles de botellas que no habían reposado el tiempo necesario en la cava. Con ello, la empresa transgrede la normativa y perjudica a sus competidores. La denuncia la había interpuesto la empresa Codorniu, que resulta la beneficiada de la sentencia puesto que es quien deberá recibir la indemnización.

Es aparentemente uno más de los episodios de la llamada "guerra del cava" que ha enfrentado y enfrenta a Freixenet y a Codorniu, las dos grandes del sector, y que viene dirimiéndose en los mercados y en las salas de justicia. Y, la verdad, no me importa especialmente. Es cosa suya. Sin embargo he de confesar que esta sentencia me ha dejado perplejo. Porque en esta ocasión no se trata de saber si una empresa ha copiado la botella de la otra, sino de una irregularidad que afecta especialmente a los consumidores. Y sin embargo, de nosotros no se ha acordado nadie.

Que una empresa lance al mercado bajo la denominación "cava" un vino que legalmente aún no lo es, antes que competencia desleal, que también, es un fraude al consumidor que lo ha comprado y lo ha pagado como tal. Por eso me sorprende la sentencia. Seguramente es jurídicamente implecable y todo lo que debe ser y no puede ser de otra manera, no lo discuto, pero que un fraude al consumo acabe beneficiando a otra empresa resulta, por lo menos, chocante. ¿Y los consumidores? ¿No hay ninguna manera de compensar el engaño? Ya que no es posible individualmente, ¿no debería ser la Administración, en su representación, la beneficiaria de la sanción?

Por otro lado, también me deja sorprendido que un fraude al consumo de las proporciones de éste acabe siendo descubierto por el celo de un competidor. ¿Debe ser así? ¿Nuestros derechos como consumidores deben protegerlos las mismas empresas en su guerra por el mercado?

La justicia acabará resolviendo definitivamente este caso, pero a nosotros nos queda la duda sobre la eficacia de la Administración para preservar nuestros derechos como consumidores.


EL VUELO DE LA GALLINA

Ya está. Después de reuniones, cortes de carretera, acuerdos parlamentarios y negociaciones a alto nivel, ha llegado la solución a los problemas circulatorios de la N-340: una variante paralela a la autopista, de sólo dos carriles y casi sin accesos a Tarragona, y una propuesta de peaje blando para los transportistas. ¿Era esto? Pues para los políticos sí. El PP está satisfecho y CiU y PSC agradecen la propuesta y se lo piensan. O sea: el vuelo de la gallina. Nuestros políticos son incapaces de volar y se conforman con dar saltitos en el corral. Ahora pueden venir las llamadas a la responsabilidad y al posibilismo para enmascarar su falta de ambición y su servilismo al poder, que les lleva a aceptar como buena una propuesta que no es más que una burla a los ciudadanos de ahora y a los de mañana. Si en el Mayo del 68 algún optimista clamó "pedid lo imposible", ellos ni siquiera quieren pedir lo posible.

La N-340, pese a su intenso tráfico, sigue teniendo el trazado con el que se creó y lo único que se hace es maquillarla aquí y allá con pequeños parches - variantes - a todas luces insuficientes. Insuficientes incluso antes de construirlas, y que no hacen otra cosa que favorecer los intereses de las concesionarias de las autopistas.

El de Tarragona es sólo el último capítulo de una indignidad que nos condena a carreteras mediocres y nos obliga a pagar siempre. Permítanme una pregunta: ahora que España empieza a estar cosida de autovías gratuitas, ¿alguien podría decirme dónde está la cola? Porque yo ya me conformo con ser el último - ¡qué remedio!-, pero al menos que me pongan en la cola para que me acabe llegando la vez.

En éste asunto todos los partidos que gobiernan o han gobernado tienen responsabilidad, permítanme pues que desconfíe de su voluntad para solucionarlo. Más bien parece que se divierten jugando como amiguitos en el mismo patio y se entiendan la mar de bien. Así que cualquier empuje deberá venir de la voluntad ciudadana. Y necesitamos urgentemente alguien capaz de abanderarla y de llamar a alguna forma de desobediencia ciudadana. Aunque la pregunta del millón es otra: estos políticos tienen un vuelo gallináceo, pero ¿nosotros somos capaces de volar más alto?


IRRESPONSABILIDAD POLÍTICA

En países con un medio ciudadano formado en los principios democráticos, el mundo político debe guardar las formas y asumir responsabilidades de sus resbalones, aunque sea a regañadientes y cuando no queda más remedio.

En el nuestro, menos rodado, más desconfiado y acostumbrado a los históricos trapicheos de los gobernantes, la clase política se ha acostumbrado con gran rapidez a encogerse de hombros y a hacer oídos sordos. Y la ciudadanía se resigna al fatalismo secular de pensar que quien está ahí es para llenarse los bolsillos, al todos son iguales y a otras sentencias por el estilo, tan motivadas como falsas e injustas en su generalización indiscriminada.

La lista de casos cerrados en falso o sepultados por el tiempo en el olvido, es larga. Pero lo que permanece inalterable es la actitud de los partidos políticos con responsabilidades de gobierno. Y es una actitud poco edificante. Jamás se admite ninguna responsabilidad política y la somete a la decisión de la justicia; mientras tanto, el Partido se ofende, acusa a los otros de juego sucio, cierra filas y se pone incondicionalmente al lado del acusado, o del culpable, o incluso del convicto. Cualquier cosa antes de reconocer culpa alguna.

Entendemos que demande la presunción de inocencia para el inculpado, aunque deberán reconocer que cuando alguien es inculpado varias veces, lo normal es que la ciudadanía desconfíe y que el partido reaccione. Y lo hace, pero para decir que aquí no pasa nada. Bueno, pues lo entendemos. Luego puede que haya sentencia en contra y se inhabilite al político, pero como que se puede recurrir, el Partido insiste en que no pasa nada y el culpable es tan puro como un niño de primera comunión. Bueno, pues lo entendemos. Y si llega el caso que ya no hay donde recurrir y la sentencia es firme, tampoco pasa nada. Porque es evidente que es un caso de persecución y se les ha condenado sin pruebas. Bueno, pues también lo entendemos, ¡qué se le va a hacer! Ya saben ustedes que estoy hablando de casos reales que están sucediendo ahora mismo y afectan a los socialistas y a CiU.

Tal como vamos, para que haya algún reconocimiento de culpa habrá que esperar al Juicio Final, que ése, dicen, es inapelable.


INDULGENCIA PLENARIA

Leo que el Papa ha promulgado la bula "Incarnationis mysterum" como convocatoria del gran jubileo del año 2000. Lo leo y me entretengo especialmente en la lista de cosas que se pueden hacer para obtener la indulgencia. Algunas son muy clásicas, como la abstinencia, el ayuno, la peregrinación o la visita a enfermos. Otras son más ambiguas, como la dedicación a obras de interés para la comunidad. Porque vaya usted a saber qué obras va a considerar la Iglesia que son de interés. Pero las que llaman verdaderamente la atención son las que han destacado los titulares de la prensa, o sea: abstenerse de fumar, de beber o de practicar el sexo, al menos un día durante el año. Bueno, ante todo, digamos que no es demasiado exigente: un día tampoco es tanto para toda una indulgencia plenaria y el que no se la gane será porque realmente no la quiere.

De todos modos sospecho que no va a ser tan fácil porque me imagino que sólo debe valer cuando supone un sacrificio de verdad. Así que los no fumadores deben quedar fuera, y los abstemios también, en lo referente al tabaco y al alcohol. En cuanto al sexo, o Su Santidad cree que fornicamos todos los días o sólo debe valer la renuncia precisamente el día que vamos apretados. Es lo lógico.

Aunque lo que verdaderamente me llama la atención es la perseverancia de la Iglesia en la idea del dolor y del sacrificio caprichoso para el amor. A mí, que alguien deba sufrir sin motivo sólo para demostrar que ama me parece una idea enfermiza, dicho sea con todo el respeto. Yo prefiero que los que están a mi lado y me quieren sean felices y me parecería una mezquindad pedirles que me lo demostraran con sacrificios gratuítos, por pequeños que sean. Algo así: hijo, si me quieres de verdad, no te comas ese flan. O: amigo mío, olvida el café por mí, por lo menos hoy. Y no, no crean que estoy haciendo broma. Porque el sacrificio necesario, sí es una prueba de amor.

Teólogos tiene la Iglesia y no seré yo quien les discuta. Respeto para ellos y para la Iglesia. Pero permítanme anotar que no deja de ser curioso su empeño por negar todos los placeres de que nuestro cuerpo puede disfrutar, restringidos ya normalmente por la idea de pecado. O sea: te doy piernas, ¡pero no andes!


LA WEB DEL TIRANT

A partir de esta semana cualquier ciudadano del mundo que disponga de acceso a Internet podrá tener a su alcance la obra más emblemática de nuestra literatura clásica. Nuestro Tirant lo Blanc, escrita en el s. XV por el caballero valenciano Joanot Martorell, navega ya por el ciberespacio junto a las mejores obras de la literatura universal de todos los tiempos. Curiosamente, él ni siquiera la vio publicada en su tiempo y, según parece, lo único que obtuvo gracias a la novel·la fue un préstamo del caballero Martí Joan de Galba, que se quedó el manuscrito como garantía.

Se trata de una noticia importante. En el futuro más immediato ninguna cultura tendrá posibilidades reales de sobrevivir a la homogeneización anglosajona sin asegurar su presencia en los nuevos espacios comunicativos que la tecnología va poniendo a nuestro alcance. Ya no les digo, pues, lo que puede pasarles a las que como la catalana cuentan con pocos ciudadanos.

La "Web del Tirant" que a partir de esta semana podrá encontrar-se en www.fut.es es el resultado de una voluntad y del trabajo de muchas personas. De la voluntad del incombustible Manel Sanromà y del trabajo del equipo humano de TINET, de algunos profesores y de varios centenares de estudiantes de las comarcas de Tarragona que han introducido el texto.

Ahora sólo hace falta que lo leamos. Porque las culturas necesitan leyes, inversiones, apoyos, pero por encima de todo precisan ciudadanos que las sientan como propias y las cultiven. A estas alturas, cuando el recuerdo del franquismo se va alejando, no hay excusas históricas para justificar nuestras renuncias ni para no asumir nuestras responsabilidades como pueblo. La cultura es una de ellas. Y el conocimiento de nuestros clásicos, una exigencia ineludible para todos los ciudadanos con una formación suficiente. Resulta francamente ridículo que políticos y profesionales, muchos de ellos universitarios, desconozcan el "abc" de nuestros clásicos y sean incapaces de decir más de dos paralabras de Ausias Marc o de Roís de Corella, deconozcan nuestro Curial e Güelfa o ni siquiera puedan situar en el tiempo al Tirant. Y créanme, haberlos, haylos.


JUGAR AL DESNUDO

Por lo visto el voleibol femenino no tiene público. A decir verdad, hay muchos deportes que no lo tienen y ahí los tenemos viviendo en el anonimato de las pistas polideportivas, huérfanos de cámaras de televisión. Pero he aquí que, según parece, los dirigentes del volei internacional femenino no quieren conformarse y, hombres ellos al fin y al cabo, no han visto mejor forma de darle un empujón hacia la popularidad que convertir a las jugadoras en el centro de atención, no por sus cualidades deportivas, sino por la belleza de sus cuerpos. Así que han pensado que la solución es que las jugadoras exhiban sus gracias físicas y han decidido que a partir de ahora los equipos femeninos deben jugar con mallas muy ajustadas.

Francamente, se han quedado cortos. Por ejemplo: ¿no deberían exigir también una medidas mínimas para poder salir a la pista? ¿Noventa, sesenta, noventa? ¿O quizás es mucho pecho? Y ya puestos, ¿no seria posible crear "la jugadora de borde"? Es decir, una jugadora en "topless" que se limitara a recorrer la línea exterior de su campo de cara al público. (¡Ojo!, debería tener una pelota para ir haciendo saltitos y poder así apreciar la belleza de sus pechos en movimiento.) Y con el volei masculino, ¿qué hacemos? Al menos, lo mismo: mallas ajustadas y culos prietos. Bueno, vayan pensándolo, que la reforma deportiva no ha hecho más que empezar.

Se me ocurre también que los cambios no deberían quedarse en el campo deportivo y deberían trasladarse a otros ámbitos de actividad social. ¿Se imaginan lo que podrían dar de sí los noticiarios televisivos o la presentación del tiempo? Y tampoco se me ocurre ningún argumento sólido para que haya que estimular únicamente la contemplación de la belleza, porque es bien sabido que también la fealdad tiene su morbo. Mallas, ropa interior de fantasía y transparencias podrían a partir de ahora vestir a políticos, empresarios, conferenciantes y a todos cuantos se presentan en público, para goce y deleite de los espectadores.

O podríamos considerar que usar una prenda u otra no puede ser el resultado de argumentos así y limpiar el mundo del deporte de dirigentes con tales arrebatos machistas, definitivamente impresentables


Tornar al principi de la pàgina