
PATRIOTISMO
La solución a esta ecuación de segundo grado, en la cual estamos sumergidos, es de difícil arreglo, pues políticos con mucha bajeza anclados en un socialismo-comunismo, ya trasnochados, han hecho levitar con una inclinación de 180 grados, éste barco que un día no muy lejano se llamó ESPAÑA.
¿Sabeis porque nos encontramos en ésta situación?
Pues precisamente, por falta de PATRIOTISMO. ¡Sí Patriotismo con mayúsculas! y no me refiero solamente al que se practicaba en la época del General Franco, sino mucho más atrás, cuando la Patria era esa corriente ancestral que forjaba el temperamento, donde se arrastraba los gérmenes de la bizarría y el altruismo, y eso falta ahora, donde un nazionalismo infausto está intentando a toda costa cuartear la piel de toro.
No lo olvidemos, ESPAÑA prodigó ejemplos admirables de patriotismo en Sagunto y Numancia; mantuvo el esplendor de las letras latinas, cuando ya decaían en Roma; dió a ésta emperadores y filósofos famosos; preservó y mantuvo, con San Isidoro, Ciencias y Letras, cuando en Europa todo era barbarie; sostuvo una lucha de ocho siglos con los musulmanes, para cerrarles el camino de Europa, como se lo cerró más tarde a los turcos en Lepanto, salvando a la Cristiandad.
Sus hijos a diferencias de éstos políticos renegados y provincianos, fueron; audaces videntes que, estirando paralelos, hicieron emerger de los océanos tierras; cíclopes que las exploraron y conquistaron, con ánimos y trabajos tales, que hubieran inspirado una mitología más rica que la griega. Forjó y organizó la mejor Infantería ; creó, en el Arte, una Pintura del más poderoso realismo, y, en Teología, un misticismo que elevó las almas a prodigiosa altura; ejerció con su Literatura una influencia decisiva en la de los demás pueblos y, finalmente, supo dar al sentimiento del honor su expresión más refinada y caballeresca.
¿Sabéis lo que eran nuestros Tercios atacando? La mar bravía que se desborda, el vendaval que arrolla, fuego voraz que todo lo consume. Si uno de nuestros soldados, en Italia, bajo el mando de Gonzalo de Córdoba, podía considerarse un pelotón, ése mismo respeto infundía en Flandes su sólo nombre; sin embargo en los tiempos que corren, se está humillando de una forma desvergonzada a nuestros soldados, que lo están utilizando como si fueran las hermanitas de la Caridad, y para que sirvan de soporte publicitario a unos politicos, que los sacaron de Irak de la forma más humillante.
La obra de ESPAÑA es tan bella, tan intensa, tan grande, que no hay nación que la supere; y sus hijos, por serlo, cuando parece que agonizan, abren el libro de la Historia y escriben con su sangre en gesta y epopeyas, nombres como Gerona, Bailen y ¡ porque no decirlo!, Inchaurrondo, Amorebieta, LLodio, Bilbao....................y un largo etc.
Ese separatismo, tan de moda en éstos años, es la negación a la PATRIA, y representa una aberración del espíritu; pues los particularismos fragmentarios, debilitando el todo, ni pueden aspirar a empresas ecuménicas, ni pueden subsistir mucho tiempo sin ser absorbidos por nacionalidades más potentes. Geografía e Historia (hoy no enseñada), dan la razón a la Unidad Nacional, y a nuestro lema de estimulo y tarea comunes.
Por eso yo creo que nos tenemos que quitar complejos, quitarnos las ataduras y sogas que nos lastran y proclamar las verdades a los cuatro vientos, tal como lo sentimos. Hay que estar con la Patria, con razón o sin razón -como con los padres-, pues estamos conformados y moldeados con las maderas nobles de nuestros antepasados, y hay que conservar la dignidad, y no creernos inferiores a éstos nazionalistas irredentos.
El problema que tenemos como ya dije antes, es la falta de patriotismo. Pero el día en que los palillos del ideal acudan a batir en el tambor de los corazones españoles, y por sus venas sientan correr la solera de los siglos; entonces todo quedará claro, y los nazionalismos quedaran destrozados. Ese día veremos nuevamente, un cielo limpio y despejado, y nuestra querida Patria, volverá a llamarse nuevamente ESPAÑA.
Por Juan Carlos Gómez "Wesmaster de "Ceuta Nostalgia"
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